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El que ama el peligro, en él perece.

Los ‘expertos’ dicen que el alarmante decrecimiento vegetativo es debido a la ‘crisis’ y Mariano Rajoy seguro que calificaría el grave asunto como en la ‘cuestión catalana’, es decir, pura ‘algarabía’.

Ellos sabrán.

Pero me da a mí que nuestro nivel de bienestar da sopas con onda al que se sufría, por ejemplo, durante la autarquía franquista e incluso en pleno desarrollo de los 60′ y, sin embargo, entonces el crecimiento vegetativo iba viento en popa.

Yo más bien miraría hacia esta nueva cultura donde tanto el matrimonio como el modelo familiar, el mercado de trabajo, la educación e instrucción o la cultura consumista no animan precisamente a la esperanza en el necesario mantenimiento de una población que quiere sobrevivir como colectivo.

Tanto más si tenemos en cuenta que el actual alargamiento de la vida alivian, aparentemente, la cruda realidad de que se mueren más españoles de los que nacen.

Alguien debería tomar nota y establecer el correspondiente tratamiento pero no veo demasiado animados a quienes deberían sentirse responsables.

EQM

pd. Creo, por otra parte, que los estudios sobre el paro deberían diferenciar dos niveles muy distintos de indicadores.

Por un lado, el de aquellas sociedades que están dispuestas a suicidarse demográficamente con tal de disfrutar de un nivel de vida conseguido a base de trabajar en la calle los dos miembros del matrimonio, dejando en manos de terceros las labores domésticas, el cuidado y educación de los hijos y la atención a sus mayores;

Y, por otro lado, aquellas otras comunidades en las que lo habitual consiste en que uno de los miembros de la pareja se encarga de la familia y la casa.

La medición del desempleo es evidente que en cada caso resulta abismalmente distinta.

Y la cohesión familiar y social, también.

España pierde 2.100 habitantes al mes

Borja Rodrigo en El Mundo, 141216.

España pierde población a un ritmo de 2.100 habitantes mensuales, 72 cada día. Con este dato, la población española ha vuelto a alcanzar en los primeros seis meses de 2016 un crecimiento vegetativo negativo por segunda vez en un primer semestre desde 1999. Esto significa que el número de defunciones ocurridas en España vuelve a superar al de nacimientos. En concreto, en 12.998 personas. Es decir, cada vez quedan menos españoles salvo que la inmigración lo arregle. Y es que el 17,9% de las mujeres que fueron madres durante este periodo, no tenían nacionalidad española.

Así se desprende de los números que ha publicado el Instituto Nacional de Estadística este martes sobre movimientos de población. Los datos muestran un crecimiento vegetativo no tan negativo como el del mismo periodo de 2015. Un año que terminó por convertirse en el primero en que las muertes superaron a los nacimientos desde 1941.

Entre enero y junio de 2016 nacieron en España 195.555 niños, la cifra más baja en un primer semestre desde 2011 y un 4,6% menos que hace un año, lo que supone retomar la tendencia decreciente que se inició en 2008 y que se interrumpió durante 2014.

Sin embargo, también disminuyó el número de muertes. En este periodo fallecieron 208.553 personas, un 7,8% menos. La población española ha registrado, así, un saldo negativo de 12.998 personas pese a que el número de defunciones ha caído respecto al pasado año.

Julio Pérez Díaz, demógrafo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), explica que uno de los factores que este año han influido en el menor número de defunciones es la menor virulencia durante este periodo en 2016. “Las cifras de defunciones de personas mayores este año ha sido poco habitual, no habrá que sorprenderse cuando en el próximo año la cifra aumente. Lo ordinario, a lo que estamos acostumbrados, será lo que ocurra entonces”.

“Nostalgia” por los nacimientos de antaño

España vive una transición demográfica, “el crecimiento vegetativo negativo no es alarmante, sino que con estas cifras se equipara a lo que vienen experimentando nuestros vecinos europeos”, señala este experto. “Muchos sienten nostalgia”, continúa, “de las cifras de crecimiento natural que España tenía hace años. Lo que no consideran es que se ha aumentado la esperanza de vida media de los españoles en 34 años en un siglo”.

En cuanto al número de nacimientos, el INE aduce al retraso de la edad en el que las parejas tienen el primer hijo para la baja natalidad. La crisis “ha ocasionado una caída de la maternidad, como es lógico, y también ha hecho que se aumente el flujo de emigraciones al exterior”.

Desde 2008, cuando nacieron 519.779 niños (el máximo en 30 años), el número de nacimientos se ha reducido en casi un 20%.

Este experto también destaca que continúe en descenso el flujo de inmigraciones del exterior. “No nos podemos olvidar de que, en 2007 -cuando entraron 700.000 personas- España superaba en flujos de inmigración exterior a países que han sido históricamente receptores de ésta, como Estados Unidos.”

En todos los países que muestran una estructura demográfica natural de población similar a la de España “se apoyan en la inmigración, donde tiene un papel importante y nosotros vamos a tener que aumentar este dinamismo también” si no queremos que España sea país para viejos.

Regiones cada vez más vacías

Los datos presentados este martes por el INE muestran realidades diferentes por Comunidad Autónoma. En el primer semestre de 2016 fueron diez las regiones españolas que presentaron un saldo vegetativo negativo, con Galicia (-6.951), Castilla y León (-6.093), Asturias (-3.522) y la Comunidad Valenciana (-2.046) a la cabeza.

En el extremo opuesto (con cifras que no son para echar cohetes) se encuentran la Comunidad de Madrid (8.013), Andalucía (2.309) , Murcia (1.582) e Islas Baleares (914).

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Notas.-

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