.

EQM_010216.

Pedrito y su asamblearismo [antiorgánico, ‘informal’ y no ‘vinculante’]

El hermoso Pedro es tan regenerador que se está dedicando sistemáticamente a pasarse por el forro el principio de legalidad… de su propio partido!

El sábado anunció que la política de alianzas la consultará con la militancia antes de someterla a la aprobación del Comité Federal, órgano competente. Es decir, ignorando los estatutos de su partido, marco normativo de referencia pata todo partido, tanto de puertas adentro como ante el Estado.

Pues bien, en los vigentes Estatutos del PSOE:

1) No se contempla primarias para la elección del candidato a Presidente del Gobierno. Hasta tal punto que las impostadas ‘primarias’ que dieron la victoria al hermoso como candidato tuvieron que ser ‘homologadas’ por el Comité Federal, porque era y sigue siendo el único órgano competente para ello:

art. 36.r. Es competencia del Comité Federal: Designar el candidato/a a Presidente/a del Gobierno.

2) No se contempla primarias para la elección del Secretario General del partido. Hasta tal punto que las impostadas ‘primarias’ que dieron la victoria al hermoso tuvieron que ser ‘homologadas’ por el Congreso Federal días después, porque era y sigue siendo el único órgano competente para ello:

Artículo 41.1. La Comisión Ejecutiva Federal es elegida directamente por mayoría simple de votos representados en el congreso y está compuesta por: (…) Secretario/a General (…).

3) La política de pactos no es es competencia del Secretario General ni de los afiliados sino del Comité Federal [art. 36.i], que tiene también, entre otras:

a) Dentro de las Resoluciones del Congreso Federal, definir la política del Partido entre Congresos. b) Examinar la gestión de la Comisión Ejecutiva Federal. c) Exigir, en su caso, la responsabilidad política de la Comisión Ejecutiva Federal mediante la presentación de una moción de censura, apoyada al menos por el 20 por 100 de sus miembros y sancionada para tener efectos por la mayoría absoluta de los y las integrantes del Comité Federal. d) Elaborar y aprobar el programa electoral de ámbito estatal. i) Determinar la política de alianzas del Partido y dirimir las discrepancias
entre las Federaciones y la Comisión Ejecutiva Federal en esta materia. w) Convocar el Congreso Federal. x) Promover y convocar Conferencias sobre cuestiones de política general o sectorial.

4) Si el hermoso consulta a los afiliados fuera del marco estatutario, como anunció el pasado sábado, estaría formando indirectamente, con los que le votaran a favor, una suerte de ‘corriente de opinión’ [tipo Izquierda Socialista] que estatutariamente son [art 4.2] un ‘conjunto de afiliados y afiliadas que participa de los mismos criterios políticos, dentro del respeto a los Estatutos, Programa y decisiones de los órganos de gobierno del PSOE, desarrollando su actividad en el seno del Partido’. Pues bien, hasta para formar esa corriente de opinión, la Comisión Ejecutiva General necesita también la autorización del Comité Federal [art. 4.3].

Así pues, este muchacho está debilitando con sus actos al Comité Federal, al introducir procedimientos antiestaturarios de asamblearismo [a modo de los Círculos de Podemos] que ponen en cuestión las competencias que el partido otorga al Comité Federal y al Congreso Federal. Y la argucia que utiliza es que las consultas ‘no son vinculantes’.

Pero, claro, a ver qué Comite Federal o Congreso federal se atreve a contradecir, en una democracia endeble como la nuestra, el criterio mayoritario de la militancia, aunque se haya manifestado ‘informalmente’.

Por esta regla de tres, nada me extrañaría que el próximo Secretario General del partido y el próximo candidato a Presidente sea sometido -una vez más- a la votación de la militancia, debilitando la competencia que para tal designación tiene el Congreso Federal.

Espero, pues, que los miembros del Comité Federal estén al tanto de esta vigente legalidad y le digan al hermoso que vaya preparando la maleta.

Por cierto, sigo sin entender por qué el Comité Federal no aparece en la web del PSOE desde que se reformó su diseño. Tampoco entiendo cómo no ha protestado por ello el máximo órgano entre congresos.

