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Una meada murciana

Así está el tema. La muchacha de la foto, Águeda Bañón, captada en el momento en que se mea -o hace como si se meara, que pocos sabrán la insustancial verdad- en el centro de una vía pública, una calle, murciana, qué casualidad, está a punto, si no ha ocurrido ya, de ser nombrada Directora de comunicación del Excmo. Ayuntamiento de Barcelona, gracias al correspondiente decreto municipal que firmará la Ilma. Sra. Alcaldesa, Ada Colau.

Esa parafilia urinaria, que ahora la enmarcan algunas modernas ecofeministas o posestructuralistas, bajo el concepto general de ‘postporno‘, es más vieja que la tos, siendo conocida desde tiempo inmemorial como una especialidad del bizarrismo que en el mundo anglosajón es denominada ‘pissing’ y que suele ser practicada por gente a la que le place mear en público, es decir, una suerte de urofilia o urolagnia antitética a la ‘paruresis‘ o fobia a hacer pis incluso en los urinarios públicos.

En cualquier pais medianamente alfabetizado y con un sentido común en vigor, lo expuesto bastaría y sobraría para que ese decreto no fuera firmado por la Alcadesa, porque si bien doña Águeda tiene pleno derecho y libertad para gozar de su cuerpo como estime por conveniente, siempre que no invada la libertad de los demás, no resulta nada lógico que ocupe un cargo público y de confianza política quien ensucia las calles con meadas o quiere parecer que lo hace, que para el caso es lo mismo, con claras muestras exhibicionistas o con propósitos divulgativos.

De modo  que aquí, y más en la actual Barcelona, es muy posible que el nombramiento se confirme y sus interlocutores -periodistas o no- deban de proveerse de los correpondientes orinales, por si acaso.

¿De dónde mi pesimismo?

No hay más que darse una vuelta por El País/Cataluña [que, por cierto, no traduce al español sus textos en catalán], y leer con detenimiento ese interesante artículo de Maiol Roger [ver original y traducción de EQM, más abajo], quien -en clave de humor y muy en la onda desenfadada del qué hay de malo y a vivir que son dos días- concluye con estas palabras:

“Para aclarar los conceptos: la nueva jefa de comunicación es una activista postporno, que según fuentes cercanas a la Wikipedia es ‘un movimiento artístico que intenta revolucionar el concepto de la pornografía a través de las lecturas feministas y postestructuralistas’. La felicitamos y la animaremos a que demuestre si sabe hacer su trabajo. Este ya es otro tema. Si hay que ponerse a mirar si los cargos de confianza de algunos políticos hacen bien su trabajo, ya no hablamos de postporno. Es pornografía política clásica.”

O sea: para echar unas escépticas risas entre políticas micciones.

EQM

pd.- Los vascos, siempre mucho más serios y mirados ante tal tipo de guarradas, pueden leer, al respecto, el siguiente titular en La Tribuna del País Vasco:

Esto que orina en la calle será la directora de Comunicación del Ayuntamiento de Barcelona

Águeda Bañon_2.

Una activista ‘post-porno’, nueva directora de comunicación del Ayuntamiento de Barcelona

Águeda Bañón, artista visual y webmaster del Observatorio DESC, codirigió de 2002 a 2007 un transgresor blog sobre pornografía alternativa

La Vanguardia, 290615.

Barcelona. (Redacción).- La activista y artista visual Águeda Bañón será la nueva directora de comunicación del Ayuntamiento de Barcelona. Según ha podido saber LaVanguardia.com, Bañón será nombrada esta semana de forma oficial, a través de un decreto de la alcaldesa Ada Colau, pero ya ha participado en reuniones de trabajo preparatorias como nueva responsable del área. Además de trabajar como webmaster y maquetadora en el Observatorio DESC –del que también proceden Ada Colau, Gerardo Pisarello y sus respectivas parejas–, forma parte del grupo Guanyem Barcelona –al que ha representado ocasionalmente en actos públicos–, semilla de la confluencia Barcelona en Comú que concurrió finalmente a las elecciones.

Bañon también ha sido activista en temas de género y libertad sexual, faceta de la que destaca su coautoría junto a María Llopis de un transgresor blog sobre pornografía alternativa o ‘postpornografía‘, llamado Girlswholikeporno, activo entre 2002 y 2007. La página mostraba relatos eróticos, reflexiones sobre “la construcción de identidades, de fantasías y de sexualidades”, crónicas de sus actividades –como charlas, performances y talleres en festivales internacionales de temática porno y LGBTI–, vídeos y sesiones de video-jockey mezclando imágenes y música. Además, Baños y Llopis colgaban provocadoras fotografías de sí mismas en espacios públicos, a horcajadas y con los pantalones bajados. Una de ellas fue publicada por la popular revista berlinesa Tipp, en motivo de su charla sobre exhibicionismo en el simposio PostPornPolitics.

