Iº de Mayo: ¡libérate!

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¿De qué estamos hablando?

La contraportada de pasado sábado, día 29 de abril, en El Mundo, edición en papel, aporta la posverdad sindical ugetista, imagino que con motivo del 1 de mayo…, día de los trabajadores…, a cargo del sindicalista asturiano, José María Álvarez Suárez, actual Secretario General de la Organización en España, que, como todos saben, apuesta por el derecho a decidir de los catalanes a la independencia

El titular -repito, en papel- es otra genialidad de esta grandiosa etapa que estamos viviendo:

“Los liberados son las mejores personas de este país.”

Imagino que hasta la propia UGT habrá enrojecido de vergüenza propia al leer el periódico, con tal titular y esa fotografía del líder cubriéndose la cabeza con un casco a estrenar por/para quién sabe cuánto tiempo lleva sin trabajar en lo que trabajaba. Veámoslo:

En 1976 es nombrado Secretario de Acción Sindical de su empresa; en 1978, Secretario de organización de la Federación del Metal de la UGT Cataluña; a partir de ahí, pasa por diferentes cargos, entre ellos Secretario general del Sindicato del Metal de UGT Barcelona; en 1988 vuelve a ser Secretario de Organización de la Federación del Metal de la UGT Cataluña y miembro del Comité Confederal; en 1989 Presidente de la Comisión Gestora de la UGT de Cataluña; de 1990 a 2016, Secretario general de UGT Cataluña; desde 2016 es el Secretario General de UGT España.

O sea: desde hace más de 40 años, un no parar…

La cuestión es que a alguien le debe haber parecido excesivamente grotesco el titular en papel y lo han sustituído en la edición digital por el de:

Cosas, también, imagino, de la jerarquía…

La entrevista aborda, además, otras cuestiones, pero en ningún caso se vislumbra el deseo de una verdadera regeneración del marco sindical para convertirlo en un verdadero gestor de servicios, también para los parados y los pensionistas.

Ni siquiera reconoce el grave error -y las graves consecuencias- de haberse dedicado a gestionar una materia –la formación– sin la preparación y estructura debidas; ni tampoco el haber fundamentado la organización en torno a una costosísima superestructura procedente del patrimonio de Estado y en una anual partida de elefantiásicas subvenciones públicas que le han aniquilado la independencia que todo sindicalismo precisa. Y, menos, de las consiguientes responsabilidades politico-sindicales por todo ello.

Siquiera la conveniencia de disminuir sustancialmente el número de liberados, sobre todo en un sector público donde la negociación y el control de lo pactado no precisa de tal figura, que de costea de nuestros impuestos.

Por cierto, ¿Para cuando la orgánica ley de huelga constitucional, demandada por la Carta Magna? ¿Qué esperan los Sindicatos? ¿Cuál sería su proyecto?

Porque para la actual -un Decreto-Ley procedente de la Transición– también han pasado casi 40 años… y no se ha cumplido la exigencia constitucional. Vean:

Constitución Española. Artículo 28

2. Se reconoce el derecho a la huelga de los trabajadores para la defensa de sus intereses. La ley que regule el ejercicio de este derecho establecerá las garantías precisas para asegurar el mantenimiento de los servicios esenciales de la comunidad.

EQM

De la contraportada de El Mundo, ed. papel, 290417.

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Pepe Álvarez (UGT): “Los robots tienen que pagar impuestos”

Pedro Simón en El Mundo,290417.

A primera vista / De joven José María Álvarez fabricaba trenes y hoy es el maquinista de la General (de Trabajadores)./ Es Pepe sin tilde, acento asturiano de Cataluña, un grito de «Marx madera», socialista que sufre en carné propio y un corazón en un puño. Con ustedes, un sindicalista poco Cándido en la cabina de la UGT./ En esta asamblea de página desfilan los liberados, las comilonas y hasta los androides./ Hace poco le pedimos que se manifestara justo antes del Primero de Mayo y el secretario general se metió en esta última de abril.

Como secretario general de la UGT, ¿ha sido usted poco Cándido?
Todo el mundo es bastante cándido, pero yo intento serlo lo menos posible. La candidez a veces se puede confundir con que parezca que eres tonto. Hablo en el sentido literal de la palabra.

¿Pro-becarios del mundo, uníos?.
Los becarios escucharon que ellos eran la puerta para entrar al mercado laboral con salarios dignos. Hoy no tienen salida. Los parias de la tierra de hoy son los jóvenes, los precarios

¿Antes corrían delante de los grises y ahora quedan a hacer running con los de la patronal?
Por desgracia los sindicalistas corren hoy delante de la Policía y acaban juzgados por defender la huelga. Tenemos 300 encausados. El 21 de junio, dos de ellos se ven ante un tribunal. Les piden siete años. Esa es la realidad.

¿Por qué un sindicato cierra la muralla si el que hace tun-tún no tiene carné?
Nuestro problema es que tenemos la muralla permanentemente abierta. Atendemos a todo el mundo sin preguntar si tienen carné; esta política nos ha llevado a desajustes económicos. Pero las murallas deben estar abiertas.

EL MUNDO de Andalucía destapó las comilonas sindicales de UGT. ¿Qué acidez le queda?
Este tema me pone muy serio. Sacar de contexto algunas facturas que han aparecido no me parece justo. En Andalucía, como en el resto del país, la tónica no han sido las comilonas. Sino el trabajo diario. En todo caso, hemos tomado nota: una organización sindical debe tener coordenadas de actuación por encima de la sociedad.

