.

Discurso de despedida de Obama como Presidente de EEUU, en la plaza McCormick, Chicago, Illinois. Íntegro y doblado al español. Aquí, el texto escrito al completo, en español.

.

Obama, predicando en el desierto

[y oteando la posibilidad de que la sustituta de la mujer de Clinton como candidata demócrata sea su propia mujer]

Voy a tratar de desglosar mi opinión sobre el bluf Obama, todo un actorazo, aprovechando su despedida. Sobre el primario Trump ya daré mi opinión cuando comience a gobernar, si es que le dejan…, por las buenas o… por las malas.

Desde el principio me pareció un negro elegante, plenamente integrado en el Sistema neocapitalista de la ‘economía global‘, culto, disciplinado, sensato, de inteligencia media y excelente oratoria, al modo de los incontables predicadores protestantes estadounidenses, lágrimeo incluído, que había sido elegido entre otros cientos más de demócratas para hacerse -en una maniobra política nítidamente racista- con el voto negro y, de paso, con el voto del resto de etnias minoritarias o marginadas, vendiendo un falso proyecto de cohesión que a la vista está.

Obviamente, confirmé mis temores cuando en este nuestro pais los charlatanes de la colla del arruinador ZP hacían de él un mito, antes de que nada hiciera y contribuyendo en su pequeña aportación a ese coro europeo que se sustanción en Suecia, donde los progres de la Academia le premiaron preventivamente con el Nobel pacífico, en una de las maniobras más infantiles y sectarias que se recuerdan, incluyendo la del gran Bob Dylan.

Es decir, con Obama pasó exactamente lo contrario que con Trump: era un Dios o, como poco, su profeta, antes de dar palo al agua.

Y vaya si lo ha dado. Hasta su amada CNN hablaba el martes de alguno de sus fracasos, lo que es todo un indicador. A mí, se me ocurren, a vuela pluma, este listado:

Deportador en jefe” de 2,5 millones de hispanos; autorizador del fracking petrolero; su belicismo imperialista de sus ‘Primaveras árabes‘ mediterráneas: Siria, Libia, Egipto, Irak, Afganistan, etc; la ‘democratización’ cubana de los Castro; el apoyo al ‘proceso de paz‘- en favor de la guerrilla terrorista colombiana; su fracaso ante el ISIS/Dáesh; su ingénuo pacto nuclear con Irán; su dejación ante la dictadura venezolana; su complicidad con las políticas económicas de la dictadura china, sobre todo en su asentamiento latinoamericano; su minusvaloración geopolítica de la Rusia de Putin; su tibiedad respecto a la Unión Europea y durante el proceso del Brexit; sus hackeos, espionajes, a sus propios aliados [escándalo Merkel]; su descalabro interno en políticas antirracistas o antiviolencia; su abandono de las tradiciones estadounidenses y de la ciudadanía ninguneada; su aquiescencia sobre las deslocalizaciones industriales; su mantenimiento de la  ilegal penitenciaría de Guantánamo; su antidemocrático traslado de poderes a su sucesor; etc, etc;

Vayan vds añadiendo lo que juzguen oportuno pero me da la impresión que lo escrito es suficiente como para bajar los humos a los incensarios.

Paso a comentar algo sobre su lacrimógeno discurso de despedida.

Yo no creo que Obama haya tratado a sus ciudadanos como adultos sino más bien como consumidores. Porqué ¿de qué adultos hablamos? ¿de esos a los que él mismo acusa de consumir canales basura? ¿de esos ya acostumbrados y felices de consumir hojas parroquiales, como la CNN, en forma de diarios? ¿de quienes tratan y gustan ser tratados puerilmente siempre que se trate del sector ‘progresista’?

Sobre el concepto patrio y la supremacía de estadounidenses ¿de qué estadounidenses habla Obama? ¿de los que están dispuestos a morir por su país, por la rentabilidad del negocio bélico o por puta ignorancia? ¿pretende Obama el absurdo de considerar la lucha de clases, el racismo, las diferencias entre oriundos e inmigrantes, el distinto concepto de vida que conllevan las distintas religiones, también como una ‘lacra que hay que erradicar`?