EQM

pd.  El mismo sábado contaba Anabel Díez en El País, sobre la reunión del Comité Federal con el hermoso, que “A primera hora de la mañana los barones doblaron el brazo al secretario general al imponerle una fecha para el congreso del partido.”

Nada más falso. Veamos los estatutos:

Artículo 33. 1. El Congreso Federal del Partido será convocado por el Comité Federal, quien determinará las fechas y lugar de reunión por lo menos con 60 días de antelación.

Artículo 36. Es competencia del Comité Federal: w) Convocar el Congreso Federal.

Me preocupa gravemente lo habituados que estamos a que se fuerce la realidad, quiero pensar que por ignorancia.

Viñeta de Gallego y Rey en El Mundo, 290116.

.

El PSOE no es la CUP

El golpe de efecto de Sánchez pone en peligro la unidad de su partido

Editorial de El País, 310116.

La consulta a la militancia socialista sobre un posible pacto de investidura, anunciada por Pedro Sánchez, aporta una novedad muy discutible al complicado tablero en el que se juegan los intentos de dotar a España de un Gobierno. Se entiende mal que la consulta sea no vinculante, si tan importante es como garantía de lo pactado.

Tampoco se espera al PSOE en el terreno del asamblearismo ni en la imitación de Podemos, que convoca consultas con censos y resultados dudosos, siempre muy controladas por una dirección de estilo leninista. Pero lo que roza lo irreal es ponerse a discutir los detalles de la ratificación de un pacto cuya negociación ni siquiera ha comenzado.

Sánchez se vio ayer obligado a aceptar la celebración de un congreso del partido en mayo, en contra de su criterio de retrasarlo todo lo posible, y decidió responder a sus críticos con un golpe efectista. Trata de desbordar a los aparatos territoriales refugiándose en la militancia, de la que al parecer espera más calor que de los dirigentes.

Lo más criticable de este anuncio teatral es que añade problemas a la búsqueda de una solución estable para España, que es lo que importa a los ciudadanos. Pero hay otras razones para censurar a Sánchez por su arriesgada iniciativa. Primero, porque deja en evidencia su falta de liderazgo. Esa tendencia de acudir a las bases cuando el dirigente tiene problemas es recurso de políticos mediocres y de organizaciones populistas, no de un partido serio y comprometido en la gobernabilidad de España.

Hacerlo, además, sin contar con los demás dirigentes del partido —peor aún, burlando su autoridad, puesto que se había reunido con ellos días antes y no les informó de sus planes— significa desconfiar de la democracia interna del partido y saltarse a la torera las reglas del juego. Dinamitar las estructuras por discrepar de una decisión muestra poca responsabilidad de parte de Sánchez.

Y este paso demuestra también su desconocimiento de la naturaleza verdadera del PSOE: un partido de electores más que de militantes, como él mismo ha señalado en ocasiones recientes.

Nadie va a ganar con esta maniobra: someter al PSOE a esta pelea ficticia entre los que se suponen que están más o menos a la izquierda solo va a servir para profundizar en la desunión del partido, poner en peligro su futuro y reducir las opciones electorales del próximo candidato, sea quien sea. Ojalá que Sánchez entienda la gravedad de su decisión y la corrija. Ya que tan sensible es al modelo de Podemos, sería bueno que considere que ni siquiera ese partido, auténticamente populista, consulta a sus bases las grandes decisiones, a menos que se entienda como consulta el sucedáneo que han practicado a veces entre sus registrados en Internet.

Todo parte de la estrecha base parlamentaria de los socialistas: solo 90 escaños, que les obliga a negociar el apoyo de casi otros tantos para alcanzar la mayoría absoluta. Sánchez está dispuesto a intentarlo, favorecido por la espantada de Mariano Rajoy. Sin embargo, significados dirigentes de su partido desconfían fuertemente de Podemos y vetan cualquier acuerdo que pase por los independentistas catalanes.