¿Quién gana sin comités?
Quien pierde es la sociedad. Sería fácil decir que ganan los empresarios, pero es más complejo… Cuando llegué a trabajar a La Maquinista había prejubilados de épocas anteriores. Viudas de zapatos rotos, gente a la que había que dar comida. Yo dije: nunca más. Efectivamente, vinieron nuevos procesos de prejubilación y tuve en cuenta aquello. Estando en Barcelona, como secretario de UGT, lo más gratificante era llegar al despacho y ver que habían ido jubilados de La Maquinista y me habían dejado un paquete de caramelos.

¿Se afiliarán los robots?
Por supuesto que no. Ahora bien, el robot tiene que pagar impuestos.

¿Fue una malformación lo de los cursos de formación?
En absoluto. Pero hemos dejado demasiadas puertas abiertas para que una gestión que, por lo general, ha sido correcta, aparezca ante los ciudadanos como poco correcta, por no decir otra cosa…

UGT y CCOO perdieron más de un 20% de afiliados hace nada. Como dice Def con Dos, ¿”la culpa de todo la tiene Yoko Ono”?
Hoy estamos creciendo. La primera culpa de esa caída la tiene la crisis. No cabe duda de que ha habido una bajada de afiliación. Y de prestigio social. Ha habido una campaña contra los sindicatos. Sin su debilitamiento no habría sido posible el recorte de derechos. Pero el 99,99% de la vida sindical es decente. Ha habido consecuencias en UGT: el sindicato ha hecho proceso de striptease.

Si el 1 de mayo es día del trabajador, ¿cómo debe ser el día a día de los 4,2 millones que no lo tienen?
Es su día también. O fundamentalmente es su día. El caso más dramático de paro lo viví no hace mucho en el metro de Barcelona. Un hombre estaba pidiendo. Le miré, le conocí, era un compañero con el compartí tareas sindicales, se fue corriendo, luego hablé con él: le daba vergüenza que lo viera.

¿El puño que levanta Pedro Sánchez es el mismo que levanta usted?
No, no, no. Yo levanto el mío. Este es un tema serio: la UGT tendrá absoluta independencia de los partidos. El proceso del PSOE lo tenemos que ver con la misma distancia con que hemos vivido Vistalegre.

¿Qué sería de España sin los liberados sindicales?
Un país con más injusticias. Los liberados son las mejores personas de este país, dedican su tiempo al sindicato, a sus vecinos, a una asociación de niños enfermos…

(+1) ¿Una pancarta para manifestarse delante de sí mismo?
Escribiría: «Lo que haces siempre lo puedes mejorar». Pero me parece poco autocrítico.

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Notas.- Los enlaces en textos propios son aportados por EQM. En los ajenos sólo cuando así se indique. También son de EQM, por discutibles razones de legibilidad en internet, el incremento de párrafos en textos ajenos, respetando el contenido, que puede leerse en el original pinchando el enlace correspondiente.

Ignacio Pinazo Camarlench [España, 1849-1916], pintor valenciano

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Autorretrato de Ignacio Pinazo en la puerta de su estudio en Godella [1898]. Instituto Valenciano de Arte Moderno / IVAM.

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En casa de Pinazo

El pasado jueves, día 27, tuve la oportunidad de visitar, en compañía de entrañables familiares, la Casa Museo del pintor Ignacio Pinazo Camarlench en Godella [Valencia, España].

Lo cual me supuso poder profundizar y disfrutar del arte de este gran pintor español que, gracias a su gran versatilidad y capacidad evolutiva, fue uno de los artífices de la transición pictórica mediterránea hacia el modernismo y el impresionismo.

Algunos destacan su genialidad con el retrato, transcurriendo con enorme maestría desde desde el claroscurismo al expresionismo más luminoso, pero sus virtudes paisajísticas tienen, en mi opinión, tanto o más valor, si cabe.

De modo que aquí les dejo una introducción a la figura de un creador al que el propio Sorolla consideró una referencia en su propia tierra y un sustancial precedente de su propia obra.


Ignacio Pinazo Camarlench [Valencia, 1849 – Godella, 1916) fue un pintor español. Es uno de los más destacados artistas valencianos de fin de siglo, de estilo impresionista.

Pinazo nacido en el seno de una familia humilde, trabajó de platero, decorador de azulejos y pintor de abanicos. En 1864, ganándose la vida  como sombrerero, comenzó sus estudios en la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos de Valencia. En Barcelona, 1871, presentó obras en la Exposición Nacional de Bellas Artes. Viajó por dos veces a Roma; la primera (1873) gracias a la venta de un cuadro; y la segunda (1876-1881) becado por la Diputación de Valencia gracias a su cuadro histórico ‘El desembarco de Francisco I en la playa de Valencia‘ [1876].

En Italia, mienttras se interesaba por la pintura de los ‘macchiaioli‘, realiza como trabajo de pensión otra pintura de historia valenciana, los ‘Últimos momentos del Rey don Jaime I el Conquistador en el acto de entregar su espada a su hijo Pedro‘ [1881], una de las obras maestras del género, de la que realiza una réplica a gran tamaño que supone su primer éxito en las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes de Madrid, al premiarse en la edición de 1881 con una segunda medalla.

Últimos momentos del Rey don Jaime I el Conquistador en el acto de entregar su espada a su hijo Pedro‘ [1881]

Simultáneamente practicó una línea pictórica más íntima e impresionista y cuando regresó a su ciudad natal comenzó a pintar temas familiares, desnudos y escenas de la vida cotidiana. Se le considera precursor de Joaquín Sorolla y Bastida y de Francisco Domingo, tanto en el tema como en el estilo. De hecho, se dedicó sistemáticamente a llevar al lienzo o la tabla aquellas escenas de la vida cotidiana que observaba diariamente, como su obra Los Mayos (1898-1899; Museo Carmen Thyssen Málaga). En esta obra, los elementos realistas se funden con los simbolistas y una prioritaria obsesión por definir el espacio mediante el tratamiento del color y los juegos de luces y sombras.