Sobre la responsabilidad del elector, ¿Considera Obama que el elector sólo acierta y está libre de culpa si le vota a él? ¿Qué quiere decir, al respecto, cuando dice que si el candidato hubiera sido él en vez de la Clinton, hubiera ganado?

Sobre la corrupción del Sistema. El elector ni considera que TODO el Sistema es corrupto ni que es INEVITABLEMENTE corrupto. Y precisamente por ello busca y vota alternativa. ¿Hacia dónde escupen los votantes de la inefable Clinton?

Sobre el origen de la división de la izquierda en el romanticismo infantiloide del 68, plenamente de acuerdo. Si por izquierda estadounidense se entiende la socialdemocracia capitalista, claro. Problema generalizado en occidente que por cierto tampoco ha sabido Obama ni siquiera paliar en su EEUU. Por cierto ¿todavía no se ha enterado de que su patrocinada división ecofeminista estaba condenada a ser un fracaso en EEUU? Vaya por Dios…

De los medios como poder social vertebrador sólo quedan carcajadas. ¿De verdad se cree Obama lo que dice? ¿Es que no se ha enterado de la existencia de sus propias hojas parroquiales? Y si sí… ¿les ha reprochado su sectaria ayuda?

Del creciente partidismo… ¿lo combate Obama enmerdando la transición de poderes? ¿poniendo a parir la candidatura de su colega Clinton? ¿cuestionando la democracia de su país porque parte del mismo ha votado al que, sin guardar las formas al uso, representa una legítima alternativa? ¿Tiene derecho Obama por descalificar a los medios en general y en fino y no Trump por hacerlo por las bravas?

De la creciente estratificación económica… ¿quién es culpable? ¿tampoco él? ¿carece de capacidad autocrítica? ¿a qué burbuja pertenece él?

EQM

Texto completo del discurso de despedida, en español.

pd. Mención aparte merece la CNN como medio basura que mantiene una larga campaña linchadora contra Trump hasta el punto de acusuarle, sin pruebas, del terrible pecado político de practicar la lluvia dorada [urolagnia] con putas, años atrás, para las cámaras chantajistas rusas… . Menuda porquería de linchamiento. Aunque fuera cierto. Porque… ¿de qué se asombra una CNN que ha aceptado sin remilgos el mamoneo de un Presidente de EEUU, en ejercicio, en el despacho oval, en la Casa Blanca, a cargo de una muchacha becaria, en claro abuso de poder?

Y, digo yo, si la CNN lincha de tal suerte a Trump, ¿éste no está legitimado para decirle al periodista representante del medio linchador que se vaya a preguntar a la madre de su jefe? ¿el periodismo basura no merece ser enviado a la basura por el enmerdado?

Me parece a mi que decirle que ‘es un grosero y da noticias falsas‘ es pura caridad.

Trump ataca al corazón de la inteligencia

Casimiro García-Abadillo en El Independiente, 120117.

En su primera y esperada rueda de prensa, Donald Trump, que asumirá la presidencia de los Estados Unidos el próximo día 20, se comportó como era de esperar. Prometió convertir a su país en la mayor máquina de creación de empleo jamás vista y anunció que abandonaba la gestión de sus negocios (500 empresas valoradas en 3.600 millones de dólares, repartidas en 20 países y con unas deudas de 600 millones de dólares); trabajo que, a partir de ahora, harán sus dos hijos, Eric y Don, y el director financiero del grupo, Allen Weisselberg.

Sin embargo, esos nos fueron los temas estrella de su comparecencia, realizada con gran alarde de banderas en la Torre Trump de Manhattan. El presidente electo de EEUU ha lanzado el mayor ataque público hasta ahora conocido contra los servicios de inteligencia de su país. Les acusó de haber filtrado un informe en el que se afirma que Rusia tiene material comprometido contra él, de suficiente calado como para chantajearle y producir un cambio en las relaciones entre los dos países.

Trump se negó a dar la palabra a la CNN, porque fue ésa la cadena que informó de que, en la reunión mantenida el pasado viernes de Trump con los representantes de los tres servicios de inteligencia norteamericanos, estos, además de la información relativa a la intromisión de hackers controlados por Moscú en el Comité Electoral Demócrata, le habían entregado un informe en el que se ponían de manifiesto esos datos comprometedores. La CNN dio la noticia y BuzzFeed  publicó íntegro el documento.

