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eqm_300916.

Susto o muerte

Aquel que apeló al cerrajero en Madrid y en Galicia para torcer sin escúpulo alguno la voluntad política de los respectivos militantes socialistas, se ha encadenado al sillón de Ferraz, escondido, silente y haciendo como que toma decisiones a través de una inexistente Comisión Ejecutiva, reducida a una minoría de fieles con miedo en el cuerpo, y negándose a que la Comisión de Ética y Garantías dilucide quien manda en el PSOE en estos momentos.

Mientras tanto, sus seguidores defienden el numantinismo de su jefe alegando que sufre una persecución atroz, injusta y contraria al principio de jerarquía. Como si a alguien le pudiera extrañar, a la vista de la riada de barbaridades y fracasos acumulados por ZPedro en su corta trayectoria, que los anteriores Secretarios Generales -con la excepción de su maestro ZP– y los líderes territoriales más influyentes se hayan significado activamente, dando un puñetazo estatutario encima de la mesa para tratar de cesar al que hace tanto tiempo que, por mero sentido de la resposabilidad y dignidad, debería haber dimitido.

Porque lo que sí tiene claro Pedro Sánchez es que el Partido Socialista no tiene ‘una única voz‘ y lo que es peor, carece de un representante identificable dado que incluso la propia Presidenta del Partido, que es quien ostenta la representación oficial del Partido [art.43 de los Estatutos] ha dimitido de la Comisión Ejecutiva.

En este sentido el asunto es de tanta gravedad que, entre otras cuestiones, el PSOE carece, desde la dimisión de los 17 miembros del la Comisión Ejecutiva, de un interlocutor reconocido pública y comúnmente como tal por la organización, con capacidad para ejercer la representación política que el propio art.43 atribuye al Secretario General.

Si el Rey abriera una ronda de consultas en esta situación, ¿a quién debería citar?

Si el Presidente del Gobierno en funciones tuviera que despachar con el jefe de la oposición una urgente cuestión de Estado ¿con quién debería ponerse en contacto?

Es de esperar ésta y otras muchas razones que están en la mente de todos haga posible que el Comité Federal, en su reunión de mañana sábado, acuerde el nombramiento de una Junta Gestora, que facilite la abstención suficiente para la investidura del partido más votado por los ciudadanos y con más apoyo parlamentario y que organice -cuando ya exista Gobierno de/en España– un Congreso de refundación del PSOE, que apruebe un proyecto político socialdemócrata de futuro y elija un Secretario General ampliamente respaldado y capacitado para liderar tal empresa.

Nada más y nada menos.

EQM

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El gobio del agobio

Santiago González en El Mundo, 300916.

Mi amigo Martín Garteiz me contó hace años el experimento que Erich von Holst hizo con un pez gobio, extirpándole la parte del cerebro donde residía su adhesión al cardumen. El resultado fue que el pez nadaba a su bola, sin importarle lo que hicieran sus barones y las viejas glorias del banco. De ahí que su idiotez y su independencia de criterio lo convirtieran en el capitán de aquella muchedumbre, la puta base, o, por decirlo con términos actuales, la militancia.

Tómese como analogía y en dosis homeopáticas, que no está en mi intención equiparar al pobre Sánchez con un pez y menos aún con un pez idiota. Pero lo cierto es que con él se hace más evidente la transformación del PSOE en un partido asambleario, con normas muy estrictas de pertenencia al colectivo. El que interpreta al cardumen pone las sanciones y envía al cerrajero a cambiar las cerraduras.

Le toca el papel a mi pobre Luena, César y nada, que le ha cerrado su despacho al portavoz dimisionario, Antonio Pradas, y ha expulsado de Ferraz a la presidenta del Comité Federal, Verónica Pérez. Luena ya envió un cerrajero a cambiarle la cerradura a Tomás Gómez, sin necesidad de recabar la opinión de la militancia del PSM. Los cerrajeros han sido desde antiguo los ángeles exterminadores del partido. El portentoso Óscar López fue uno de los 25 miembros de la Ejecutiva de Castilla y León que dimitieron en 2014 para hacer caer a Julio Villarrubia, que dimitió, naturalmente.

Ayer mismo, oí en lo de Herrera a Abel Caballero, el alcalde de Vigo. Cuando yo estudiaba Economía, hace 40 años, antes de que Sánchez abriera su primer catón, Abel Caballero era una autoridad en las Facultades de Económicas y en la Universidad española. Y ayer se sorprendía, porque en Galicia llevan seis meses gobernados por una gestora que preside Pilar Cancela, desde que el secretario general, Gómez Besteiro, tuvo que dimitir por acumulársele los delitos de corrupción. Caballero es el único alcalde socialista de una ciudad importante de Galicia y lo es por mayoría absoluta. No ha conseguido convencer a Sánchez para que en estos meses hiciera un congreso extraordinario, para elegir una Ejecutiva, pidiera parecer a la militancia, en fin.

El PSOE ha sido un partido de Gobierno desde hace 40 años y ha desempeñado el poder ejecutivo en España durante casi 22. Los resultados electorales bajo la dirección de Sánchez se cuentan por derrotas, cada una más severa que la anterior. ¿Puede tener un partido así su gran debate sobre quién odia de verdad a Rajoy, si hay que boicotearle o abstenerse? «Los dos bandos», clasifica Pedro, el de Felipe y el suyo. «¿A qué bando pertenece Susana?», se pregunta el hombre.

This is the end. Sánchez caerá, pero el destrozo en el partido va a ser homérico. «Este chico no vale, pero nos vale», dicen que dijo Susana Díaz. Ahora va a haber ensañamiento, pero él no es más que el continuose del empezose de ustedes, como diría Mafalda. El agnus Dei qui tollis peccata PSOE, amén, que la izquierda siempre ha sido una religión alternativa.

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Notas.-

Enlaces [en azul cuando se trata de textos ajenos] y corchetes son aportados por EQM. También, por razones discutibles de legibilidad en internet, el incremento de párrafos en textos ajenos, respetando el contenido, que puede leerse en el original pinchando el enlace.

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