Portavoces del Ayuntamiento de Barcelona rehúsan confirmar la nueva incorporación, aunque tampoco lo desmienten, señalando que ningún fichaje es oficial hasta su nombramiento a través del decreto de Alcaldía, que se producirá esta semana. Tampoco han avanzado ningún otro detalle sobre la nueva política de comunicación y atención a los medios del consistorio barcelonés, que estos días está redistribuyendo las carteras de temas y distritos entre el equipo de responsables de prensa, como hizo también el anterior gobierno municipal en varias ocasiones.

Bañón es licenciada en Bellas Artes por la Universidad Politécnica de Valencia y participó en el equipo de producción del documental TERMITAS, el observatorio DESC y el litigio estratégico del caso Bárcenas –dirigida por Xavier Artigas y Xapo Ortega, autores del documental Ciutat Morta– como responsable de Comunicación 2.0. Hace cuatro año, durante las protestas del 15M en Barcelona, ejerció de portavoz esporádica de las asambleas, en especial en temas de vivienda y desahucios.

Las controvertidas fotografías de Bañón en el blog Girlswholikeporno, así como otras suyas, ya han empezado a circular por las redes sociales.

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Águeda Bañon_1

Què és el postporno?

Si Twitter li treu suc a tot, imagineu-vols si es parla de la matèria per excel·lència pel que fa a treure suc

Maiol Roger en El País/Cataluña, 300615 [original en catalán].

“Sí. Una activista postporno. I què?”. Home, @carlosdelclos. No voldràs que després que Ada Colau fitxi Águeda Bañón de responsable de comunicació i de veure-la tan contenta pixant-se pels carrers de Múrcia el fet passi desapercebut. Com si fos tan normal, com si hagués fitxat un nòvio qualsevol. El concepte activista postporno sorprèn, i per Twitter totes les coses que sorprenen són un filó, un caramelet. Si a 140 caràcters se li treu suc a tot, imagineu-vos si es parla de porno, matèria per excel·lència pel que fa a treure suc.

Primer, s’ha de descobrir què vol dir postporno. Etimològicament –si és que el Banc Central Europeu encara accepta el grec com a origen de certes paraules– vol dir després del porno. I aquí molts s’atrevien a interpretar què vol dir això de ser una “activista postporno”. “Sempre he cregut que el postporno era una cigarro i poca cosa més”, especulava @eljukebox. No, no: No ens imaginem que Bañón es dediqués a anar encenent cigarros com a mostra del seu activisme. Potser una cosa més higiènica, com suggerien primer @elpelroig i després @unlovablesss. “Preporno: engegar l’ordinador. Porno: manola. Postporno: eixugar-se-la i rentar-se les mans, o no”, diu un, i remata l’altre: “Activista postporno és quan acabes de veure una porno i t’aixeques a ordenar l’enrenou que has muntat?”. Tampoc.

Amb la incògnita a l’aire, també van sorgir jocs de paraules. Que per què els destaquem? Postporno deixar-nos res, que diria @odradek1: “Me río postporno llorar”. @leotaxil s’hi sumava: “Divendres de cinema amb la parella. -Vols mirar alguna pel·lícula? -Sí. -Quina? – Pos porno, què vols mirar sinó?”. I clou aquesta secció @joanfibla: “El postporno me la pela”. Molt subtil.

“Mama, mama, ha dit postporno!!”, es xivava @alexgutierrezM per destacar el batibull que va generar la parauleta. El concepte fins i tot va obrir les portes a un corrent que té força tirada a Twitter, la d’inventar-se noms de pel·lícules. A la cartellera del postporno destaquen “Aparca ya el Bicing y entrégate al pissing”, d’@encampanya;  “¿Jugamos al Teto? Tú te agachas y yo me cuelo en el metro”, de @jmbunyol; “Sí Sex Puede”, de @saharien; i “Ciutat porca”, d’@emilibella_, que entra en la categoria de postporno postprotesta.

Deia Jordi Pujol que tanta ironia i tanta conyeta no serveix per a res, i a molts van acabar fins la punta de la protagonista del porno tradicional de les brometes. “Aneu de joves i moderns però quan us trenquen els esquemes opineu com si fóssiu iaios i iaies”, es queixava @alexhaix. Per @knysrb, “ha estat assabentar-vos de l’existència del postporno i que se us posi cara de membre de l’Opus Dei” (que quan diu membre es refereix a una persona, no a l’eufemisme).

Acabarem amb la reflexió de @cesarlopama: “Centrant-nos en l’aspecte sexual, pixar al carrer em recorda un gos i no m’excita gens. Però, vaja, no en sóc cap entès. Ara, sobre que la facin ‘cap de comunicació’ no en tinc cap opinió (no la conec) i no sé que rehòsties hi té a veure. Ells sabran, dic jo”.