En el citado informe se afirma: “Un ex agente ruso de alto nivel afirma que el FSB (Servicio Federal de Seguridad, sucesor del KGB) tiene pillado a Trump por sus actividades en Moscú, con material suficiente como chantajearle. Según diversas fuentes, su conducta en Moscú ha incluido actos de perversión sexual que han sido monitorizados por el FSB”.

La filtración de dicho informe fue calificada por Trump como un “último disparo” contra él por parte de los servicios de inteligencia norteamericanos, al sentirse vilipendiados por cuanto él puso en cuestión las informaciones sobre la intervención de Putin en la campaña presidencial norteamericana. “Sería una tremenda mancha”, remachó el presidente electo.

La acusación es muy grave: si es cierta, demostraría que los servicios de inteligencia se han comportado de forma partidista, priorizando sus fobias o sus afinidades sobre los intereses de la seguridad nacional; si no lo es, sería una prueba de la frivolidad del presidente electo, capaz de poner en cuestión la credibilidad de los servicios secretos de EEUU para vengarse de ello por haber arrojado dudas sobre la limpieza de su victoria electoral.

La cuestión es que el informe, que contiene documentos elaborados por un ex agente de los servicios secretos británicos (según informa Financial Times), contiene graves errores, como, por ejemplo, mencionar de forma incorrecta el nombre de un banco ruso o una descripción poco realista de un barrio de Moscú. Es decir, que es de dudosa credibilidad. De hecho, estuvo circulando desde hace cuatro meses por diversos despachos e incluso llegó a la redacción de algunos medios de comunicación, como el propio Financial Times. Dicho periódico trató de confirmar su veracidad consultando al FBI, a la Dirección Nacional de Inteligencia y al Consejo de Seguridad Nacional, pero no pudo hacerlo.

Trump negó ayer con vehemencia el contenido del informe, al igual que hizo el portavoz del Kremlin, Dimitry Peskov.

La historia de la CIA está llena de secretos inconfesables y de sonoras meteduras de pata, pero también de grandes servicios a la seguridad de EEUU. Lo que ha hecho Trump ha sido sacar los colores a los servicios secretos, poniendo en cuestión su fiabilidad y su lealtad. El golpe ha sido durísimo y anuncia tiempos revueltos en una poderosa organización con gran capacidad de desestabilización.

Trump vs Progrewood

Jesús Nieto Jurado en El Español, 120117.

Año 0 de la era Trump. Cuando el liderazgo se traduce en estupideces soltadas en Twitter, y el mundo puede ser peor aún de lo que nos lo dejaron. Trump representa el flequillo loco americano, el yanqui desbocado, el reverso o la primacía del sueño americano sobre el buenismo canguelón de Europa, como bien dejó claro el miércoles en espídica rueda de prensa.

Aquí en España los soñadores del ladrillo como Trump se conformaron con un equipo de fútbol, la alcaldía de un pueblo malagueño y los hijos -muchos, por imperativo religioso- comiendo de la sopa boba del palco. Pero Trump no, el mundo es su cortijo y por encima del Muro de Berlín, entre Washington y Moscú, va la entente del cipotudismo geopolítico; ese teléfono rojo con dos machotes (Trump y Putin) que se reconocen, se zancadillean, aunque se comprenden y retroalimentan y se auxilian en esa ideología que da el no creer en nada. En nada noble.

Con Trump asistimos a la globalización del Pocero y a la salida solemne de Obama como diciendo “pueblo, ahí tenéis la democracia”; aunque Barack, lo que se dice poder, pudo poco o nada según leemos en su canas y su cuerpo lloroso y ya medio albino.

Comentaba el martes el maestro Manuel Alcántara, cuyo 89 cumpleaños venimos celebrando en esta semana, que él no había votado a Trump, pero que lo iba a sufrir como el primero. Y al calor de la estupidez bocachancla de Donald van surgiendo los intelectuales de Hollywood,que aunque no son intelectuales sensu stricto, citan a Chomsky y adoptan perros y niños indios desde las doradas colinas de California.