En las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes, Pinazo logró, en 1881 y 1885, una medalla de plata; en 1897, medalla de oro con el ‘Retrato de don José María Mellado‘ [1896]; y 1899, medalla de oro con ‘La lección de memoria‘ [1898].

En 1896 ingresó como académico en la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos de Valencia. Consagrado como el primer retratista del país, realizó retratos oficiales como los del ministro Juan Francisco Camacho [1903], el presidente del Congreso de los Diputados, Francisco Romero Robledo [1904], y del entonces joven rey Alfonso XIII. En 1900 intervino en la decoración de la escalinata del palacete de Don José Ayora, en compañía de Antonio Fillol, Peris Brell, Ricardo Verde y Luis Beüt. En 1903 fue nombrado académico de San Fernando.

Ignacio Pinazo trabajó con colores oscuros, como el negro, el marrón y los colores terrosos, así como la brillante paleta típica del impresionismo. En sus obras, a menudo se reconocen pinceladas rápidas. Según explica Pérez-Rojas, el virtuosismo de Pinazo con técnicas afines al impresionismo parece deberse a sus humildes orígenes y a que, por tanto, en su juventud había trabajado en varios oficios, que, posiblemente, le familiarizaron con un manejo más directo de los materiales y de las formas.

Goya, Velázquez y Rivera fueron algunos de grandes referentes del pasado que interpreta de forma diferente a la de sus contemporáneos. Y, desde luego, el estudio de la afinidad con la pintura del aragonés universal es ineludible para introducirse en el universo de Pinazo.

A partir de su primera estancia en Italia, desarrolla en cascada visiones y anotaciones más impresionistas. Va desarrollando un informalismo emocional, autónomo y expresivo que, progresivamente, va dominando el conjunto de su obra. De ser una artista que bebe de la cultura del naturalismo, evoluciona hacia visiones y tensiones más psicológicas y emotivas con el cambio de siglo.

El mismo Pérez-Rojas como comisario de la exposición Ignacio Pinazo y las vanguardias, afinidades electivas, una de las varias celebradas en 2016 con motivo del centenario del pintor, analiza la intuición de Pinazo, y su capacidad de abstracción y su impulso creativo, el valor expresivo del gesto y la importancia y la autonomía de la pintura, así como su personalidad artística compleja y aglutinante.

Otra parte fundamental de su producción está compuesta por innumerables apuntes de niños, de los que fue verdadero especialista, así como esbozos de desnudos, figuras y escenas de playa, resueltos con extraordinaria libertad, que en su obra madura se convierten en meras manchas de color, aplicadas con una concepción esencialmente pictórica de la materia, rayana a veces en la abstracción.

Influido por el luminismo exaltado y colorista de la paleta mediterránea, nunca abandonó sin embargo el uso de los pardos y negros, fundamentales en toda su producción, dibujando con largos e insistidos trazos de pincel los perfiles y siluetas de los distintos elementos de sus composiciones, resueltas con tanta fogosidad y moderna desenvoltura que en ocasiones aparentan hallarse inacabadas.

Autorretrato del pintor en 1871. Casa Museo de Pinazo, en Godella. Fot. de EQM.

Entre otros museos, su obra puede contemplarse en el Museo del Prado (Madrid), Museo Nacional de Arte de Cataluña – MNAC (Barcelona), Museo de Bellas Artes de Valencia, Basílica de la Asunción en Cieza (Murcia) y Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias “González Martí”.

La mayor colección de obras de Pinazo se encuentra en el Instituto Valenciano de Arte Moderno – IVAM (Valencia), con más de cien cuadros y de seiscientos dibujos que, en parte, proceden de su familia.

EQM

Fuentes: Díez, José Luis en: Maestros de la pintura valenciana en el Museo del Prado, 1997; y otras:

El Guardavías [1877]. Museo de Bellas Artes de Valencia.

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Conferencia: Pinazo. De la gran tradición al modernismo. Francisco Javier Pérez Rojas, Catedrático de Historia del Arte de la Universidad de Valencia. Museo Nacional del Prado, 06 de noviembre de 2016. Vía Museo Nacional del Prado.

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De la casa familiar en Godella

Un ricón de su estudio. Fot. MDM.

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De entre sus obras

Retrato de su hijo José [1880]. Museo de Bellas Artes. Valencia. España.

La Primavera / Retrato de María Jaumandreu [1885]

El Molino [1888]. Casa Museo de Pinazo, en Godella.

Playa [1890].

Esacleras del estudio [1891]. Casa Museo de Pinazo, en Godella.

Desnudo femenino [1894]. Museo del Prado.

Desnudo de mujer [1895]. Museo del Prado.

La lección de memoria [1898]. Museo del Prado.

Ofrenda de flores [1898]. Museo del Prado.

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Paralelismos de una época

Salida de Misa [1890], de Ignacio Panizo.

Detalle de la imagen de los obreros saliendo de la fábrica [1895]. Institut Lumière, Lyon, Francia.

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Notas.- Los enlaces en textos propios son aportados por EQM. En los ajenos sólo cuando así se indique. También son de EQM, por discutibles razones de legibilidad en internet, el incremento de párrafos en textos ajenos, respetando el contenido, que puede leerse en el original pinchando el enlace correspondiente.

Johnny Guitar [1954], de Victor Young y Peggy Lee

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Johnny Guitar [1954]. Interpretada por Peggy Lee en la película homónima [1954] de Nicholas Ray. La canción fue compuesta por Victor Young, con letra de la propia Peggy Lee. Partitura.

