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EQM_281015.

Es la hora de la unidad, que no espero

No me asombra que el Mariano calificado ayer tal ataque sedicioso del catalanismo al principio de legalidad como una ‘provocación’. Juntos por el circo no tiene el menor interés en incitar, inducir, al Mariano a que haga algo. Les viene muy bien que siga sin hacer nada de nada. En mi opinión es más bien el Mariano quien provoca a los delincuentes con su melíflua parálisis.

Su cobardía, también moral, no tiene límites: no se atreve a alegar siquiera la legítima defensa del Estado de Derecho, tomando vericuetos en torno a la legalidad, el sentido común y el ‘yo es que no puedo aunque quisiera, que no quiero’. O esos ‘mecanismos en los que está usted pensando’ y que él no se atreve a comunicar al país que Preside.

Para mí su provocación al secesionismo gratuíto lo refleja a las mil maravillas el chiste que Ferran Martín publicó en República de las ideas el pasado 11 de septiembre y que adjunto infra.

También me pregunto si la Constiución y sus normas de desarrollo permiten la existencia de partidos que intenten ejecutar sus ansias independentistas por la ‘vía administrativa’, es decir, golpeando al Estado saltandose la ley a la torera. Yo diría que incluso la Ley de Partidos de 2002 podría ser aplicada para disolverlos.

Porque, si eso no es así, ahora entiendo perfectamente que los terroristas de ETA haya dejado de matar y hayan optado por clonarse en esa suerte de partidos sobradamente democráticos que vds están pensando. ¡Con eso van a tener más que suficiente!

Más sobre la declaración de Mariano Rajoy esta mañana. Cuando dice [titular de El País digital, ayer]:

“Quienes quieran dividir hallarán un Gobierno que hará valer la ley”

Debería haber dicho:

“Quienes quieren dividir España se encuentran con un Gobierno que hace valer la ley. Requiero al representante ordinario del Estado en Cataluña, en funciones, que cumpla y haga cumplir las obligaciones que la Constitución u otras leyes imponen a esa Comunidad Autónoma, dejando ésta, inmediatamente, de atentar gravemente al interés general de España.

Caso de no ser atendido mi requerimiento, ipso facto, le aseguro que, previa aprobación por mayoría absoluta de la Diputación Permanente del Senado, adoptaré las medidas necesarias para obligar a esa Comunidad al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones, para la protección del mencionado interés general, de conformidad con lo establecido en el artículo 155 de la Constitución Española.”

Sólo por lo que está ocurriendo en estos momentos, Rajoy Mariano, responsable del buenismo derrochado estos últimos tres años, debiera dedicarse de lleno a cumplir y hacer cumplir la ley y, al tiempo, renunciar, también ipso facto, a ir de candidato a Presidente por su partido.

EQM

pd.- Mientras tanto, el Ministro de Justicia dice que lo de la Presidenta del Parlament es palabrería, que no tiene más importancia que la política. O sea, nada, que todavía no se han independizado.

Curioso proceso ‘democrático’ el de la palabra dada: antes bastaba con darse un apretón de manos para llegar a un acuerdo; después se pasó a la firma hológrafa; y, más tarde, a la firma digital. Ahora vale incluso con que te graben la voz.

Pero se ve que si eres nacionalista, presides un Parlamento y rodeas tu golpismo de formalismo institucional, eso no es más que algarabía.

Cantares.

Propuesta de resolución conjunta Junts pel Sí y CUP para iniciar la independencia [pdf], presentada ayer 27 de octubre de 2015 en el Parlamento de Cataluña.

Declaración del Presidente del Gobierno en la mañana de ayer.

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ferran martin rep 120915Viñeta de Ferran Martín [España, 1970] en República de las Ideas, 110915.

via

Sublevación de las pasiones

Arcadi Espada en El Mundo, 271015.