Detrás de un esperpento como Donald Trump, siempre va una ristra de ociosos contrarios y oportunistas: Meryl Streep o Robert de Niro, con el mismo lunar y el mismo rictus en el imposible oficio de reinventarse después de Taxi driver. Y detrás de un progrehollywood, hay cinco fundaciones medio benéficas. Quizá porque los intelectuales, de Ana Belén a Meryl Streep, de Robert de Niro a Willy Toledo, siempre han estado ahí. Entre los camerinos y la cooperación internacional. Salvando el mundo y salvándose a sí mismos.

A Trump le pueden chantajear con todo, pero estos emprendedores vienen hechos a sí mismos, y las filtraciones y los espionajes se llevan mejor con una Melania consorte que consiente.

Los progres ladran, pero Trump cabalga y tuitea lo que le sale de la Torre.

De modo que este apocalipsis no es la primera vez que lo ha visto el mundo.

Ni la última.

Memorial Drive, calle de Tulsa de 10-12 millas llena de negocios de compra-venta de coches.

.

Parece que Trump cumple

Ángel García en vozpópuli, 100117.

Memorial Drive es una larga avenida de más de diez millas al este de Tulsa atestada de negocios automovilísticos. Se pueden encontrar desde distribuidores de todas las marcas del mercado norteamericano a dealers que tratan de colocar coches de enésima mano –Oklahoma es un estado donde las ITV no existen lo que hace inimaginable, a ojos de un español, ver circulando  autos que se caen a pedazos-. Tambien enormes negocios de repuestos y recambios, de neumáticos nuevos, usados, recauchutados y… muchos carteles que se solapan entre ofertas. “Si quieres encontrar auto, tienes esto. Bueno, aún puedes ver peores carros si te acercas a los negocios de la 11th (la Ruta 66 que atraviesa la ciudad)” comenta un mexicano que examina modelos de acuerdo a un presupuesto más que ajustado. Con la ingenuidad del foráneo intento pasar lo más desapercibido posible tratando de interpretar un momento social en el que la gente ha variado su discurso sobre Trump.

Porque los tiempos que ha marcado el próximo presidente han llevado a la población a asomarse a la realidad con un fondo de optimismo que les ha hecho olvidarse del desgaste social y de los miedos transmitidos en campaña. Y hay que hablar de coches y de su industria porque es en este sector de la economía nacional donde las decisiones del tweetstar nacional, Donald Trump, han definido la agenda. El presidente electo está comenzando a ganar medallas de cara a la clase media trabajadora, pero lo hace, sin llegar a la acción, a base de amenazas a los grandes fabricantes que comienzan a recular en sus decisiones de capitalizar de nuevo la riqueza de un zona geográfica del Medio-Este del país, el Rust Belt –cinturón de óxido-, que se estaba viendo deteriorado por los tratados internacionales de libre comercio, como el Nafta, que regula desde 1994 el intercambio entre México, Canadá y EEUU. Michigan, por ejemplo, ha visto caer sus índices sociales y económicos hasta situarse a la cabeza del país en desempleo y pobreza. “Está tomando medidas que gustan a la población porque cumple lo que dice.

Y eso que no ha llegado todavía al cargo” señala, en el concesionario Ford, uno de los vendedores de los coches usados que, pese a todo, valora a Trump a pesar de que su voto fue demócrata. “Todavía no se puede estimar la medida, pero hay que pensar que no quiere que suceda lo mismo que con la tecnología. Fíjate cuantas televisiones están hechas en nuestro país. No se fabrica nada tecnológico desde hace treinta años; todo viene de Japón, China…” sentencia mientras trata de explicarme las bondades de un sedan usado de gama media que no llega a 10.000 dólares con 120.000 kilómetros.

Pero México, entre el muro que ahora quieren hacerle pagar y el golpe a la industria automovilística, levita en un estado de transición ante el que busca respuesta cuanto antes. “Los costes de producción serán tan grandes que sus productos no serán competitivos en USA” aseguraba esta semana en la CNN Duncan Wood, director del Instituto México de la Wilson Center e investigador de políticas energéticas. “Va a sufrir mucho su economía por la incertidumbre de los inversores en el país ante la decisión de Trump y por el efecto llamada de otros fabricantes” comentaba. Porque no solo es Ford. También Toyota, en la planta de Baja California, BMW, en San Luis Potosí, Infiniti y Mercedes Benz, en Aguascalientes, asisten desde la barrera al mensaje claro de Trump que “marcará el camino de la negociación” para Wood.