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En versión instrumental de The Spotnicks [Suecia, 1958], en 1962.

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En versión de Fridda Bocara [Marruecos, 1940-1996]; en la televisión, 1962.

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En versión del grupo Moonspell [Portugal, 1992] a la guitarra, en directo, 1994.

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En versión de Giuni Russo [Italia, 1951-2004], en la televisión italiana, 1996.

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Versión de Stu Thomas [Australia, 1967] en directo, 2007.

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En versión de Julie [Japón, 1984], videoclip de Luca Percivale, 2012. Making of.

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En versión del grupo Między Udami [Polonia]. Videoclip de Kornel Danielewicz & Kamil Bernatek, 2015.

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En versión del grupo Tindersticks [Reino Unido, 1991]. En directo, Paris, 2015.

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En versión de Anna Murphy [Suiza, 1989] en directo, Sydney 2016.

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SOLO MÚSICA

En versión rematerizada de Peggy Lee. Sólo música.

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En versión de Tino Rossi [Francia, 1907-1983], en 1954. Sólo música.

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En versión de Luis Mariano [España, 1914-1970], en 1956. Sólo música.

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En versión de The Sadows.

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Notas.-

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Siestas constitucionales y censuras antiSistema

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Lo urgente no puede esperar

Como es bien sabido, la segunda vuelta electoral o balotaje es una institución electoral paradigmática del derecho electoral y constitucional francés.

El término es utilizado para designar la segunda ronda de votación en algunos sistemas de elección a cargos ejecutivos o legislativos, que consiste en que para llegar al cargo público que corresponda es necesario obtener más de la mitad de los votos emitidos.

Esta institución nace en 1852 con la instauración del Segundo Imperio de Napoleón III. Luego se aplica nuevamente en la III República, y surge con gran fuerza en la V República a través de la Constitución de 1958.

Así, cuando en una elección presidencial ninguno de los candidatos supera un determinado porcentaje de los votos (por lo general mayoría absoluta), se realiza una segunda vuelta para decidir entre los dos primeros candidatos. Se trata pues de una eventual etapa del proceso de elección de una autoridad.

En las actuales presidenciales francesas, el balotaje posibilitará, salvo sorpresas, que los perdedores socialistas y republicanos apoyen a Macron para evitar el triunfo de Le Pen.

Aquí en España se ha comentado en repetidas ocasiones lo oportuno que sería políticamente su aplicación no sólo a nuestras elecciones generales sino también a las autonómicas y municipales, con objeto de evitar el triunfo de partidos antiSistema debido a la fragmentación de los votos constitucionales.

Ahora mismo el peligro que corre el constitucionalismo español ante la amenaza de coaliciones integradas por populistas, extrema izquierda, comunistas, partidarios del derecho a decidir, socialistas ZPedro, nacionalistas, independentista o golpistas, es tan evidente como creciente.

Pero del mismo modo que el cacareado proyecto de Pacto por la Educación es un puro y desgraciado chiste consistente en liquidar las humanidades, desconocer la Historia, aprobar al suspendido, eliminar las reválidas y sumir al discente en el orgullo ignorante, parece que el interés de PP, PSOE y Ciudadanos, como partidos constitucionalistas, en evitar el posible gobierno de los partidarios de cargarse el país y su economía, incorporando instrumentos como el balotaje, no corre ninguna prisa.

Mientras tanto, los favorecidos por tal inacción prosiguen su cohesión interna: vean, por ejemplo, la fotografía del día, soporte de la viñeta, imagen en la que se proyecta, estelada en mano, el hermanamiento entre los golpistas catalanes y el dictador venezolano Maduro, esa antidemocrática figura tan financiera y fraternalmente unida a Podemos y sus franquicias.

O la teatralización podemita anunciando la presentación de una moción de censura contra Rajoy que, en realidad, es todo un torpedo contra Susana Díaz y en favor de Pedro Sánchez [ZPedro] con el fin de influir en las primarias socialistas de acuerdo con sus intereses.

Y es que la decadencia de un modelo se agranda en la medida que sus liquidadores progresan en sus pretensiones, ante la pasividad de los presuntos defensores del Estado de Derecho.

EQM

Anuncio de una moción de censura, presentada por Unidos PodemosEn Comú PodemEn Marea.

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Moción de fogueo

Santiago González en El Mundo, 280417.

Hoy, mi comentario de las 8:15 en Herrera en COPE

Pablo Iglesias llegó ayer un poco más lejos en su carrera hacia la banalidad: presentar una moción de censura ignorando los tres requisitos básicos de la moción de censura constructiva: presentar un candidato, un programa y pactar los apoyos necesarios para sacarla adelante.

La democracia española había conocido dos, ambas fracasadas por falta de apoyos, pero con una diferencia: la primera, González contra Suárez, demostró que había lider y programa. La segunda, Hernández Mancha contra González fue el final de las aspiraciones políticas del entonces presidente de Alianza Popular. Es evidente que la anunciada por Iglesias se parece mucho más a esta última, aunque con mala fe. No es solo que se la comunicó antes a la prensa que a sus posibles socios. Es que ni siquiera lo consultó con sus propios diputados.

Es una moción contra el PSOE. Los socialistas le han reprochado que no hubiese querido apoyar el año pasado a Pedro Sánchez para echar de la Moncloa a Mariano Rajoy y hay quien sostiene que es una maniobra a favor de Pedro contra Susana. No es cierto; tanto la fallida investidura de aquél, como la falible moción de fogueo de Pablo (©Sergio Barbosa), son evidentes argumentos que refuerzan a Mariano Rajoy. Es evidente que en ambos casos, sería peor el remedio que la enfermedad.