El presidente Rajoy dijo ayer que tiene previstos los mecanismos, incluso los mecanismos en los que usted está pensando, para actuar en el caso de que el parlamento catalán apruebe una declaración de independencia. Cuando meses atrás se le preguntaba a Rajoy por los mecanismos que tenía previstos en el caso de que el 9 de noviembre el presidente Mas pusiera las urnas, su respuesta era siempre del tipo no me ponga en futuribles. De su respuesta de ayer se deduce que el futuro ya no es lo que era.

De hecho hasta tal punto el futuro ya no es lo que era que es puro presente. Mientras Rajoy cumplía su siempre engorroso trámite de la rueda de prensa, la nueva presidenta del parlamento catalán, la señora Carme Forcadell, pronunciaba su primer discurso. Un discurso zafio, dictado desde la indigencia política, y que incluyó una verdad insoslayable: “Nunca pensé en ser diputada”. La confesión le honra: nunca se escuchó decir a la anterior presidenta, Núria de Gispert, nada parecido de sí misma. Forcadell ha llegado al parlamento no por sus méritos personales sino por el demérito de las instituciones. Pero lo cierto es que ha llegado y además lo preside: un cargo muy importante desde el punto de vista institucional y simbólico.

Y es desde esa tribuna, okupándola, que ayer pronunció estas frases, de cuya sintaxis también debe responsabilizársele: “Con esta undécima legislatura del Parlamento moderno cerramos la etapa autonómica y ponemos en marcha un nuevo escenario hacia el mañana. Seamos conscientes de que protagonizamos un momento fundacional. Ahora y aquí creamos un antes y un después… desde ahora mismo constituimos un Parlamento soberano, que quiere representar a un pueblo libre, de un Parlamento regional de competencias limitadas, recortadas y recurridas a un Parlamento nacional con plenas atribuciones. (…) Diputados y diputadas, pongámonos a caminar, emprendamos el proceso constituyente. Queda constituida la úndecima legislatura. ¡Viva la democracia, viva el pueblo soberano, viva la República catalana!”.

No es necesario que el presidente Rajoy se ponga en futuribles. El texto de esa declaración unilateral de independencia que puede activar los mecanismos en los que está usted pensando no diferirá demasiado de estas palabras, sediciosas, de la presidenta Forcadell.

La bancada

El nuevo Parlamento catalán explica la similitud de la estelada con la bandera cubana. Simboliza el mismo trayecto histórico.

Ignacio Camacho en ABC, 271015.

Por si no quedaba claro se han cambiado de bancada. El antiguo partido-guía de la burguesía catalana, aquella Convergencia de centro-derecha que gobernaba la autonomía en coalición con los democristianos, se ha subsumido en el magma radical de una suerte de confederación rupturista nucleada en torno a la mitología de la emancipación. Sus diputados, con Mas como improbable líder, han votado como presidenta del Parlamento a una exaltada activista asamblearia, una

colau del secesionismo, junto con los antisistema de las CUP, algunos excomunistas, los extremistas de ERC y la mitad de los representantes de Podemos. Un ramillete escogido por su ponderado equilibrio ideológico, lo mejorcito de cada casa. Ahí están sentados los restos del pujolismo, manchados del barro del tres por ciento, y esos son sus socios en el empeño de fundar un Estado. Con la foto de ayer se entiende mucho mejor la similitud de la estelada con la bandera cubana. Simboliza el mismo trayecto histórico.

Esta es a día de hoy la expresión política de la Cataluña emprendedora, la pujante clase media que activa casi una quinta parte del PIB español. Sus intereses los administra una tribu de iluminados fundamentalistas de corte revolucionario que se consideran portadores de un designio mesiánico y cuyo programa de gobierno consiste en un golpe contra la Constitución. Y esto es así porque previamente han recibido el voto mayoritario de una comunidad de ciudadanos que no puede llamarse a engaño: si de algo no cabe acusar esta vez a los soberanistas es de ambigüedad sobre sus aspiraciones. La sociedad catalana tiene lo que ha elegido; este mapa radicalizado es producto de un recalentamiento colectivo, de una ofuscación narcisista que le ha empujado a abandonar la moderación y el pragmatismo para enfrascarse en un ficticio conflicto de identidades.

