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EQM_090516.

Patxi el sortudo

Resulta increíble que un sesentón con pinta de recio muchacho vasco de apellidos foráneos, López Álvarez –todo un personaje que tiene suficientemente acreditado su desconocimiento jurídicos más supino y que por toda sapiencia académica sólo pueda acreditar haber iniciado estudios de ingeniería-, haya accedido con tanta facilidad nada menos que a la Presidencia de nuestro Congreso de los Diputados.

Pero a nadie debe sorprenderle tal ascenso en un ciudadano que lleva embarcado en la vida política socialista desde 1977, es decir, cuando tenía 18 años. Secretario General de las Juventudes Socialistas de Euskadi en 1975. Diputado al Congreso por Vizcaya desde 1987 a 1989. En la dirección del PSE-EE y del PSOE desde 1991. Diputado en el Parlamento Vasco desde 1991 a 2014. Etc.

Por si algo de fortuna le faltara, fue Lehendakari vasco de mayo de 2009 a diciembre de 2012, gracias a la elogiable generosidad del PP, quien le dió su imprescindible apoyo no sólo sin contrasprestación alguna sino recibiendo más de una patada a cambio. En 2014, habiendo arruinado políticamente al socialismo vasco es obligado a abandonar la dirección regional y se vuelve a arrimar al sol que en, ese momento, más calienta en Madrid, es decir, el bello Pedro, consiguiendo acabar en la Comisón Ejecutiva Federal como Secretario de Acción Política y Ciudadanía.

Un no parar, vamos. Casi 40 años a la chepa de la política, es decir, de nuestros impuestos, y sin otra ocupación ni palo al agua conocido o por conocer.

Y ya en esta legislatura, Ciudadanos contribuye indirectamente a su envidiable destino al lograr que, propuesto por el PSOE y otra vez con el beneplácito del PP -que no escarmienta- el necesario consenso para tal cargo le aupe a la Presidencia del Congreso.

En tal corta legislatura como la que acaba de finalizar, Patxi ha protagonizado un sinfín de peripecias sectarias y de manifiesta incompetencia. Baste recordar la del día en el que, reconociéndose como Presidente ‘novato’ [sic], las calificó como ‘algunos puntuales epidodios’. Yo me quedo con su absoluta inoperancia cuando el chavista Pablo Iglesias lanzó aquel gravísimo ataque contra Felipe González.  Pero ha habido muchas mas.

La carambola descrita sobre su nombramiento como Presidente del Congreso no se volverá a dar -más, vista su desenvoltura- y a buen seguro que el simpar Pedro le habrá confesado que, a partir de ahora, bastante tiene, si puede con salvarse él. Lo digo porque no hay día en en que el ‘botarate‘ aspirante a Presidente del Gobierno no aporte una nueva majadería. La última, en un discursete propagandístico preelectoral de este fin de semana, confesando que el PSOE es ‘el partido que más quiero‘.

Debe querer, por tanto, a otros. Quizás a su mochilero partido ‘hermano‘ que está haciendo lo imposible por convencer al viejo comunismo de Alberto Garzón a que le ayude a zampárselo.

La verdad es que con gente así -por mucho que se apelliden López Álvarez o Sánchez Pérez– va resultar muy difícil cualquier tipo de regeneración.

EQM

El PSOE no apuesta por Patxi López para presidente del Congreso

El equipo de Pedro Sánchez explica que estamos en una nueva etapa política. El propio ex lehendakari asume que tiene muy difícil mantener el cargo

Cuatro meses después de ser elegido presidente del Congreso, Patxi López dio por terminada la XI legislatura. Fue la semana pasada. Ahora, sigue al frente de la Diputación Permanente, pero su continuidad en el cargo tras las elecciones del 26 de junio se antoja complicada. El PSOE no apuesta por su permanencia y él mismo admite que no tiene muchas opciones.

El Confidencial Digital, 060516.

Según ha sabido El Confidencial Digital, Ferraz ya no mantiene el nombre de Patxi López como candidato a la presidencia del Congreso de cara a la próxima legislatura. La incertidumbre sobre los resultados que obtendrá el PSOE, y un mandato más que cuestionado por varios partidos del arco parlamentario, han sido decisivos en esta decisión.

“Empieza una nueva etapa política”

Desde el equipo de Pedro Sánchez explican a este diario que, a día de hoy, “no sabemos” si Patxi López será o no candidato a la presidencia del Congreso, ya que todavía no se han celebrado las nuevas elecciones generales.

Admiten que “va a comenzar una nueva etapa política” y “no se puede tomar ninguna decisión hasta saber con qué fichas contamos”. En ese sentido, concluyen que “va a influir el número de escaños que obtengamos” a la hora de inclinarse por la continuidad del ex lehendakari o buscar una alternativa.

Además, desde Ferraz reconocen que la elección de López hace cuatro meses respondía a una estrategia que no se ha cumplido: “Esperábamos una legislatura más larga, no pensamos que esto iba a durar tan poco. Es una pena, pero todo ha quedado en el aire”.

El propio López no se ve repitiendo

Las dudas que tiene Pedro Sánchez y su equipo sobre la continuidad de Patxi López son compartidas por el propio diputado vasco, que ya ha confesado a sus más íntimos que no se ve repitiendo como presidente del Congreso en la nueva legislatura.

Según parlamentarios muy próximos al ex lehendakari López ha asegurado que, con la disolución de las Cortes “esto empieza otra vez de cero y habrá un nuevo tablero, por lo que mi etapa como presidente de la Cámara ha acabado”. Sobre sus opciones de repetir, ha comentado que “dependerá de los resultados que obtenga el PSOE en las urnas”.

El temor de López, y también de Ferraz, explican las fuentes consultadas, es que las urnas otorguen al PP y a Ciudadanos una mayoría en la nueva legislatura que no obtuvieron el 20-D. Albert Rivera, a cambio de apoyar la investidura de Rajoy, podría exigir la presidencia del Congreso. Este es el panorama que se contempla.

El líder de C´s, de hecho, fue clave para que el PSOE lograra para el ex lehendakari ese cargo en la anterior legislatura. Por eso, si tras el 26-J es más factible un pacto entre el PP y Ciudadanos, “es muy probable que cambie de bando”.

Un mandato muy discutido

Desde el PSOE recuerdan que, hasta las próximas elecciones, Patxi López se mantendrá como presidente de la Diputación Permanente, alargando así un mandato muy breve y que para los socialistas ha sido “muy positivo”.

Esa opinión, no obstante, no es compartida por otros partidos del arco parlamentario, que se muestran mucho más críticos con la labor realizada por el vasco durante los últimos cuatro meses.

Entre los principales reproches que ha recibido estos meses, destacan los que apuntan a su “falta de recursos” para imponer su criterio en los debates de investidura, donde se mostró muy permisivo con los turnos de réplica y no supo imponer silencio a los diferentes grupos parlamentarios.

Además, desde el PP se le ha acusado de “partidista”, al diseñar un calendario de investidura favorable al PSOE. También se le acusa de haber permitido un pleno monográfico a Pedro Sánchez, que no tuvo réplica hasta el día siguiente.

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Notas.-

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