“Están siendo decisiones que se toman de forma global, aunque parezca algo que solo tiene que ver con el automóvil. Luego salen informaciones sobre el muro, sobre la política de inmigración… y es un continuo. Todo va encaminado a lo mismo” indica en el concesionario Toyota un vendedor hispano que evita identificarse. “No es el mercado del automóvil, son las medidas sociales. Aparte de cerrarse mercado, van a necesitar trabajadores aquí, pero cierran fronteras… No lo entiendo” concluye, aunque tiene claro que, de momento, Trump sigue ciñéndose a sus discursos en campaña sabiendo que el eco de muchas de sus controvertidas declaraciones está perdiendo fuelle por decisiones que le hicieron daño entonces y que se olvidan ahora, con medidas futuras sobre las que quiere hacer su América grande.

Pero subyacen, sobre el papel, las medidas que hacen que el próximo presidente gane adeptos entre los incrédulos a su cargo. General Motors, de momento, ha renunciado al cierre de su factoría en Lordstown, Ohio, donde pensaba despedir a 1200 trabajadores que ahora comenzarán a producir el modelo Chevy Cruze. En un país con 85000 peones en la industria del automóvil -50% más que hace 5 años- la vuelta de Ford a Michigan, creando además 700 empleos, hace que esta zona del país cercana a los Grandes Lagos comience a ver una salida laboral tras los recortes que se preveían. Además, siguiendo la línea de su competencia, Fiat Chrysler anunció el pasado domingo la inversión de un billón de dólares en las plantas de estos dos estados y la creación de 2000 puestos de trabajo. Nuevas alternativas a la decadencia del óxido de las fábricas norteñas.

De la misma forma habría que valorar a todas las grandes empresas auxiliares cuyo nivel de dependencia de las grandes marcas es enorme. Siempre están ubicadas cerca de las productoras abasteciéndolas de materiales. United Technology (Carrier), por ejemplo, se ha desdicho y no cerrará la planta de Indiana que pretendía llevar a México. Una decisión que avala la tesis del próximo presidente republicano dándole un voto de confianza ante la clase trabajadora tras haber prometido, durante la campaña, que iba a mantener y crear empleo, que abriría más fábricas y que trataría de decir adiós a los tratados de comercio, bajo su punto de vista, injustos para el país.

Y todo comenzó con un tweet, uno de esos habituales en Trump que sirvió para incendiar las plantas nobles de las grandes compañías ante la posibilidad de gravar un 35% por cada coche construido en México. El resto obtuvo respuesta a velocidad sideral para evitar sanciones en los beneficios de los fabricantes. Porque, a ojos de los vendedores de a pie, es evidente que “sabe lo que hace. Es un tipo que sabe de negocios”. Y para los que compran, ese ciudadano que se crece trabajando en el país adalid del consumismo, Trump lleva buena mano.

Lo que viene

En Francia se va a jugar el escenario electoral de Europa. Todos sabemos que el viejo mundo ha muerto

Gabriel Albiac en ABC, 12017.

LO de verdad alarmante no es que Marine Le Pen sea hoy, con entre un 26 y un 26’5 por ciento, la candidata presidencial mayoritaria en Francia. Lo de verdad alarmante es que esa intención de voto se dispare hasta el 50 por ciento entre los obreros, sobrepasando las más altas cifras del que fuera el partido «de clase» de esa franja, el PCF, en su momento de esplendor, allá por los años cincuenta y sesenta.

De todos los datos que la encuesta IFOP, publicada anteayer, pone ante los ojos, es este el que debiera ser tomado como síntoma de algo muy grave, de algo que retrotrae nuestro presente al de la Europa de los años de entreguerras: cuando un clima de desesperación popular impuso los fascismos como movimientos mayoritarios. Y nada, absolutamente nada, del mundo en el cual vivimos nos pone al abrigo seguro de un retorno a esa dinámica.