Ese Parlamento es, por desgracia, el retrato de la Cataluña de hoy, dividida por un proyecto de ruptura que ha empezado por romper su propia concordia interna. Nada refleja mejor el dominante clima de extremismo sectario que la amalgama ideológica en que se ha transformado el antiguo nacionalismo: un frente de exclusión con fuerte acento de ultraizquierda y rasgos de anticapitalismo visceral. En su galopada suicida, Mas está entregando el liderazgo social de su partido a sus enemigos naturales. Pero también sus tradicionales sectores de apoyo, el tejido empresarial, financiero y comercial de una sociedad rica, estable y dinámica, parecen haber renunciado a sus principios y valores para envolverse en el delirio sentimental de la independencia.

Ese credo único esconde una trampa liquidacionista y cuando despierten de la ensoñación será tarde. Aún no lo saben pero no se encaminan a un cambio de país ni de Estado, sino de sistema. Si no fuese porque hay una mitad de ciudadanos al margen, tal vez se lo merecieran.

Arcu, 271015 en Twitter

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De la Diada al “inicio del proceso”: tres años del reto independentista

Desde la manifestación del 11 de septiembre de 2012 el soberanismo ha presumido de fechas históricas, como la consulta o el 27-S

Maiol Roger en El País, 271015.

Junts pel Sí y la CUP han registrado hoy en el Parlament un documento que anuncia “el inicio de proceso de creación del Estado catalán independiente en forma de República”. Un paso definitivo, según los firmantes, que supone un punto y seguido en las fechas históricas de las que presume el independentismo desde que inició su reto al Estado.

11 de septiembre de 2012. Un millón y medio de personas, según la Guardia Urbana, marchan por Barcelona reclamando la independencia. La manifestación, organizada por una recién nacida Asamblea Nacional Catalana, desborda las previsiones. El presidente de la Generalitat, Artur Mas, que gobernaba con la promesa de un pacto fiscal, proclama que es el momento de que Cataluña tenga estructuras de Estado. 

20 de septiembre de 2012. Artur Mas y Mariano Rajoy se reúnen para hablar de un modelo de financiación análogo al concierto vasco. El encuentro acaba sin acuerdo, y Mas decide avanzar las elecciones con la promesa de convocar un referéndum sobre la independencia. “O aceptas el pacto fiscal o te atienes a las consecuencias”; avisa Mas a Rajoy, según el relato del presidente del Gobierno.

25 de noviembre de 2012. Las elecciones catalanas arrojan una mayoria de los partidos que defienden la consulta sobre la secesión pero suponen un varapalo para Mas. El presidente aspira a mayoría absoluta y pierde doce escaños. La mayoría de ellos van a Esquerra Republicana, con una defensa de la secesión sin tapujos.

18 de diciembre de 2012. CiU y Esquerra llegan a un acuerdo para asegurar la investidura de Artur Mas. Los republicanos deciden quedarse en la oposición pero servirán de sustento en el Parlament. El programa fija que el Gobierno se compromete a convocar un referéndum sobre la secesión para 2014, a cambio de votar el plan económico de Mas, caracterizado por los recortes.

23 de enero de 2013. El Parlamento catalán aprueba un texto en el que proclama la “soberanía jurídica y política del pueblo catalán”. El texto, que marca el camino hacia la consulta sobre la independencia sin fijar su fecha, se aprueba por amplia mayoría con 85 votos a favor (CiU, Esquerra, Iniciativa y un diputado de la CUP), 41 en contra (PSC, Partido Popular, Ciutadans) y dos abstenciones (el resto de la CUP)

12 de abril de 2013. Mas crea el Consejo Asesor de la Transición Nacional, encargado de diseñar el Estado catalán. El ente, presidido por el magistrado Carles Viver Pi-Sunyer, redacta 18 informes sobre cómo debe ser la Cataluña independiente.

8 de mayo de 2013. El Tribunal Constitucional suspende la declaración de soberanía del Parlament, al admitir a trámite el recurso del Gobierno. Tras casi un año de deliberación, el Alto Tribunal sentencia que la proclamación de Cataluña como “sujeto soberano” es ilegal, aunque acepta que el concepto del “derecho a decidir” puede tener encaje en la Constitución.

