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eqm_281016.

Por la mañana, Irene Montero había llegado con Pablo Iglesias, calzando botitas moradas. ¡Hay que sudar los colores! El par avanzaba con paso marcial hacia el hemiciclo. Pablemos venía a coronarse como líder de la oposición. ¿Le salió bien? Rajoy y él podrían aspirar a sustituir a Juanito Valderrama y Dolores Abril por sus cuitas de pega. El PP sigue jugando con fuego con Podemos. Sería para asegurarse la investidura.

El tono de Iglesias -más áspero con el PSOE- evidenciaba que Rajoy ha encontrado en él un buen compañero de tertulia de casino. El presidente estuvo tan ingenioso y contundente en sus réplicas que hasta hizo reír a Verstrynge, presente en la tribuna.

De El numerito de los ‘ciputados’, de Emilia Andaluce en El Mundo, 281016.

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Parlamentarios muñecos diabólicos

Yo no estoy nada convencidso de que a España o al PP le convenga intercambiar con Podemos chistes por insultos, cuando los bolivarianos lo que pretenden es hundir el espíritu y trayectoria de la transición española -el ‘régimen del 78′– y convertirse en lider de la oposición aprovechando la extrema debilidad de un PSOE que ni siquiera ha sido capaz de sustituir al portavoz por algún otro diputado que dé la imagen de nueva etapa.

Desde la evidente superioridad, de todo tipo, frente a un demagogo populista, valga la redundancia, rechina socialmente, políticamente, mantener la misma estrategia que, lamentablemente, ya se ha utilizado contra el independentismo con resultados catastróficos: se trata de meras algarabías, a las que hay que responder como tales.

Por otra parte, magnífico Rivera, como era de esperar, tomándose en serio la amenaza mochilera y defendiendo incluso a Carrillo frente al neocomunismo chavista de Pablemos y su lugarteniente Garzón, que ayer consintió la vejación por parte de sus socios hacia uno de los líderes histórico más signitificativos de la historia del Partido Comunista de España.

Ahora, todos pendientes de lo que haga -hoy dimitiendo, el sábado votando o quién sabe qué- el consumado deflagador ZPedro, parece que sólida columna de una nueva y socialista alterna corriente fáctica del odio a la derecha, apoyada por el escalador Patxi López, el diabólico Borrell, el enchufado Pérez Tapias, de la corriente contínua de Izquierda Socialista y un tal RodríguezAlcalde de Jun, ese que viaja con las firmas de los asmblearios.

Sánchez, López, Pérez, Rodriguez e IS, por el frente popular con los anticarrillistas.

EQM

Viñeta de Ricardo [R.Martínez Ortega, Chile, 1956] en El Mundo, 281016.

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Rajoy, de vergüenza

Federico J. Losantos en El Mundo, 281016.

Ayer fue otro día triste para la democracia en España, preludio de otros peores que, sin duda, llegarán. Anteayer, en un discurso felizmente breve -es absurdo que los parlamentarios sigan hablando porque les queda tiempo, si ya no tienen nada que decir- Rajoy estuvo bien, a ratos muy bien, mostrando los números reales de la economía española y ahorrándose el triunfalismo grotesco que acostumbra. Pero ayer, en el debate propiamente dicho, Rajoy estuvo de vergüenza. Que no se ensañara con Antonio Hernando era natural, ya que le deberá la Presidencia el sábado, pero está claro que Rajoy lamenta no llevarnos de nuevo a votar, para acabar con el PSOE en beneficio de los matones de Podemos y para no lamentar cada sílaba, no diré palabra, que tiene que pronunciar para agradecer el apoyo a Rivera, el único que ayer no mereció un suspenso en expresión oral o la aplicación de la mitad del Código Penal.

Puede discutirse si para España es bueno que desaparezca el PSOE. Lo intolerable es que un matón, cuya harka pretende cercar el Congreso, diga que hay más delincuentes en la Cámara que fuera, lo personalice en casos del PP que ni siquiera están juzgados y Faemino y Mariano hagan chistes de Barrio Sésamo con el matón. Alguien le dijo en la pasada y fallida investidura, cuando llamó organización criminal al PP, que coleguear con el matón es graciosísimo, así que ayer ¡hasta se tomó a broma el SMS a Bárcenas!

Es una vergüenza que ayer tuviera que ser Rivera -otra vez- el que, en un cuarto de hora extraordinario (luego se pasó de faena) defendiera el honor de la Nación, de la Transición, de la democracia y del propio PP, porque a Rajoy sólo le preocupa que le llamen indecente a él. A su partido le pueden llamar lo que sea porque, en el fondo, lo desprecia tanto como lo odia el matón, cuyo programa, recuérdese, es la destrucción del régimen constitucional (no sólo del PSOE) gracias a las televisiones de Soraya y los ayuntamientos de Snchz. Con esas dos bazas, el matón puede ganar.

A veces, en política, hay milagros. La Transición fue uno de ellos. Tal vez Rivera pueda enderezar el rumbo de este calamar con hechuras de percebe, fascinado por Koleta Borroka. Pero si, como ayer, el PSOE se acompleja y el PP se rinde ante Podemos, habrá que ir actualizando el refrán: Por San Juan, las urnas verás.

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Notas.-

Enlaces [en azul cuando se trata de textos ajenos] y corchetes son aportados por EQM. También, por razones discutibles de legibilidad en internet, el incremento de párrafos en textos ajenos, respetando el contenido, que puede leerse en el original pinchando el enlace.

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