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Y lo son porque PUEDEN

Javier Fernández, ex Presidente de la Gestora del PSOE, Secretario general de la Federación Socialista Asturiana y Presidente del Principado de Asturias, que mantiene un pacto de investidura suscrito por el PSOE (14 diputados) con IU (5), estudia pactar con la coalición y con Podemos (9 escaños) una reforma fiscal que dé lugar a un acuerdo que garantice la aprobación de los presupuestos del próximo año. La Vanguardia, 060717.

Emiliano García-Page Sánchez, Presidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha y Secretario General del PSOE en Castilla-La Mancha, ha cerrado este jueves un acuerdo con Podemos para aprobar los presupuestos de 2017 y los del resto de la legislatura. El presidente regional también ha ofrecido a Podemos, en un giro impensable hace unas semanas, la entrada en su Gobierno, decisión que este partido someterá a sus bases en la Comunidad Autónoma aunque sus dirigentes ya han manifestado su voluntad de formar parte del gobierno castellanomanchego. El País, 130717.

y a vivir que son dos días.

Sobre García-Page y sus habilidades para seguir en el poder después de su derrota como sanchista ya hablaremos otro día porque hoy voy a dedicar una líneas al mediáticamente laureado Javier Fernández.

Di aceptamos que la política es el arte de aplicar el intelecto -sí se tiene, rara avis- para decidir acertadamente sobre aquello que, siendo posible, es de interés general para el país y, como en este caso, también para tu partido, resulta indudable que el actual Presidente del Principado de Asturias ha fallado.

También porque debería haber puesto todo su empeño en que un contrastado discapacitado intelectual, dañino para con el interés general, destructor de su organización y propagador de la idiocia como poso reflexivo, se hiciera con el poder en el PSOE.

Tuvo argumentos sobrados para expulsarle de la organización y no lo hizo.

Él sabrá por qué.

Tampoco es explicable su decisión de mantener la falsa ‘fraternidad’ excluyente con el PSC, después de la alta traición, a base de mantener que los social-independentistas se establezcan en los órganos de poder del PSOE y este partido no toque bola en los correspondientes del PSC.

En definitiva, una buena persona, culta, pero incapaz de decidir lo conveniente: y así se escribirá, desgraciadamente, sobre su historia.

Decepcionante. Seguramente, no debe descartarse que sus actuales movimientos puedan hacer mucho daño a Asturias -España- y a su partido, pero el daño ya relatado, que ha hecho al país y a su partido, por omisión, es muy grave y ya veremos dónde nos lleva.

En algunos aspectos, su ‘bonhomía’ me recuerda mucho la que utiliza Mariano Rajoy para con los golpistas catalanes…

EQM

Fot. de J.L Cereijido

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La decepción

Arcadi Espada en El Mundo, 130717.

Fernández, he leído con gran placer su discurso al recoger la Almuravela de oro que acaban de darle en Asturias por su carácter conciliador y proclive al consenso político. Es un gran discurso. A usted le gusta leer y ha leído. Usted es lector antes que socialista y por eso cita a Vargas Llosa, a Azaña, a Bauman y ¡a Hayek! (el que clamaba contra los socialistas de todos los partidos, perdóneme que me meta: yo los llamo reaccionarios y creo que hoy es mejor llamarlos así), y por eso incrusta el título del mejor libro de Félix de Azúa para tirar sobre la línea la frase mejor de un discurso lleno de grandes frases: “Ser moderado es saber que la política es un aprendizaje de la decepción”.

Pero no querría ser mal entendido: su discurso no es bueno porque demuestre que usted ha leído. Leer está al alcance de cualquiera, y leer reseñas y contraportadas, específicamente, al alcance de la izquierda española. (Sobre la derecha nada debe decirse porque está claro que la derecha no lee, y cuando lee es que lee de verdad).

Su discurso es bueno, insólito, inalcanzable para cualquier político español de nuestro tiempo, porque usted lo ha pensado, lo ha escrito y lo ha dicho. Porque tiene el palabreo sencillo, casi humilde, un punto resignado, de las cosas realmente profundas.

Y, sobre todo, porque no presume de la peor arrogancia de los políticos españoles de nuestro tiempo, que es la de ser burros, acémilas irrevocables, y exhibirse galantemente como tales. Este discurso, y su efímero pasado al frente del que fue un gran partido español, prueban que usted no considera la política un antintelectualismo.

Prueban que usted, y perdonéme otra vez, como yo, tiene en la cabeza los fracasos de Cicerón, de Weber, del propio Vargas Llosa y de Ignatieff. Pero también los éxitos de Montaigne, de Azaña -sí, de Azaña- y de Havel. Y que usted sabe, su discurso asturiano lo prueba, que la política, el funcionamiento de la política, es una poderosísima construcción intelectual, desde Montesquieu a Marx pasando por Adam Smith.

Y sin embargo, Fernández, usted falló. Usted recoge almuravelas de oro y en su lugar, usurpándolo, hay un hombre cuyos discursos avergüenzan, porque podrían ser dichos por cualquier otro y porque su boca pudo decir ayer lo contrario de lo que hoy dice. Usted falló Fernández, y como parece que ahora le queda un largo y lisonjero camino de decidor de discursos vaya preparándonos uno que explique por qué la acción es la única verdad de la política.

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Notas.-

Los enlaces en textos propios son aportados por EQM. En los ajenos sólo cuando así se indique. También son de EQM, por discutibles razones de legibilidad en internet, el incremento de párrafos en textos ajenos, respetando el contenido, que puede leerse en el original pinchando el enlace correspondiente.

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