A la hora de armar una combinación, el líder socialista no debe jugar al equívoco de decir que va a reunir una imposible mayoría progresista o de izquierdas. Las urnas no alumbraron ninguna mayoría de izquierdas, ni siquiera aceptando la hipótesis extremadamente generosa de que Podemos sea considerado como tal; sus diputados, junto con los de IU y los socialistas, suman 161 escaños. No es menos cierto que tampoco existe una mayoría de derechas y por eso la minoría socialista, que normalmente debería ir a la oposición, tiene la oportunidad de participar en alguna combinación de Gobierno.

Sánchez pide margen para tender la mano “a derecha e izquierda”, pero deja en el aire si eso significa intentar un pacto simultáneo con Albert Rivera y Pablo Iglesias, incompatibles entre sí, en medio de la desconfianza de importantes figuras de su partido hacia este último. Lo único que Sánchez dejó muy claro es que no apoya a Rajoy.

Con los resultados del 20-D, la gobernabilidad solo puede resolverse de dos maneras: o el PP se abstiene a la hora de votar a un presidente que no salga de sus filas o el PSOE hace lo propio respecto a un jefe del Ejecutivo de otro partido. En previsión de ese escenario, Felipe González ha advertido que el PSOE y el PP no deberían impedir que el otro gobierne, si cada uno es incapaz de hacerlo por sí mismo. Por más vueltas que se le dé, el futuro poder ejecutivo depende de que uno de los dos acepte abstenerse en la investidura.

Si ninguno da el paso, ambos habrán de reconocer su impotencia y pedir a los electores que arreglen lo que ellos se muestran incapaces de resolver. Es decir, la peor de todas las soluciones posibles: Gobierno interino de Rajoy y nuevas elecciones, sin garantía de resultados sustancialmente distintos. Y sin que ni siquiera esté claro cómo podrían convocarse antes de que alguien haya aceptado someterse a una primera votación de investidura, como exige la Constitución.

Viñeta de Idígoras & Pachi en El Mundo, 310116.

.

Pasa un perro

Iglesias tiene a Sánchez, y al PSOE, cogidos por el gaznate, y Sánchez es capaz de aceptar su oferta

David Gistau en ABC, 310116.

Justo cuando, en la acera, los periodistas cruzaban bromas acerca de lo que podían hacerse las unas a las otras, encerradas en un comité, personas que se odian, dos furgonetas de la UIP frenaron en Ferraz y de ellas descendieron policías con los chalecos puestos. Hombre, ¿es para tanto? ¿Hace falta interponer gente armada entre Susana y Pedro? Los policías acudieron en realidad en respuesta a un vago rumor acerca de una concentración de la extrema derecha convocada delante de la sede.

Pero lo único que pasó por ahí fue un cocker spaniel negro, raudo, a la fuga, alegre como si acabara de saltar una alambrada. Detrás de él, pero con un par de minutos de retraso, corría una muchacha que gritaba el nombre del animal con tono desesperado y que nos preguntó si lo habíamos visto. Se perdió hacia Marqués de Urquijo, al borde del llanto. Menudo aprendizaje sobre los problemas y su jerarquía. Se suponía que ahí dentro se solventaba en parte el destino del país. Pero, de pronto, sobre todo para esa chica, nada importaba tanto como un cocker perdido. Lo encuentra Bescansa y se lo lleva al escaño.

A los asistentes los preocupaba que la reunión quedara atascada en las riñas internas y que el partido diera la impresión de ser aquello en lo que en realidad se ha convertido: un recipiente de intrigas en el que cada corriente sólo aspira a derrotar a la antagonista y no hay perspectiva ni energía para recordar que al PSOE se le supone un proyecto de país.

Para ello, procuraron que la fecha del congreso quedara resuelta en los prolegómenos, como para neutralizar la discusión sobre la cual gravitaban las tensiones y poder dedicarse todos, por fin armónicos, a poner a parir a Rajoy, que era el único elemento cohesionador posible. Cuando, antes de la intervención inaugural de Pedro Sánchez, circuló la fecha del 8 de mayo, es decir, antes de las elecciones repetidas si llegan a tener lugar, pareció que el secretario general acababa de sufrir su primera derrota.