11 de septiembre de 2013. Segunda gran manifestación independentista: una cadena humana cruza Cataluña de punta a punta, cubriendo 400 kilómetros de recorrido. La exigencia de los manifestantes es que los partidos favorables al derecho a decidir lleguen a un acuerdo para fijar una fecha y una pregunta para la consulta. Los intentos de Mas y de Rajoy para encontrar una salida al conflicto -a finales de agosto se habían reunido en secreto- quedan en agua de borrajas. Tampoco las advertencias de la UE, que avisa de que una Cataluña independiente quedaría fuera de la Unión, frenan al independentismo.

12 de diciembre de 2013. Tras meses de negociaciones, CiU, Esquerra, Iniciativa y la CUP pactan que la consulta será el 9 de noviembre de 2014 con dos preguntas: ¿Quiere que Cataluña se convierta en un Estado? Sí o no”. A continuación, y en caso afirmativo, “¿Quiere que este Estado sea independiente? Sí o no”. El PP y el PSOE responden que la consulta no se hará porque es inconstitucional

8 de abril de 2014. El Congreso dice no a la consulta. Los diputados del Parlament Jordi Turull (CiU), Marta Rovira, (ERC), y Joan Herrera (ICV), presentan en las Cortes una petición para que el Estado ceda las competencias sobre referéndums a la Generalitat, una vía para hacer la consulta legal. El rechazo es rotundo, pero la decisión no frena las intenciones del Gobierno catalán. 

25 de mayo de 2014. El descenso de CiU que anunciaban los sondeos posteriores a los comicios de 2012 se concreta en una derrota electoral: Esquerra Republicana gana las elecciones europeas en Cataluña. La victoria no cambia nada en el Gobierno catalán, que sigue liderando Mas, pero sí que da inicio a un proceso de tensión entre ambas formaciones, enfrentadas por el liderazgo del proceso soberanista.

30 de julio de 2014. Rajoy y Mas se reúnen por última vez en La Moncloa, sin llegar a ningún acuerdo. El presidente catalán entrega un documento al jefe del Ejecutivo con 23 propuestas que resumen las quejas de Cataluña. Rajoy promete estudiarlas, pero la Generlaitat lamenta que nunca ha recibido respuesta.

11 de septiembre de 2014. Las dudas sobre la celebración de la consulta marcan la Diada, que por tercer año consecutivo se convierte en un clamor independentista. Esta vez, una manifestación en forma de V cruza las dos principales arterias de Barcelona, con centenares de miles de persnoas que reclaman a Mas que organice el 9-N diga lo que diga el Tribunal Constitucional. La demanda la resume la presidenta de la ANC, Carme Forcadell, en una frase: President, ponga las urnas”

27 de septiembre de 2014. Mas convoca la consulta soberanista para el 9-N, firmando el decreto que da luz verde a preguntar sobre la independencia. El Parlament había aprobado días antes la ley de consultas, con el que la Generalitat quería dar amparo legal al texto. El Constitucional tarda dos días en suspender la consulta por unanimidad pero Mas, forzado por sus socios, decide seguir adelante. 

9 de noviembre de 2014. Tras semanas de incertidumbre, en el que la Generalitat renuncia a buscar amparo legal a la consulta y opta por un “proceso participativo” con ayuda de voluntarios, Cataluña celebra la votación soberanista, con una participación del 33%. De los 2,3 millones que votan, 1,8 lo hacen a favor de la independencia. La Generalitat celebra la jornada como un éxito. 

21 de novembre 2014. La Fiscalía presenta la querella contra Mas y a dos de sus consejeras (la vicepresidenta Joana Ortega y la titular de Educación, Irene Rigau) por la organización de la consulta del 9-N. Les culpa de cuatro delitos: desobediencia grave, prevaricación, malversación y usurpación de funciones. El TSJC la acepta a trámite en diciembre

14 de enero de 2015. Mas convoca elecciones para el 27 de septiembre, en un nuevo adelanto electoral. Su objetivo es que los comicios se conviertan en un plebiscito sobre la independencia. Tras semanas de rifirrafe con ERC, enrarecidas por el caso Pujol, CiU y los republicanos pactan ir por separado, aunque con un programa común. El debate desgasta las opciones de Oriol Junqueras para hacer el sorpasso a Mas.

