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EQM_230115.

¿Entre bobos anda el juego?

Ese arruinador ZP que instauró la bobería en el PSOE y en el país -con el beneplácito de una vieja guardia instalada en la buena vida- una vez la militancia había dejado saber escribir la O con un canuto, es lógico que dé la bienvenida a la versión alfabetizada del frikipopulismo del que es autor, en compañía de ese salero socialista, José Bono, presente ya en toda cocina política que se precie.

Dramática la actual situación de Pedrito el hermoso, bobo solemne de 3ª división, que ve cómo una Susanita, guiada exclusivamente por un suficiente sentido común, se prepara a fin de el guaperas deje de competir con el Papa Paquito [cp] en ver quién dice más jilipolleces.

Curiosa también la situación de la andaluza, condicionada en su calendario político -en el de todos- por su biológico y respetable embarazo, tan propio de su sexo y tan importante para la natalidad de un país. Y luego dirán que es inaudito que las empresas se resistan a contratar mujeres embarazables en puestos directivos que impliquen dedicación exclusiva las 24 horas.

Se está extendiendo, por tanto, la versión de que un importante sector de PSOE quiere, por una parte, repetir el proceso Borrell eliminando al inoperante Pedro Sánchez y, por otra, dejar de ser ‘casta’ a ojos de Pablemos y, para ello, estaría sondeando la posibilidad de que Susana Díaz adelante las elecciones en Andalucía y pruebe a gobernar con la gente de Iglesias, con el fin de, si sale bien, poder extender la experiencia, en su día, al Gobierno de España, quien sabe si con ella o con la Carmencita Chacón como cabezas de lista. Ambas arropadas por el influyente Felipe González.

O quizás con un Bono soñando ostentar, por fin, aquella Presidencia que se le escapó a manos, precisamente, del desvergonzado y arruinador zapatético. Con la ayuda Podemos o con la del PP: qué más le da!

Esperemos acontecimientos.

EQM

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Vía Arcu, 190115.

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Adivina quién viene a cenar

Arcadi Espada en El Mundo, 220115.

HAY REUNIONES de interés estos días en España. En un pub Kitty’s de Barcelona coincidieron la otra noche dos militares muy bien graduados, un teniente general y un general de la Guardia Civil, con varios independentistas y personal de relleno. Y estaba también el fiscal que dijo que el presidente Mas era todo obediencia. Esta reunión ha sentado mal e incluso el partido UPyD ha pedido cuentas al Gobierno. Comprendo el malestar. A mí me parece que han de limitarse al máximo los contactos entre altos representantes del Estado y personas que pretenden destruir ese Estado. Me parece de una lógica gramatical. Ahora bien. Para seguir con el elemento militar quizá habría que empezar por lo más alto, y si el capitán general de los Ejércitos se reúne, ríe, y hace de chófer de un presidente que encara una querella por un presunto y gravísimo comportamiento desleal, la veda de los segundones se abre y el encuentro del Kitty’s deslumbra por su inevitabilidad.

La otra reunión excitante ha sido la del ex presidente Zapatero con el dirigente de Podéis, Pablo Iglesias. Otra muestra de lógica abrumadora. El rasgo más destacado de Zapatero, por encima incluso de su pasión literaria, ha sido siempre la frivolidad. Fue el frívolo Zapatero el que les dijo a los nacionalistas: «Aceptaré el Estatuto que salga de vuestro Parlamento». Fue su frivolidad en el gasto lo que agravó la crisis y lo que le impidió verla, salvo cuando ya le había derribado. Fue su frivolidad la que llevó las relaciones entre España y Estados Unidos a un nivel glacial. Y es su frivolidad la que le lleva a reunirse con el peor enemigo político del fragilísimo Pedro Sánchez, sin tan siquiera informarle. Pero no solo la frivolidad. En realidad aún es más principal la razón de que Zapatero eligió verse, al fin y al cabo, con su verdadero hijo político. La madre de Podéis es la crisis. Pero el padre es el ex presidente. El proceso constituyente que hoy invoca Podéis fue abierto por Zapatero con su impugnación moral y política de la Transición, que tuvo muchas aristas tácitas y llegó a concretarse en la ley, desdichada e inútil (y frívola) de la Memoria Histórica. Es probable que cuando Zapatero aluda al carácter personal de ese encuentro con Iglesias solo se trate de una eufemística síntesis de esto esencial: Pablo vino a agradecerme mi papel pionero en la desarticulación del Estado y de la propia Política.