La última oportunidad

La importancia dada a la fecha del congreso y a la incógnita de si Sánchez logrará o no llegar vivo a las nuevas elecciones en primavera sugería que nadie en la calle Ferraz creía posible un pacto de gobierno que blinde a Sánchez como presidente, sino que todos los movimientos eran ya de preparación para las urnas. Sin embargo, la fecha puede provocar el efecto contrario. Es decir, puede convencer a Sánchez de que debe tragarse el orgullo y aceptar lo que Podemos y las demás siglas necesarias para la mayoría exijan.

Porque, esta vez irrevocablemente, el secretario general ya sabe que su única oportunidad de obtener la supervivencia personal es llegar a la primavera como presidente del Gobierno. De otra forma, el congreso se lo comerá y no será ya candidato en las elecciones repetidas. Sánchez tragará con lo que sea, no ya por gobernar, sino por no perder ante Susana Díaz, que puede ser lo único que le parezca más importante que la ambición de Moncloa. Sánchez tragará con lo que sea, no ya por gobernar, sino por no perder ante Susana Díaz, que puede ser lo único que le parezca más importante que la ambición de Moncloa.

Esto constituye una primera conclusión del comité: más que nunca, Pablo Iglesias tiene a Sánchez, y por añadidura al PSOE, cogido por el gaznate. Algún miembro de la Ejecutiva alega que esto no es nuevo, que es así desde el 20-D. Otra cuestión, ésta paradójica, es que a Pablo Iglesias tal vez no le apetezca nada que un Sánchez desesperado le acepte las condiciones impuestas en la ya famosa rueda de prensa arrogante posterior a las consultas en Zarzuela.

A Iglesias podía convenirle más llegar a unas nuevas elecciones habiendo traspasado al PSOE la responsabilidad en el fracaso del falaz «pacto de progreso». Por eso hizo una propuesta concebida para no ser aceptada. Sólo que Sánchez es capaz de aceptarla. Eso y el traspaso al ISIS de Granada, si se lo piden.

Sánchez pronunció su discurso en un ambiente gélido. Le costaba arrancar aplausos, incluso cuando remataba una frase redonda de las que piden ovación. Parecía un monologuista al que le estuvieran fallando los chistes. Fue reveladora la dureza con la que se empleó contra Rajoy –«Abandone toda esperanza», díjole, dantesco en el umbral del averno–, así como los intentos por no ofender en ningún momento ni a Pablo Iglesias ni a Podemos.

La única alusión a ellos, acerca de la arrogancia, fue diluida en un genérico: «Otras formaciones son…». En realidad, sólo obtuvo aplausos cuando anunció su jugada audaz de la mañana: convertir al PSOE en un partido asambleario cuya militancia debe ser consultada para la aceptación de los pactos de gobierno.

Lo que hizo Sánchez, en preparación del acercamiento a Podemos, fue tomar a la militancia como rehén. O, mejor, como munición personal, pues la arrojará encima de cualquier barón –o baronesa– que se atreva a cuestionar un proyecto de poder escorado al populismo que venga legitimado por la consulta a unas bases que no hacen el mismo análisis que las Casandras felipistas ni se sienten igual de humilladas que Susana por las lecciones que les da Iglesias mientras les invade el hábitat electoral .

« A ver quién tiene huevos de decir no a lo que vote la gente », dijo un san chista. De eso se trataba. De crear los «círculos socialistas» para que Sánchez los azuce contra el que traiga otra idea que no sea la de expulsar a «la Derecha» ahora que es posible. Lo que nadie sabe es cómo se podrá gobernar con el engendro que va a cobrar vida artificial con más costurones que Frankenstein.

Ilustración de Luis Parejo en El Mundo, 290116.

.

Así es el Comité Federal que decide los pactos del PSOE

Tiene más poder que la Ejecutiva, abundan los dirigentes territoriales. En total, son unos 300 miembros.

Daniel Basteiro en El Español, 300116.

El diván del PSOE se llama Comité Federal. Lo componen unos 300 miembros que se reúnen como mínimo dos veces al año. Se trata del máximo órgano del PSOE entre congresos. Entre sus funciones está “definir la política del partido entre congresos”, “examinar la gestión” de la Ejecutiva”, “elaborar y aprobar” el programa electoral o “determinar la política de alianzas”, según los estatutos del PSOE.