Per aclarir els conceptes: la nova cap de comunicació és una activista postporno, que segons fonts properes a la Viquipèdia és “un moviment artístic que intenta revolucionar el concepte de la pornografia a través de les lectures feministes i postestructuralistes”. La felicitem i l’animarem que demostri si sap fer la seva feina. Aquest ja és un altre tema. Si ens hem de posar a mirar si els càrrecs de confiança d’alguns polítics fan bé la seva feina, ja no parlem de postporno. És pornografia política clàssica.


Traducción de EQM:

¿Qué es el postporno?

Si Twitter le saca punta a todo, imaginaos vuelos si se habla de la materia por excelencia en cuanto a sacar jugo

Maiol Roger en El País / Cataluña, 300615 [original en catalán].

“Sí. Una activista postporno. Y qué?”. Hombre, @carlosdelclos. No querrás que después de que Ada Colau fiche a Águeda Bañón de responsable de comunicación y de verla tan contenta meando por las calles de Murcia el hecho pase desapercibido. Como si fuera tan normal, como si hubiera fichado a un novio cualquiera. El concepto activista postporno sorprende, y por Twitter todas las cosas que sorprenden son un filón, un caramelito. Si con 140 caracteres se le saca punta a todo, imagínense si se habla de porno, materia por excelencia en cuanto a sacar jugo.

Primero, hay que descubrir qué significa postporno. Etimológicamente -si es que el Banco Central Europeo todavía acepta el griego como origen de ciertas palabras- significa después del porno. Y aquí muchos se atrevían a interpretar qué significa esto de ser una “activista postporno”. “Siempre he creído que el postporno era una cigarro y poco más”, especulaba @eljukebox. No, no: No nos imaginamos que Bañón se dedicara a ir encendiendo cigarros como muestra de su activismo. Quizás algo más higiénica, como sugerían primero @elpelroig y después @unlovablesss. “Preporno: encender el ordenador. Porno: manola. Postporno: secarse-la y lavarse las manos, o no”, dice uno, y remata el otro: “Activista postporno es cuando acabas de ver una porno y te levantas a ordenar el lío que has montado? “. Tampoco.

Con la incógnita en el aire, también surgieron juegos de palabras. Que por qué los destacamos? Postporno dejarnos nada, que diría @odradek1: “Me río postporno llorar”. @leotaxil se sumaba: “Viernes de cine con la pareja. -¿Quieres ver alguna película? -Sí. -¿Qué? – Pos porno, qué quieres mirar si no?”. Y cierra esta sección @joanfibla: “El postporno me la pela”. Muy sutil.

“Mama, mama, dijo postporno !!”, se xivava @alexgutierrezM para destacar el batiburrillo que generó la palabreja. El concepto incluso abrió las puertas a una corriente que tiene fuerte tirón en Twitter, la de inventarse nombres de películas. En la cartelera del postporno destacan “Aparca ya el Bicing y entrégate al pissing”, de @encampanya; “¿Jugamos al Teto? Tú te agachas y yo me cuelo en el metro”, @dejmbunyol; “Sí Sex Puede”, @desaharien; y “Ciudad guarra”, de @emilibella_, que entra en la categoría de postporno postprotesta.

Decía Jordi Pujol que tanta ironía y tanta retranca no sirve para nada, muchos terminaron hasta la punta de la protagonista del porno tradicional de las bromitas. “Vais de jóvenes y modernos pero cuando os rompen los esquemas opináis como si fuérais abuelos y abuelas”, se quejaba @alexhaix. Para @orknysrb, “ha sido enteraros de la existencia del postporno y que se os ponga cara de miembro del Opus Dei” (que cuando dice miembro se refiere a una persona, no al eufemismo).

Acabaremos con la reflexión de @cesarlopama: “Centrándonos en el aspecto sexual, mear en la calle me recuerda un perro y no me excita nada. Pero, vamos, no soy ningún entendido. Ahora, acerca de que la hagan ‘jefa de comunicación ‘no tengo ninguna opinión (no la conozco) y no sé que rehostias tiene que ver. Ellos sabrán, digo yo “.

Para aclarar los conceptos: la nueva jefa de comunicación es una activista postporno, que según fuentes cercanas a la Wikipedia es “un movimiento artístico que intenta revolucionar el concepto de la pornografía a través de las lecturas feministas y postestructuralistas”. La felicitamos y la animaremos a que demuestre si sabe hacer su trabajo. Este ya es otro tema. Si hay que ponerse a mirar si los cargos de confianza de algunos políticos hacen bien su trabajo, ya no hablamos de postporno. Es pornografía política clásica.

 

 

 

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Notas.-

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