Caminito del espectáculo circense

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Una moción contra el PSOE

Santiago González en El Mundo, 280417.

La foto de Iglesias y su tropa avanzando de cinco en fondo hacia la sala de prensa del Congreso recordaba el cuadro de Volpedo Il quarto Stato que servía de fondo al desfile de los títulos de crédito en Novecento, aunque la mera comparación basta para evidenciar cómo han degenerado los obreros y campesinos italianos en el último siglo para llegar a esto. A ver, que Pablo Iglesias está muy sobrevalorado como intelectual es un hecho tan evidente como que la chaqueta le queda grande. La compañía de Alberto Garzón y su novia (la de Iglesias, no la de Garzón).

El lugar de autos era el mismo en el que en enero de 2016 compareció la tropa en plan pentecostés mientras Pedro Sánchez hablaba con el Rey. Entonces anunció un Gobierno de coalición PSOE-Podemos, con él de vicepresidente y los ministerios de Economía, Defensa, Educación, Justicia, Interior y Plurinacionalidad. Citó expresamente los nombres de dos ministros que tenía in péctore: Alberto Garzón e Irene Montero. Vocación por la excelencia se llama la figura. Ah, y también se pidió el control de RTVE.

Ayer volvió su mejor estilo. Él ya había avisado en Zaragoza en 2013 que entre educación y propaganda, propaganda, sin lugar a dudas. El portavoz del PNV ha mostrado una leve perplejidad por lo que se enseña en las Facultades de Políticas, tan «alejado de las prácticas parlamentarias». No parece que una moción de censura pueda plantearse comunicando tus intenciones a tus socios 15 minutos antes de la rueda de prensa. Diez minutos después de su comparecencia ya había fracasado la moción, pese a lo cual insiste.

La moción de censura constructiva incluye necesariamente un candidato alternativo al que se pretende censurar, pero esto no debe de parecerle un detalle importante a este chaval. Debería estudiarse las dos que se han presentado en nuestra historia constitucional: la de Felipe González contra Adolfo Suárez (mayo de 1980) y la de Hernández Mancha contra González siete años después. Los dos fracasaron, pero González aguantó las tarascadas de los barones ucedeos y demostró que tenía madera presidencial, mientras a Hernández Mancha lo laminaron los socialistas y lo enviaron al olvido.

Calcular mal la estrategia puede salirle caro. El intento de imponer a Irene Montero en Hora 25 para sustituir a Errejón, un suponer. Ángels Barceló se lo explicó en términos muy claros, pero la pareja feliz no lo entendió y el resultado es que la SER ha fichado a Tania Sánchez, la anterior inquilina del corazón del sultán.

No le parece a Iglesias que la cuestión del candidato sea relevante, pero parece que piensa en sí mismo. No se entendería celebrar la moción antes de que el PSOE haya resuelto sus primarias. Bueno, sí, en realidad las primarias se las va a resolver él y la moción de censura no es contra el PP, sino contra el PSOE, pero no creo que los socialistas vayan a repetir lo de Carmona, aupar a la alcaldesa de Podemos tres semanas después de que Iglesias lo tachara públicamente de «toooonto» y «subnormal». Para algunos papeles hay que valer.

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Notas.-

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Inocencia, libertad y medios

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Honor e intimidades

Estos días los habitualmente intocables medios de comunicación españoles han recibido dos avisos judiciales que deberían ser suficientes para que todos reflexionáramos al respecto.

El primero se ha producido contra La Razón y su Director, Francisco Marhuenda, al ser investigado éste con ocasión de la Operación Lezo, con tan poca consistencia judicial que ha sido cuestión de horas que el Juez instructor decidiera dar marcha atrás a través de un auto [pdf] que pasará, por motivos que ahora no vienen al caso, a los anales históricos de los especialistas.

El segundo ha afectado a El Mundo y también a su Director, Pedro García Cuartango, al ser investigados por la publicación llevada a cabo sobre la presunta trama de evasión fiscal destapada en Football Leaks.

No voy a entrar en el fondo de los asuntos porque esa no es la cuestión que estoy abordando y, además, para eso está el poder judicial. A Marhuenda ya le han liberado de la la carga y espero que a Guartango, gran periodista, le ocurra lo mismo lo antes posible.

Lo que me preocupa es la facilidad con la que esta sociedad está liquidando la presunción de inocencia, pilar básico de cualquier democracia que se precie, y cómo se refuerza día a día la facilidad con la que se divulga información sin contrastar o verificar o, peor, proveniente de secretos sumariales o de otro tipo. O se pone en la picota a un sinfín/sin fin de ciudadanos que, aun en el caso de que fueran culpables debería padecer una expiación radicalmente contraria a las establecidas legalmente.

Desgraciadamente, nadie sabe qué es una pena de telediario hasta que la sufre en propia carne y sería bueno que nos aproximáramos a la tragedia sin necesidad de que ésta nos tenga que afectar personalmente.

No se trata pues, de poner más puertas al campo de la libertad de expresión y de información que aquella que se deriva de la ponderación, la proporcionalidad y del respeto a la ley y, en particular a los derechos fundamentales establecidos por la Constitución [al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen; y la garantía del secreto de las comunicaciones].

De todos, también, por tanto, de los periodistas.

EQM

pd. Art 18. 4 de la Constitución Española:

La ley limitará el uso de la informática para garantizar el honor y la intimidad personal y familiar de los ciudadanos y el pleno ejercicio de sus derechos.

El juez Eloy Velasco. Fot. Fernando Villar.