24 de mayo de 2015. Las elecciones municipales suponen un jarro de agua fría para CiU y Esquerra. La federación nacionalista pierde la alcaldía de Barcelona frente a Barcelona en Comú, la nueva formación de Ada Colau, y ERC se queda muy lejos de ser alternativa. El discurso social vence al soberanista en los comicios.

18 de junio de 2015. Convergència y Unió rompen su matrimonio político tras 37 años de relación. El avance del proceso soberanista fuerza la ruptura, que conlleva la salida de los consejeros democristianos del Gobierno catalán. Mas celebra que, con la marcha de los cargos de Unió, el Ejecutivo es plenamente independentista

14 de julio de 2015. Tras la ruptura con Unió, CDC y las entidades soberanistas fuerzan a ERC a configurar una lista conjunta para las elecciones del 27-S. La Candidatura d’Unitat Popular, la otra formación independentista, se desmarca. El pacto entre CDC y ERC incluye que el exeurodiputado de ICV Raül Romeva lidere la lista, aunque Mas aspira a la reelección como presidente desde el cuarto puesto. El programa incluye medidas sociales y la promesa de hacer efectiva la independencia en 18 meses. La candidatura se nutre de independientes, como la expresidenta de la ANC Carme Forcadell.

11 de septiembre de 2015. Por cuarto año consecutivo, la Diada se convierte en una exibición de fuerza del independentismo, que llena la Meridiana de Barcelona. Aunque menos numerosa que otros años, la marcha vuelve a superar las expectativas y refuerza las expectativas de los independentistas para las elecciones. La manifestación coincide con el primer día de la campaña electoral.

27 de septiembre de 2015. Junts pel Sí, la coalición de CDC y ERC, vence las elecciones, aunque no obtiene la mayoría absoluta. El independentismo gana en escaños (con la CUP suman 72 diputados, cuando la mayoría se fija en 68), pero no en votos. Pese a ello, Junts pel Sí y la CUP se ven legimitados para seguir adelante con el proceso, con un escollo: la formación anticapitalista quiere la renuncia de Mas. Ambas formaciones se ponen a negociar la hoja de ruta independentista y el plan social antes de abordar la investidura.

15 de octubre de 2015. Mas es citado a declarar ante el TSJC por la organización de la consulta como imputado. El presidente convierte su citación en una manifestación en su apoyo, que le vale el reproche del Poder Judicial, que ve cuestionada su independencia. El líder de CDC se hace acompañar por alcaldes que apoyan el proceso, y rodea el acto de simbolismo al coincidir con el 75 aniversario del fusilamiento del presidente de la Generalitat, Lluís Companys.

21 de octubre de 2015. Si Mas quería aprovechar la declaración ante el TSJC para convencer la CUP de la investidura,  el segundo registro de la Guardia Civil en la sede de la CDC (el primero había sido en agosto) da al traste con sus planes. La policía detiene al tesorero del partido por supuestas comisiones del 3% en obras públicas, un caso que también afecta a las adjudicaciones del Ejecutivo de Mas. 

27 de octubre de 2015. Junts pel Sï y la CUP registran en el Parlament una propuesta de resolución que anuncia el “inicio del proceso de creación del Estado catalán independiente” que, añade, tendrá “forma de república”. La intención de los grupos independentistas es que su aprobación en el Parlament sirva para empezar a negociar los términos de la independencia con el Gobierno -que no le da ninguna validez- y la UE.

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Notas.-

Mascherano fue expulsado por decirle al juez de línea «la concha de tu madre»

El jugador del Barcelona se enfrenta a una posible sanción de hasta cuatro partidos y se podría perder el Clásico

Vía ABC, 261015.

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