.

EQM_080216.

¿Qué hay de la corrupción cinematográfica?

Ayer, en los Goya, el coletas se dejó la mochila en casa, se puso la pajarita de Solis Ruíz y parecía la sonrisa del nuevo régimen

Así se explicó el mochilero:

“me acojoné porque me dijo [Antonio Resines] que si no venía en esmoquin íbamos a acabar muy mal” – “los viejos políticos se quitan la corbata (sin señalar con el dedo a Sánchez), otros decidimos ponernos el esmoquin” – “un gesto al cine español”

Haciendo teatro en la gala del cine. Y demostrando que sí conoce las formas y las respeta allí donde le interesa o donde no le dejan entrar con la camisa arremangada, algo que los de la Casa del Rey no le exigen en el Palacio de la Zarzuela cuando va a visitar al Rey, su Jefe del Estado.

Mientras tanto, la otra sonrisa, la del ‘destino’, el bello Pedro Sánchez, se presentó en la fiesta también sin mochila pero de progre, descorbatado; quizás porque sabía que él y su doñita iban a congeniar en sus butacas con la abuela, contratante municipal de los titiriteros, la alcaldesa Carmena…, quien, nada más natural, recibió un fuerte aplauso [y algunos pitidos] por su diario bien deshacer…

Y los cómicos, continuaron de progre goyescos, insultando a esa derechona que no quiere que el IVA del cine falsificador de entradas sea menor que el que se cobra al reivindicado hambriento por una barra de pan [21%].

La vida sigue, pues.

EQM

pd. Entre tanta demagogia a ningún artista progre se le ocurrió mencionar la investigación judicial por fraude millonario en las ayudas a películas, otro de los muchos tipos de corrupción que dan sentido a nuestras vidas. Faltaría más. Menuda broma.

Eso sí, no falto un viaje contra el ‘pirateo’, aun cuando Resines soltara unas cifras carnavaleras que sonaban, también, al imperante nuevo populismo.

.

Pablo Iglesias en el Palacio de la Zarzuela, el pasado 22 de enero, visitando al Rey por razones de Estado.

Compañeros del títere y del trile

Arcadi Espada en El Mundo, 070216.

Otra vez, como cada año, la llamada gala del cine español avergüenza a los que aún tienen un gramo. Y otra vez la dócil ovejita del PP, representada este año por el ministro en funciones de Cultura, Méndez de Vigo, acudió presta al sacrificio. Todas las sátiras de cuarta y chistecitos pésimos (la calidad de la ceremonia y de sus comentarios siempre es directamente proporcional a la calidad de sus películas) se destinaron al partido que gobierna y al que acaban de votar más de siete millones de ciudadanos. El homenaje sincero se lo llevaron, como era de esperar, los compañeros de gremio, es decir los tiritis. No digo compañeros de gremio en el sentido de su oficio, sino en el sentido de su putrefacto pensamiento.

Y la pena de ver la cabeza noble de Vargas Llosa oficiar allí.

.

Viñeta de Gallego y Rey en El Mundo, 080216.

.

Queridos titiriteros desde arriba

El extranjero profesional, 070216.

Cuando unos fanáticos asesinos diezmaron la redacción del semanario satírico francés Charlie Hebdo, mucha gente de bien en el mundo (servidor también) se solidarizó con las víctimas de la barbarie con un “Je suis Charlie”.

Cuando la otra tarde, bajo una pancartita de “Gora Alka-ETA/Viva Al Qa-Eta”, unos fanáticos satíricos asesinaron la inocencia de unos niños entre 3 y 6 años en una plaza de Tetúan y se llevaron por delante el Estado de Derecho ahorcando en efigie a un juez y apuñalando a un policía (y violando de paso a una monja, en un claro supuesto de violencia de género y de credo), la biempensancia de izquierdas o bien se abstuvo de condenar a los fautores del asesinato, o bien, alegando un incomprensible y arrabalesco”Viva la Sátira, Viva la Muerte” se puso de su lado con “Je suis Titiriteros desde abajo”, que, putatis putandis, vendría a ser un “Je suis Yihad Islamique-France”.Desde luego “desde muy abajo” sí que lo fue.

En la gala de los premio Goya de las filminas hispanas*, se pasó de puntillas sobre el asunto, de complicada resolución en términos gremiales y académicos, a lo que se ve; “en la duda, abstenerse”, debieron de pensar los comprometidos guionistas.
Pero bien que los satíricos personificados en el sátiro Rovira le zurraron con ganas la badana al ministro de Cultura** (y a Rajoy in absentia; ya se sabe: les absents ont toujours tort). Pero a este bloguero no se le escapó que Juan Diego Botto, desde arriba, cuando subió al escenario a entregar un premio, empezó su intervención protocolaria diciendo: “Buenas noches, queridos titiriteros“.

Nadie reaccionó ayer en la sala; ni lo hará hoy en la calle.

Éste es el estado de la cuestión a fecha de hoy. En Madrid… en el Principado y en el resto del Reino. Para una científica zarzuelizacion del asunto pinche aquí.