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Duralex

Arcadi Espada en El Mundo, 270417.

Tal vez alguien agradezca al juez Velasco que haya zanjado la antigua discusión acerca de si Francisco Marhuenda es un periodista o un piernas. Pero creo que hacer intervenir en el asunto a la Audiencia Nacional es una dilapidación casi comparable a la que se adjudica a algunos directivos del Canal. Una dilapidación y un escándalo jurídico. El auto que “desinvestiga” (su ofensiva gramática incluye también el participio “contexturalizado”) a Marhuenda y al empresario Mauricio Casals es un ejemplo de la peor doctrina instructora: la de los jueces que primero disparan y luego preguntan.

Si bastó oír a esos dos (y a su coaccionada Cifuentes) para librarlos de la imputación, lo razonable habría sido primero oír y luego decidir si imputar. Ciertamente, ese procedimiento instructor les habría ahorrado la pena de telediario. Pero como en el caso de la discusión citada el hecho de que Casals sea alto directivo del grupo mediático que de manera más sucia y obstinada ejecuta la pena no justifica, ni siquiera poéticamente, la innoble torpeza de Velasco.

La actitud del instructor del ‘caso Lezo’ no es aislada. Corresponde a lo que él mismo definió en este periódico, con una comodidad discursiva meditable, como la justicia del pueblo. Los ciudadanos no deben responder ante la ley sino ante el pueblo y el pueblo es un ente puramente mediático. Una de las características del estado justiciero es que pasa con gran facilidad por encima de las personas, ya reducidas a figurantes. Otro instructor de nuestra época, José de la Mata, debería también aclarar la pertinencia del trato al que sometió ayer a Jordi Pujol Ferrusola. No solo por la más que discutible decisión de encarcelarlo ahora, tantos años después y todo ya sucedido.

El hijo de Pujol empezó a declarar a la una. Después de unas cuatro horas esperó en los pasillos la resolución del juez. A las ocho pasó a los calabozos y aguardó a que lo trasladaran a Soto del Real. Allí cumplió las formalidades del ingreso y quién sabe si un sueño semiepiléptico. No duraría mucho. “Nos vamos, Pujol”. De madrugada lo meterían en un furgón, camino de Barcelona. En furgón no creo que haya menos de siete horas. A primera hora de la mañana ya observaba los trámites de los registros en su casa y en la de su padre. Lo último que supe es que a mediodía esperaba la vuelta del furgón en un calabozo de La Verneda. Dura lex sed lex! Porque, sin duda, los registros debieron de ser de una urgencia imperiosa; de una inexorabilidad fatal; de una exuberancia probatoria puramente amazónica.

La justicia fácil. Esa humillación colectiva que se añade con ventaja a la del delito.

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Dos periodistas de derechas y un juez (del pueblo)

Santiago González en su blog, 260417.

Empezaré con una declaración: creo en la presunción de inocencia. Tanto, que se la extiendo a los jueces, aunque sean del Pueblo. El día en que Eloy Velasco decidió imputar, o sea, investigar, al presidente de La Razón; Mauricio Casals, y a su director, Francisco Marhuenda, traté vanamente de hacerme con el auto investigador. No pudo ser y ante la imposibilidad otorgué presunción de veracidad al juez en su decisión.

Craso error. El juez del pueblo imputó a los dos periodistas por coaccionar a Cristina Cifuentes y el periodismo del pueblo extendió que se habían inventado noticias contra CC. No era verdad y cuatro días más tarde la justicio popular desimputaba a Casals y Marhuenda con un auto surrealista como prueba el primero de sus Razonamientos Jurídicos, o así:

PRIMERO.-Aunque indiciariamente del tracto del informe de la Guardia Civil, instruido sobre el investigado Edmundo Rodríguez Sobrino, y de reuniones del Sr. Casals con los dos principales investigados en un reservado, pudo desprender que los Sres. Casals y Marhuenda podrían haber estado realizando actividades propias de su empleo tendentes a minorar las posibilidades incriminatorias futuras de Edmundo, es lo cierto que una vez practicadas las diligencias esenciales de investigación la semana pasada, las mismas se han contexturalizado en una triple dimensión que obliga a acordar la desinvestigación, Sobreseimiento Provisional y Archivo respecto de Francisco Marhuenda y a Mauricio Casals Aldama.

En efecto, en primer lugar, la presionada Presidenta de la Comunidad Autónoma de Madrid Sra. Cristina Cifuentes en su declaración manifiesta que no solo no se sintió tal, sino, y es lo que importa, que en ningún caso lo habrían conseguido y que no ha desviado su actuación de denuncia respecto de Edmundo Rodríguez Sobrino por la actuación de Marhuenda y Casals.

En esa línea, los interrogatorios de la semana pasada de la Jefa de Prensa Dª Marisa González y el consejero de Presidencia D. Ángel Garrido patentizan que los encuentros con Marhuenda fueron aprovechando actos coincidentes, y que el Sr. Garrido, responsable político ultimo del Canal Isabel II no se llegó a reunir para hablar de ese tema según manifiestan todos, excluyéndose por ello la imputación por el artículo 464 del CP.

Ah, la sintaxis, esa cualidad del alma que al parecer carece de efectos jurídicos. ¿Cómo se puede escribir “respecto de Francisco Marhuenda y a Mauricio Casals”? Repasen con cuidado el párrafo, que ofrece a mi querido Aurelio Arteta dos archisílabos imponentes, contexturizar y desinvestigación. ¿Qué será contexturizar?¿Dotar a unas diligencias de la misma textura que otras?¿O querría decir el juez del pueblo ‘contextualizar’? en la terminología antigua uno podía entender que un juez imputara y desempatura a alguien. ¿Pero como se le desinvestiga? Es rigurosamente incomprensible que su señoría sostenga “lo que importa” es que si hubieran tenido propósito de coaccionar “en ningún caso lo hubieran conseguido”. No, señoría; si hubieran amenazado o intentado coaccionar a CC, el delito habría sido perpetrado, aunque la presidenta de Madrid hubiera defendido su honor como una leona ¿cómo defenderán las leonas su honor?