Nuestro siglo se ha abierto sobre la voladura del modelo político que, tras la Segunda Guerra Mundial, juzgábamos irreversible. O, más bien, lo fantaseábamos. Los juegos de alternancia entre derecha conservadora e izquierda socialista garantizaron más de medio siglo de sosiego. Y, con ello, un periodo de opulencia para Europa que la gran recesión se ha llevado consigo. En el naufragio completo de esperanzas verosímiles que se ha tragado a una franja esencial de los europeos, los más jóvenes, la tentación de esa calidez sentimental que ofrecen los discursos populistas tiene hoy un caldo de cultivo óptimo. Claro que, tras los discursos emotivos, la realidad retorna siempre. Lo sucedido en Centroeuropa a partir de 1934 no ofrece demasiadas dudas sobre los riesgos de ese desenlace. Pero eso sólo se percibe demasiado tarde.

Francia ha sido, desde el final del siglo XVIII, el preludio político de Europa. Sigue siéndolo. Y el desmoronamiento de la Vª República que fundó el General De Gaulle anunciará la resquebrajadura continental. Por eso nos concierne de un modo tan directo.

El sondeo IFOP no sólo vuelve a marcar el alza populista de Le Pen. Da otros datos complementariamente preocupantes.

–El primero de ellos, que Fillon es el peor candidato posible de la derecha para oponer una barrera al FN: demasiado ajeno a una laicidad que es parte de las convicciones políticas más asentadas del votante francés y carente de la firmeza de un Sarkozy ante estos duros tiempos que vienen. Su anclaje entre el 24 y el 25 por ciento, pese al empujón mediático de las primarias, nada bueno augura.

–El Partido Socialista se desmorona. El mejor de sus candidatos, Manuel Valls, apenas logra un 10,5 por ciento. Por debajo incluso de ese anacronismo andante que es Mélenchon. Si un milagro no lo remedia, el partido que creó Mitterrand a inicio de los setenta cerrará aquí su ciclo.

–La única fuerza emergente se llama Emmanuel Macron. Extraño personaje: brillante hasta el exceso, hijo del filtro formador del alto funcionariado, pero ajeno por completo a las rutinas de la política francesa. Fue el ministro de Economía que salvó al socialista Hollande de la bancarrota. Pero sus propuestas son hoy, punto por punto, coincidentes con las de la conservadora Merkel. Se ha negado a participar en las primarias de la izquierda. En rigor, Macron no pertenece ya a ese dispositivo topográfico. El margen entre el 17 y el 19 por ciento que le da la encuesta es pasmoso en alguien que fundó su partido hace apenas un trimestre.

En Francia se va a jugar, de aquí a la primavera, el escenario electoral de Europa. Todos sabemos que el viejo mundo ha muerto. Nadie se hace fantasías sobre el mundo que viene.

Hay que tranquilizar a Rusia

Aleix Vidal-Quadras en La Gaceta, 120117.

La iconografía que representa a las distintas naciones con la figura de un animal, ha dibujado tradicionalmente a Rusia como un gigantesco oso, ávido de sofocar entre sus poderosos brazos a sus indefensas presas. Y todo el mundo sabe que este plantígrado es una fiera habitualmente pacífica, que sólo ataca al hombre si le percibe como una amenaza para sus crías o para su territorio de recolección, caza y pesca.

Aplicando este esquema de comportamiento a la política internacional, no hay duda que la Federación Rusa, incluso después de la desaparición de la Unión Soviética, considera que el Este de nuestro continente lindante con la Unión Europea, Ucrania, Moldavia, Bielorrusia, y el Cáucaso, Georgia, Armenia y Azerbaiyán, son áreas que debe tutelar política, cultural y económicamente, y que cualquier movimiento de los Estados Unidos o de los países europeos para incorporar alguno de estos Estados a la OTAN o al ámbito comercial comunitario es visto desde Moscú como una provocación intolerable.

Rusia sigue siendo una gran potencia militar dotada de armamento nuclear sólidamente instalada en una vasta extensión de Eurasia con la que hay que contar si se desea un mundo estable, próspero y en paz.