Estas dos reuniones, tan iguales en su lógica, presentan una diferencia: solo en la de Cataluña había un par o tres de pardillos.

Viñeta de Ricardo [R. Martínez Ortega, Chile, 1956] para El Mundo, 230115.

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¿EL FANTASMA DE ZP?

José Félix Tezanos en la Revista Sistema, 220115.

La vida política tiene sus servidumbres y exigencias. Y una de ellas –posiblemente la más difícil– es saber retirarse de verdad. Sin nostalgias, ni tentaciones conspirativas.

Casi todos los líderes que han desempeñado un papel dilatado en la vida de sus partidos tienen la tentación de intentar seguir moviendo los hilos desde la sombra. Y a veces ni tan siquiera desde la sombra. Lo cual tiende a complicar la vida a los nuevos líderes, que durante un tiempo se pueden ver perseguidos por las sombras y fantasmas del pasado.

Los condicionantes desde el pasado generalmente operan como un factor retardatorio en las posibilidades de despegue de los nuevos líderes, en la medida que los fantasmas del pasado, en la mayor parte de los casos, restan credibilidad y apoyos. Sobre todo cuando los líderes anteriores acabaron sus mandatos en un clima de fuerte descrédito para su partido y de neto retroceso electoral. Por eso, precisamente, tienen que marcharse del todo y dejar paso a que otros líderes y enfoques puedan operar sin condicionantes, para intentar recuperar la credibilidad perdida y los apoyos electorales necesarios. Sencillamente esta es la ley de la vida de la política.

El problema surge cuando los fantasmas del pasado continúan planeando sobre el presente –y no digamos si en vez de limitarse a planear se dedican a conspirar– y cuando los nuevos líderes, imbuidos de sentido de la responsabilidad y de la bonhomía, se muestran renuentes a aceptar el consejo que les suelen dar desde sus entornos, en el sentido de que, para inaugurar una nueva etapa con suficiente credibilidad y fortaleza, es necesario cortar amarras nítidamente con la anterior, criticando todo lo que sea necesario. Incluso algunos hablan de la necesidad freudiana de “matar al padre” como primera exigencia para el pleno ejercicio de la primogenitura.

El reciente asunto de las reuniones y declaraciones públicas del ex Presidente José Luis Rodríguez Zapatero constituyen un caso típico, de manual, de esta problemática, que llega en unos momentos delicados para el PSOE y para España, en los que es muy importante que el PSOE trabaje, y se proyecte públicamente, con la máxima seriedad y coherencia, lejos de todo espíritu de chapuza, de ocurrencia o de intriga.

El caso de Zapatero resulta especialmente delicado en la medida que durante su último período de gobierno la popularidad y los apoyos del PSOE se vinieron abajo de manera tan aplastante que todavía cuesta remontar el declive electoral que se produjo. Y, sobre todo, cuesta recuperar la confianza en la capacidad del PSOE para actuar con rigor, para cumplir sus promesas y, en especial, para mantenerse fiel a su electorado que –no se olvide– es mayoritariamente de izquierdas. No se trata solo del muy peculiar proceso de reforma exprés de la Constitución en menos de 15 días, y del muy discutible fondo y sentido de dicha reforma, sino de todo un conjunto de regresiones, dudas, oscilaciones, ocurrencias y comportamientos discutibles que en poco tiempo arruinaron años de esfuerzos, compromisos y avances y conquistas importantes para los sectores más débiles de la sociedad y para España, como tal.

Aunque no debe olvidarse que en el conjunto de la gestión de Rodríguez Zapatero se produjeron logros y avances apreciables en diferentes planos, lo cierto es que el poso del último período –sin duda afectado por condicionantes objetivos muy difíciles de gestionar– ha dejado una herencia problemática, que ha modificado las intenciones de voto de muchos españoles. Por eso no tiene ningún sentido que en estos momentos se agiten los fantasmas del pasado, sean los de ZP o cualesquiera otros. En política, los electores no van a votar a los nuevos líderes por lo bueno y positivo que pudieran haber realizado sus antecesores –para eso ya votaron en el pasado–, sino que votarán o no votarán por lo que los líderes actuales puedan proponer o representar de bueno en su proyecto y programa. Y si no se ven motivados a votar por lo bueno del pasado, menos aún van a votar por lo que ellos interpreten o vean de malo de dicho pasado. En definitiva, un auténtico dislate.