Sostiene su señoría en el primer, incomprensible y terrorífico párrafo que del informe de la GC podía desprenderse que Casals y Marhuenda podrían haber estado realizando actividades propias de su empleo, ¡qué descaro! como las diligencias se han contexturalizado en una triple dimensión hay que desinvestigarlos y sobreseer y archivar en lo que a ellos toca.

Sostiene también el pueblo en toga que la presionada Presidenta declara no haberse sentido presionada. Vamos a ver, mi respetadísimo juez del pueblo. esto es como el perro del Rey que rabió: “el perro está rabioso/ o no lo está”. Si la presidenta no se ha sentido presionada es que no lo ha sido. Que Marhuenda calificara de ‘zorra’ en conversación con terceros a la jefa de prensa Marisa González revela unas maneras y un lenguaje lamentables, pero no puede ser constitutivo de delito de coacciones. Antes de imputar a los citados Casals y Marhuenda para desimputarlos cuatro días después, con el daño que supone para el prestigio profesional de un periodista la imputación de inventarse las noticias para coaccionar a un cargo político, tal vez debió callarse, tomar declaración a Cifuentes y a su jefa de prensa y si no fueron coaccionadas dejarlo correr.

El magistrado-juez del Juzgado Central número 6 de la Audiencia Nacional, tiene algo en com-un con el ex titular del juzgado número cinco, Baltasar Garzón Real: ambos son malos instructores, quod erat demonstrandum, ambos son jueces estrella que han aprovechado las puertas giratorias para pasar de la ley a la política, Garzón a la izquierda y Velasco a la derecha. Ambos volvieron a la judicatura cuando no se les lograron sus propósitos en la vida política y una vez vueltos a la toga, produjeron destrozos considerables en los partidos que les habían colocado en las instituciones. Un juez que vuelve a las puñetas es tan peligroso para un partido como un contable chileno despedido, una exmujer que no cobra su pensión o una novia despechada, dicho sea sin afán de señalar.

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Notas.-

Los enlaces en textos propios son aportados por EQM. En los ajenos sólo cuando así se indique. También son de EQM, por discutibles razones de legibilidad en internet, el incremento de párrafos en textos ajenos, respetando el contenido, que puede leerse en el original pinchando el enlace correspondiente.

De la culpa in vigilando y las justicias populares

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Populares guerras intestinas y justicia popular

Cainismo antiliberal

En el derecho civil y penal, la culpa in vigilando aparece cuando el obligado a vigilar, no lo hace o lo hace sin la debida diligencia. De modo que aun cuando el vigilado haga lo que esté en su mano para huir de la vigilancia, la clave estará en la ponderación que la Justicia lleve a cabo al efecto.

La presencia de miles de menores más o menos borrachos en la trágica noche del Madrid-Arena, sin que ningún padre y madre haya pagado por ello, es un ejemplo claro de la elasticidad española sobre tal responsabilidad.

Políticamente, el asunto todavía es más opinable, pues. En mi opinión, tanto Esperanza Aguirre como Mariano Rajoy llevan años incumpliendo la vigilancia que la tradicional picaresca española merece.

Es dificil de entender que, incluso después de verse repetidamente chamuscados, hayan sido -ambos dos y tantos otros, de casi todos los partidos- incapaces, incluso en defensa propia, de levantar las alfombras y, también, de establecer auditorías internas que iluminaran los ingresos y gastos y fueran colocando en línea judicial a los corruptos políticos, tanto si aportaban un tanto a la organización como si no.

Por lo que vengo leyendo, no me cabe ninguna duda de que la caída de Aguirrre es un ajuste de cuentas interno y encaminado a que el PP pierda su ala liberal: algo que le puede venir de perlas al nuevo Ciudadanos.

Sobre la Operación Lezo

Por otra parte, creo que el caso Lezo / Ignacio González, espoleta formal de la última quiebra interna del Partido Popular, esconde la profundidad del auténtico vacío sobre toneladas de efervescencia justiciera, amplificada mediáticamente hasta tal punto que está poniendo en peligro la estabilidad política de España y la paulatina salida de la crisis.

Lo digo por el fondo del auto, según comentan algunos de los analistas; por las filtraciones de un sumario bajo secreto; por la destrucción docial, ya habitual, de la presunción de inocencia y la inversión de la carga de la prueba; por la previa presencia de algunos medios en los domicilios de los imputados, ante la llegada de la policía judicial; por todo lo que se desprende de la entrevista del Juez Velasco en El Mundo; por su auto acordando ‘desinvestigar [sic], sobreseer provisionalmente y archivar’ [250417; ver en pdf] al periodista y Director de ‘La Razón’, Francisco Marhuenda, a los pocos días de haber sido imputado; y por haberse dado a conocer ese listado de ciudadanos que están siendo investigados para ver si acaban como ‘investigado‘ en el proceso, valga el juego de palabras.

Pero es que la entrevista es de traca, evidenciando que el estado de ruina generalizada también alcanza de pleno al poder judicial. Y ya no me refiero a que un Juez de la Audiencia Nacional se dedique a conceder entrevistas al poco rato de no lograr impedir que le monten un escrache televisivo al presunto jefe de la ‘organización criminal’, mientras tiene en prisión preventiva –ya casi tres años, todo un record- al presunto inocente Francisco Granados, por la Operación Púnica.