En los últimos años tanto Washington como Bruselas han olvidado estas verdades elementales y se han dedicado a irritar al oso ruso con reiterados actos de presencia e interferencia en sus zonas sensibles, lo que ha dado lugar a una respuesta contundente. La apropiación por la vía del hecho consumado de Crimea, la guerra civil desatada en la franja oriental de Ucrania y la masiva intervención en Siria son tres ejemplos elocuentes de este tipo de reacciones.

Si se analiza cada uno de estos casos de manera fría y objetiva con un criterio coste-beneficio, se advierte que los perjuicios generados por estos conflictos son mayores que las eventuales ventajas en juego. Crimea ha sido rusa desde hace siglos y su población es rusa en una abrumadora mayoría, la importancia estratégica de Ucrania para Europa y para los Estados Unidos, una vez culminada con éxito la recuperación del espacio del antiguo Pacto de Varsovia y de los Estados bálticos para la Unión Europea y la OTAN, es relativa se mire como se mire, y en cuanto a Assad, el auténtico peligro es la teocracia iraní y si el resultado de nuestra aproximación a la tragedia siria es una alianza anti-occidental entre Rusia y los ayatolás de Teherán, hemos cocinado un pan como unas tortas.

La llegada de Trump a la Casa Blanca y la probable elección de Fillon como Presidente de Francia pueden cambiar la ecuación Occidente-Rusia de forma significativa en la dirección de una distensión entre ambos polos geopolíticos, lo que, una vez comprobados los efectos negativos de la técnica agresiva de Obama, es probable que redunde en un claro beneficio para los intereses de las dos partes. Como siempre, se trata de plantear visiones a largo plazo frente a las cuestiones coyunturales o estrictamente emocionales. Polacos y bálticos sienten un legítimo rencor hacia su gigantesco vecino, fruto de una historia llena de agravios nunca compensados, y por tanto están en un permanente ánimo hostil hacia Rusia, a la que siguen temiendo sujetos a atavismos comprensibles, pero que ya no tienen vigencia.

Sin embargo, a nadie en el Kremlin se le pasa por la cabeza a estas alturas el impulsar una acción imperialista contra países miembros de la UE o de la OTAN porque saben que esta es una línea infranqueable que ninguna Administración norteamericana iba a consentir. Otra cosa es que las elites rusas aguanten estoicamente que se les arrebate lo que a sus ojos les pertenece. Eso es lo que han intentado Obama y su ex-Secretaria de Estado y fallida candidata presidencial, y que ha desembocado en un clamoroso fracaso. Ahora lo aconsejable es que las aguas vuelvan a un cauce de sensatez, prudencia y comprensión mutua.

El caos sangriento de Oriente Medio requiere de una colaboración Rusia-EEUU-UE que aparte a Rusia del régimen totalitario y exportador del terrorismo que oprime Irán desde hace cuatro décadas y contribuya a aislarlo y neutralizarlo. Al fin y al cabo, la política exterior rusa se basa en dos ejes muy simples: a) conservar y consolidar su hegemonía en la que considera su zona de interés estratégico vital y b) tejer sus amistades y enemistades en función de un descarnado pragmatismo sin componentes sentimentales o ideológicas que lo distorsionen.

A partir de aquí es fácil entenderse con Putin y la gente que le rodea y que mandan y mandarán por un largo tiempo en la Plaza Roja. Tampoco conviene olvidar que dentro de veinte o treinta años la gran fuerza emergente global que es ahora China habrá alcanzado la cima de su capacidad bélica, financiera y comercial y que sería bastante temerario por parte de la UE y de los EEUU manejar su relación con semejante dragón manteniendo un frente abierto con Rusia.

Esperemos, pues, que los cambios decisivos que se van a producir en los próximos meses en los principales centros decisorios del mundo libre se traduzcan en un apaciguamiento del oso ruso, al que si no se le incordia en su hábitat natural, no sólo no constituye un peligro, sino que se puede convertir en un valioso colaborador para resolver problemas que sí son auténticamente graves.

••

•••

 

Notas.-

Enlaces [en azul cuando se trata de textos ajenos] y corchetes son aportados por EQM. También, por razones discutibles de legibilidad en internet, el incremento de párrafos en textos ajenos, respetando el contenido, que puede leerse en el original pinchando el enlace.

Anuncios