Al comité tiene que someterse toda decisión de calado que tome Pedro Sánchez y su equipo. En un momento de enfrentamiento con buena parte de los dirigentes territoriales, liderados por la presidenta de Andalucía, Susana Díaz, el foro se convierte en un campo de batalla en el que cada apoyo, cuenta.

Entre congreso y congreso pueden transcurrir como máximo cuatro años, por lo que las decisiones más importantes, como la política de pactos, las toma el Comité Federal. Es decir, que tiene más poder que la Ejecutiva, liderada por Pedro Sánchez y que actualmente tiene 26 miembros, que se encarga del día a día. Sus funciones y composición están reguladas por tres artículos (35-37) de los estatutos del PSOE, el libro de instrucciones del partido.

¿Quién es quién en el Comité Federal?

Si el comité es tan importante, no lo es menos su composición. Este periódico ha intentado, sin éxito, obtener durante tres semanas una lista de nombres actualizada. Según la Ejecutiva Federal, el cumplimiento de la Ley de Protección de Datos impide facilitar el nombre de los cargos orgánicos y militantes designados por las federaciones del partido para tomar las decisiones más importantes de la formación. Fuentes de Ferraz se limitan a cifrar en “alrededor de 300” el número de integrantes.

Sin embargo, los estatutos sí indican una composición que incluye un número de miembros natos: :

-Los miembros de la Ejecutiva federal, que en la actualidad son 26.
-Los secretarios generales de cada región.
-Los coordinadores de las seis organizaciones sectoriales (Educación, Medio Ambiente, -Sanidad, Participación, Emprendedores y Sociedad de la Información).
-El secretario general de Juventudes Socialistas y otros cinco miembros.
-Los portavoces en el Congreso, Senado y Parlamento Europeo, el presidente de la FEMP.
-Los ex secretarios generales (Felipe González, Almunia, Zapatero y Rubalcaba), pueden asistir, aunque no lo hacen nunca, pero no tienen derecho a voto.

Además, cada congreso elige un número fijo de 66. Entre ellos están muchos históricos del partido. También hay otros designados por el equipo de Pedro Sánchez, ya que ese grupo de miembros se elige en una lista “completa, cerrada y bloqueada”, según los estatutos. En esta lista figuran Manuel Chaves, José Antonio Griñán, Elena Valenciano, Eduardo Madina, Trinidad Jiménez, Soraya Rodríguez, Joan Lerma, Rodolfo Artes, Josep Borrell, José Blanco, Marcelino Iglesias, Gaspar Zarrías, Rafael Simancas, Mario Jiménez o José Zaragoza, entre otros.

El resto son elegidos por el partido en cada federación, con como mínimo uno por comunidad autónoma, tres si la comunidad tiene más de una provincia, y más en función de los militantes. Cuantos más militantes tenga, más representantes le corresponden.

La importancia de los barones

La importancia de los distintos territorios es muy destacada en el Comité Federal. Para empezar, porque todos los secretarios generales son miembros natos. Después, porque es en los partidos a nivel regional donde se escoge a los enviados al Comité. Las federaciones con más militantes, como Andalucía, con casi un cuarto de los 193.989 que el partido reconocía en junio en el último proceso de primarias.

En la práctica, los miembros del comité que corresponden a la cuota territorial suelen votar lo mismo que sus secretarios generales y es en la lista de representantes escogidos en el congreso donde los díscolos y antiguos dirigentes pueden lograr acomodo.

Por ese motivo, dirigentes territoriales o “barones” como Susana Díaz, Emiliano García-Page (Castilla-La Mancha), Ximo Puig (Comunidad Valenciana) o Guillermo Fernández Vara (Extremadura) tienen más peso que el suyo propio. Su opinión suele ser la de los militantes de su comunidad autónoma.

••

•••

 

Notas.-

Enlaces [en azul cuando se trata de textos ajenos] y corchetes son aportados por EQM. También, por razones discutibles de legibilidad en internet, el incremento de párrafos en textos ajenos, respetando el contenido, que puede leerse en el original pinchando el enlace.

Anuncios