A estas cuestiones de fondo, en el caso de la reciente reunión entre Zapatero y Bono con Pablo Manuel Iglesias e Íñigo Errejón, se une una impresión bastante general de secretismo y conspiración que no aporta nada positivo a la situación actual del PSOE y que hace que bastantes afiliados socialistas y votantes del PSOE contemplen el panorama con preocupación y perplejidad.

¿Nuevas ocurrencias de Zapatero? ¿Nuevas conspiraciones de Bono? ¿De qué trataron en dicha reunión secreta –o discreta– de la que no dieron cuenta hasta que, verosímilmente, los propios líderes de Podemos la filtraron convenientemente? ¿Solo hablaron de nimiedades y generalidades? ¿Abordaron cuestiones más de fondo? ¿En nombre de quién o quiénes hablaban y para qué?

La intención de Zapatero de situar este “incidente” en el contexto de una potente exaltación y reclamación de la figura política de Susana Díaz, no hace sino arrojar más leña al fuego, en una forma que hace dudar de que se trate solo –desde su personalísima posición– de una ocurrencia más.

A Susana Díaz, desde luego, Zapatero la hace un flaco favor político y personal, en la medida que la condiciona en una encrucijada en la que tiene que tomar una decisión de hondo alcance, como es anticipar o no unas elecciones cuando su socio de gobierno ha desenvainado una espada de Damocles de tanto alcance como convocar en cualquier momento un referéndum entre sus bases para decidir si continúan o no continúan apoyándola. ¡Menuda manera tienen algunos de entender la lealtad política!

Pero, el problema más de fondo es que al exaltar y reclamar el liderazgo de Susana Díaz “para lo que sea” la presentan públicamente como una líder que puede –o podría– querer utilizar las elecciones andaluzas como una simple plataforma o peldaño para escalar cimas políticas más altas. ¿Alguien se puede imaginar una ocurrencia más dañina para deteriorar la credibilidad de Susana Díaz ante el electorado andaluz? ¿Habrá quedado sembrado ya este poso de duda y desconfianza?

De igual manera, al utilizar el nombre y el prestigio de Susana Díaz en conspiraciones y ocurrencias de este tenor, se mezcla su figura –sin su consentimiento, ni su propósito– en unas maneras de proceder en el interior del PSOE que están muy alejadas de la cultura de “patriotismo de partido” que tan arraigada está entre la militancia socialista andaluza. Lo cual obliga a desmentidos, aclaraciones y consideraciones que ahora no vendrían a cuento. Y que no producen sino efectos perniciosos en las actuales perspectivas electorales del PSOE, en unos momentos en los que tan necesario resulta en España el papel de una izquierda sensata y socialmente comprometida como la que representa el PSOE. Máxime después de realizar un ejercicio ejemplar e impecable de democracia interna del que han salido unos liderazgos (en España, en Andalucía y en otros lugares) cada vez más valorados y respetados por la opinión pública. Como hace años no se conocía.

Queden, pues, los fantasmas del pasado en sus castillos, más o menos encantados, y en sus tiempos históricos, con sus valoraciones y sus méritos y desméritos, y déjese trabajar sin problemas a los nuevos líderes. ¿Cómo no se entiende algo tan elemental?

Zapatero y Susana contra Sánchez

Marcello en republica.com, 220115.

La imagen de Pedro Sánchez huyendo de los periodistas en los pasillos del Congreso de los Diputados para no tener que responder a preguntas sobre el encuentro secreto de Zapatero con Iglesias en casa de Pepe Bono, y con la excusa de ‘no quiero contribuir al ruido’ era sencillamente patética.

El líder del PSOE se debió parar y criticar dicho encuentro por la confusión y el daño que le ha hecho a él y al Partido Socialista, como lo insinuó alguno de sus colaboradores (Juan Moscoso). Pero Pedro Sánchez está desbordado y no consigue tener el control del PSOE. Y lo que es peor, está sufriendo la mofa de parte de los suyos y de los medios, como ocurrió con el caso de su descontrol del GPS en Washington, que le hizo llegar tarde a un encuentro con estudiantes de una Universidad.

Y así, mientras al líder de Podemos, Pablo Iglesias, le crecen los ‘errores éticos’ (sic) como diría Alberto Garzón desde IU -un papelito con Errejón, unos contratitos familiares en Rivas de Tania y unas asesorías bolivarianas de Monedero- a Pedro Sánchez le crecen los enanos por doquier y también las traiciones. Porque mientras él se está batiendo el cobre contra Podemos el exsecretario general del PSOE y expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero -el hombre que ha hundido la economía del país y al propio PSOE- se reúne a escondidas con Pablo Iglesias en la casa de Pepe Bono, lo que ha dejado a Sánchez en ridículo.