NOTAS

*
¿Por qué no dicen nunca en la Gala el porcentaje de taquilla que supone en cine español subvencionado e hipervitaminado (ni un 20%)? El público español, gato viejo, apenas quiere ver el cine español, ésta es la amarga verdad. ¿Cuántas de las 146 pelis españolas ha llegado a las salas? ¿Cuántas de las que lo han logrado han pasado de una semana en cartelera? ¿Qué pasaría sin no me metieran de rondó en la cuota de cine europeo obligatorio? Éstas y no otras son la cifras del cine español.

Y qué raro es eso de votar “a la contra”, para que no ganaran premio ayer Binoche, Robbins y hasta Penélope Cruz (en un complicadísimo papel de enferma de cáncer) es de pura mala baba: que se jodan los Oscarizados… La francesa y el americano seguro que no vuelven. Ni un puto auricular con interpretación al inglés para el actor estadounidense, que no sabe español: chingue a su madre, gringo…

Esto de invitar a estas estrellas mundiales a darle por saco, es como si Messi o Ronaldo jugasen un torneo de verano en Yemen y no les dieran el premio al mejor gol o a mejor jugador del torneo. Bien es cierto que las buenas pelis de ambos deberían además haber competido en el apartado de films extranjeros: la de Coixet (Personne n’ aime la nuit) y la de León de Aranoa ( A perfect day), como indican sus títulos.

**
Lo del rollo de papel de váter para leer el CV del Ministro de Cultura, aparte del resentimiento que denota, fue la metáfora de la noche: una gala Goya de letrina.

Y los subliminales tambores de Calanda, aprovechando que visten de morado (pues no me dirán que fue un homenaje a Buñuel, quien hizo siempre “anticine español”), un puro dislate. Yo habría acabado con un correbous, ya puestos.

Pan negro

El extranjero profesional, 070216.

En la ceremonia de los Goya todas las pullas, todas las sátiras fue dirigida contra el PP. Esperable.

Los que defienden la sátira para niños de tres a seis años (no han leído a Françoise Dolto), fueron incapaces de hacer sátira de la izquierda y de la extrema izquierda y mucho menos del independentismo. Ciertas cosas no se tocan, of course.

Las única película que entienden son las de buenos y malos, indios y vaqueros. Por eso en TVE Internacional han programado Pa Negre justo después de la gala.

pablo y pedro.

El cine levanta al proletario (y lo viste de esmoquin)

Si por algo se ha caracterizado el cine español, muerto Berlanga, es por su capacidad para romper barreras de clase. El cine levanta al proletario, lo estiliza y trata de venderlo

Juan Soto Ivars en El Confidencial, 070216.

Y se hizo el milagro. Lo que no lograron las instituciones políticas democráticas ni la Corona ni la boda de su prima Charo lo consiguieron los Goya. Pablo apareció vestido de esmoquin. Y con pajarita.

Si por algo se ha caracterizado el cine español, muerto Berlanga, es por su capacidad para romper barreras de clase. El coñazo siempre es universal, pero en nuestro cine patrio hemos ido más allá para convertir el progresismo en aristocracia. En este sentido, el hito sobrepasa los sueños humedos de Karl Marx. El cine levanta al proletario, lo estiliza y trata de venderlo. Ha obrado rápido en Pablo, si atendemos a su indumentaria.

Será por eso. Será porque entre progresismo cultural no hay clases, y traspuesta la puerta de la productora somos todos iguales ante los ojos del vulgo, es decir, todos productos de la misma cultura a medio hacer, será por eso que, vayamos de chándal venezolano o de esmoquin, nos volvemos todos élite en cuanto se levanta el telón.

La pregunta es si fue de Fred Astaire sólo por los Goya o si de nuevo Pablo Iglesias nos quería decir algo

La pregunta es si fue de Fred Astaire sólo por los Goya, porque en esa alfombra se hace mono proletario hasta el chaqué, o si de nuevo Pablo nos quería decir algo. Sabemos que es difícil acomodar el cuerpo a la indumentaria del Titanic, pero mucho más acomodar el discurso del 15M a la tarima parlamentaria.

Es decir: ¿Pablo de esmoquin es la licencia poética del revolucionario entre acomodados poetas, o es como cuando Felipe aparcó la pana y desandó el camino desde el “OTAN, no”? ¿O es que son los carnavales? Cuando haces orbitar las camisas del Alcampo alrededor de tu postura política surgen preguntas absurdas.

En Cádiz, una chirigota recordaba al ‘podemita’ que la gente de la que tanto habla tiene principios sólidos y buena memoria. Hoy la gente pierde el interés por ‘Truman’ y ‘La novia’. Si el Rey infunde a Pablo menos respeto que el cine, alguno podría pensar que los negocios de investidura son un efecto especial.

•••

 

Notas.-

Enlaces [en azul cuando se trata de textos ajenos] y corchetes son aportados por EQM. También, por razones discutibles de legibilidad en internet, el incremento de párrafos en textos ajenos, respetando el contenido, que puede leerse en el original pinchando el enlace.

Anuncios