Como en ridículo lo está dejando todos los días su compañera andaluza Susana Díaz, que parece vivir más tiempo en Madrid que en Sevilla, y que no cesa de visitar palacios y centros de poder de la capital de España, a la vez que inunda los medios de comunicación nacionales, entrometiéndose de manera descarara e intencionada en el territorio de Pedro Sánchez.

Y todo ello de la tal Susana con clara ambición y actitud de deslealtad, similar a la de otros líderes históricos del PSOE como los González, Rubalcaba o el propio Bono quienes -al igual que Zapatero, que puso a Susana Díaz por las nubes en la SER- apuestan por Susana Díaz como candidata del PSOE a las elecciones generales del otoño de 2015.

Sobre todo si la ambiciosa Susana se atreve a adelantar las elecciones de Andalucía -lo que podría anunciar en los próximos días- para derrotar a Podemos y al PP en el Sur y, con esos avales, acudir luego a las primarias del PSOE con vistas a las elecciones generales de finales de año.

Eso es, además, lo que ciertos poderes económicos y los fácticos del país consideran bueno para ‘la estabilidad política nacional’, en un tiempo en el que no se vislumbran grandes mayorías de gobiernos en ninguno de los niveles de la Administración. Ni en los ayuntamientos, las autonomías o en el gobierno central.

En cuanto al encuentro de Iglesias y ZP en casa de Bono, tenemos que decir que tanto Iglesias como Monedero tienen un buen recuerdo y cierta admiración a los fundadores del ya desaparecido Partido Socialista Popular, Enrique Tierno, Raúl Morodo y José Bono, los que como los líderes de Podemos, ubicaron el inicio de acción política en la Universidad. Y de ahí parte la buena relación de Bono con Iglesias, que algún día podría llegar más lejos de lo que algunos se imaginan. El tiempo lo dirá.

Sin embargo el que al día de hoy tiene las cosas muy complicadas es Pedro Sánchez, sobre todo si huye de las noticias y se esconde para no tener que abordar la imparable actualidad.

Todo en manos de Susana

José Oneto en republica.com, 220115.

El posible adelanto de las elecciones en Andalucía, una decisión que la Presidenta Susana Díaz, está a punto de tomar y hacer pública, después de contar este martes con el apoyo de todos los secretarios provinciales del partido, puede ser un revulsivo para el calendario electoral de este año que, en principio se abriría en marzo con las elecciones en Andalucía, seguiría en mayo con las municipales y autonómicas, en septiembre con el adelanto de las catalanas, y en noviembre con las generales, que pueden incluso, retrasarse hasta enero.

El adelanto electoral , que cogería al PP y a Podemos desprevenidos, no solo supondría un replanteamiento de las estrategias dentro de los populares, de Izquierda Unida y de Podemos, sino que dentro del PSOE, sería un auténtico desafío para el actual secretario general, Pedro Sánchez, ya que una victoria de Díaz, reforzaría su posición de liderazgo dentro del partido. Si frente a una victoria clara de Díaz en marzo, se alza un fracaso electoral socialista en las municipales y autonómicas, ese fracaso le sería atribuido a Sánchez, al que vienen acusando de dedicar más tiempo a su promoción personal como candidato a la Moncloa, en las primarias del partido programadas para el mes de julio, que a las municipales y autonómicas, algo que no responde a la realidad.

La sensación de destacados miembros del partido es que, electoralmente, el PSOE no se recupera, y que todavía no ha encontrado su suelo. ¿Es culpa de Sánchez, que al fin y al cabo, es el primer secretario general elegido por la militancia o es la influencia de Podemos, que tiene desconcertados a sus bases y que está ocasionando una auténtica sangría dentro del PSOE? Sánchez parece haber caído en la trampa que le ha tendido Iglesias, y da la impresión de que se ha creído el mensaje de que la pelea electoral no está entre PP y PSOE, sino entre PP y Podemos.

Ha caído en la trampa, ha desconcertado a su electorado y parece haber ratificado con el sucesivo cuerpo a cuerpo con el “Coletas”, que efectivamente la pelea electoral está en ese terreno. Y todo eso, mientras el expresidente de Castilla la Mancha y del Congreso de los Diputados, José Bono, reúne en un almuerzo de hermandad a Pablo Iglesias e Iñigo Cerrejón, con el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, que se ha pasado con armas y bagajes a Susana Díaz, después de apostar por Eduardo Madina, para apoyar a última hora a Pedro Sánchez.

La situación es que un adelanto electoral en Andalucía, donde Susana Díaz se juega todo, en tanto que un fracaso electoral, es el final de su liderazgo y del protagonismo socialista en Andalucía, que dura ya más de treinta años, no solo cambia todo el mapa electoral, sino el futuro del principal partido de la oposición, que, o se hunde definitivamente, o por el contrario, sirve de plataforma para el salto de la Presidenta andaluza a la política nacional, y a la candidatura a la Presidencia del Gobierno de España, aunque ella insista en que su futuro está por el momento en Andalucía.

Es verdad que Pedro Sánchez no ha elegido el mejor equipo, que ese equipo le ha alejado de muchos sectores del partido que habían apostado por el nuevo secretario general sin ningún tipo de fisuras, y que dentro de su equipo tiene miembros que están planteando una clara batalla contra él, en una guerra que puede terminar con el partido.

Ahora, el futuro de todo está en manos de Susana Díaz.

Susana, cigüeña y lechuza

Raúl del Pozo en El Mundo, 220115.

Estamos asistiendo en vivo y en directo a un acto de antropofagia: los del PSOE devoran a Pedro Sánchez al que eligieron líder. La ceremonia de canibalismo está alentada por Susana Díaz, que adereza la caldera donde se cuece el secretario general. Los viejos de la tribu participan en el sacrificio. Zapatero, espejo de expresidentes, sigue activo en la lucha interna de su partido, hasta el punto de que ha declarado a la gran mujer de la radio, Pepa Bueno, que Susana Díaz tiene capacidad para gobernar lo que le pongan por delante porque es una política de gran solvencia, la mejor que hay en España.

Después de describir a la presidenta de Andalucía como a la reina de Saba, ZP ha considerado, de pasada, que hay que mantener el apoyo a Pedro Sánchez. Es que vivimos instantes de liderazgos como llamas de fuego; la gente espera videntes que se consoliden a la velocidad de la luz divina en la redes sociales. La última mujer con don, la madre devoradora, ya no es de aquellas andaluzas misteriosas con duende, que escondían sus pasiones en los abanicos, sino mujeres libres que además de parir, mandan.

Antes de que llegue la cigüeña, se suele posar la lechuza en la casa de la embarazada; así ocurrió en el Palacio de San Telmo. No quieren contarnos si la cigüeña traerá un niño, o dos. Se informó, casi a la vez, que la presidenta será madre en junio y que habría elecciones el 22 de marzo. Después de reunirse con el politburó, los socialistas andaluces salieron de la reunión y no dijeron nada de la fecha de la convocatoria; entonces se desataron las especulaciones.

Ella, osadía y cálculo, lo piensa todo, incluso los plazos de su gestación. Dijo hace unos días que su embarazo no condicionará el calendario político-electoral. Claro, que si las elecciones son el 22 de marzo podría hacer campaña, pero al final tendría que guardar reposo, si es que la fecundación ha sido in vitro, aunque algunos médicos lo consideren innecesario. En caso de reposo tendría que ceder el gobierno al vicepresidente Valderas. Ella quiere aprovechar el momento en el que el PP baja mucho e IU se estanca. Opta a todo, aunque Moncloa sea más fea que San Telmo. Se va a enfrentar a Podemos, que en Andalucía esta dividido entre troskistas y pablistas, una mezcla de comunistas libertarios, leninistas, guerrilleros de Marinaleda y antiglobalización.

Los nuevos gracos se ponen, incluso, frente a la Semana Santa. Teresa Rodríguez, la mujer-bandera de Podemos, describe a Susana como de la casta, no porque se casara de blanco en la capilla de la Esperanza de Triana, sino porque recibe mucho a banqueros y a reyes.

Después de meter la pata en el cucurucho, los de Podemos han tenido que salir a desmentir que quieran cargarse la Semana Santa. Rafael Alberti, rojo por alegrías, empezó escribiendo sobre los ángeles, y en 1978 pidió en la madrugada, a la Macarena, «lavar tu llanto en mi pena, llamándote camarada».

 

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Notas.-

Enlaces [en azul cuando se trata de textos ajenos] y corchetes son aportados por EQM. También, por razones discutibles de legibilidad en internet, el incremento de párrafos en textos ajenos, respetando el contenido, que puede leerse en el original pinchando el enlace.

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