Lo que verdaderamente me deja estupefacto es esa serie de ideas envueltas en sus respuestas al periodista, como, por ejemplo:

Los jueces tenemos que interpretar la ley conforme al pueblo” – “Así no puedo hacer bien mi trabajo. He pedido otro destino” – Sus afirmaciones sobre Audiencia Provincial de Navarra o sobre colegas que trabajan en materia de Justicia Universal – […] hay un 1% de ellos [los fiscales] que puede recibir instrucciones de sus superiores. Y yo no, porque no tengo superior.” – “lo que hace el Presidente del Gobierno es como si lo hiciera el Gobierno” – “[…] en Valencia lo que hice fue gestión [no política, como Director General] – “Cuando a ciertas empresas les iba bien no repartían beneficios, y cuando les iba mal les hemos tenido que rescatar con nuestro sueldito los pobres.” – “A ver si entonces [en junio] tengo la suerte de ganar el concurso y me voy a otra cosa.” – “El Barcelona ya tiene condena y es el primer equipo que está jugando con antecedentes penales”.

Dejo para otros día su aseveración de que si un dirigente político comete un delito para beneficiar a su partido, será el partido quien comete el delito y eso puede producir su disolución penal del mismo. Sic.

Pero más alucinante resulta que el entrevistador no le repregunte ante semejantes afirmaciones y tampoco le inquiera respecto a cuestiones tan palpables como el mencionado escrache de La Sexta; de la custodia y secreto del sumario y de las responsabilidades inherentes; de la discreción judicial: de la judicatura estrella; de la oportunidad de la propia entrevista; etc.

En fin, si el juez instructor dice que así no puede hacer bien su trabajo es que, por tanto, debe estar haciéndolo menos que bien; y si dice que con suerte se irá en junio -es decir, dentro de nada- porque en la función pública nadie es imprescindible, tengo para mí que la Operación Lezo puede acabar en agua de bastantes borrajas y con muy poca cera de la que está ardiendo estos días.

Y dejando, en el camino, a mucha gente destrozada.

La regeneración exige -como condición sine qua non- mesura, proporcionalidad, ponderación, también por lo que se refiere al trato a los ciudadanos y el respeto a sus derechos como tal.

EQM

Ilustración de Sean Mackaoui [Suiza, 1969] en El Mundo, 240417.

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Volkswagen

Cayetana Álvarez de Toledo en El Mundo, 240417.

No he encontrado a nadie que crea que Ignacio González esté limpio de corrupción. Desde luego no lo cree el presidente Rajoy, que el viernes repitió una frase con el timbre inconfundible de la condena: «Todo gobierno debe gestionar con responsabilidad el dinero público». No lo creen personas que trabajaron a su lado y que ahora recuerdan su empeño en presidir el Canal de Isabel II contra todo precedente, y sus reticencias a la privatización de la empresa contra las proclamas liberales del PP de Madrid. Y, quizá lo más significativo, empieza a no creerlo Esperanza Aguirre.

Si González es un corrupto, hizo poco por disimularlo. Palcos, despachos y reservados: le tout Madrid es desde hace años un hervidero de rumores: «¡Mira qué casa! Y esa chulería. Es un golfo. ¡Todo el mundo lo sabe!» Pero hasta ahora nadie pudo, quiso o se atrevió a demostrarlo. El entorno de Aguirre llegó a investigarlo, sin éxito. Bastaba pedir un dato concreto para que las acusaciones se diluyeran en una espuma de vaguedades. Ni siquiera ha podido acreditarse, cinco años después, quién compró el ático de Estepona. Así lo ha reconocido con frustración la UDEF. Por eso cuando estalló la operación Lezo muchos pensaron: se acabaron las especulaciones; por fin detalles precisos, indicios demoledores, la pistola humeante que confirma nuestras percepciones sobre González. No habían leído el auto de su ingreso en prisión.

El auto del juez Velasco son 28 folios de gasolina sobre la pira del hastío popular y el negocio mediático. Incluso este periódico se preocupaba ayer por la estabilidad de la democracia española. La que, según el último índice del Economist, se sitúa en el puesto 17 del mundo, por delante de países como Estados Unidos, Bélgica o Japón. Pero la letra pequeña del auto es eso, pequeña. El juez llega a graves conclusiones a partir de indicios desiguales. La mayoría son fragmentarios, frágiles, deshilachados. Su relato produce angustia, tanto por lo que cuenta como por lo que no logra contar. Porque avanza a trompicones entre elipsis y conjeturas. Porque refuerza las percepciones sin ofrecer la satisfacción de los hechos.

El plato fuerte del auto es la compra de una empresa en Brasil por parte de una filial del Canal. El juez acusa a González y Edmundo Rodríguez Sobrino, presidente de la filial y consejero delegado de La Razón, de urdir un plan que resultó en la malversación de 25 millones de dólares de dinero público. Habla de una «adquisición hipervalorada ficticiamente», del «pago de comisiones prohibidas» y del «enriquecimiento injusto de determinadas personas». El lector se estremece. Pero cuando busca detalles del sobreprecio o pistas de esas comisiones o, decisivamente, algún indicio de que el dinero del Canal acabó en una cuenta que no fuera del vendedor brasileño, no encuentra nada. De hecho, el juez reconoce que «dada la inexistencia de una valoración del precio de compra de la mercantil brasileña determinada por un tercero independiente, por el momento no es posible hacer una estimación exacta de la cantidad de fondos públicos desviados».

Velasco reconoció ayer en este periódico que no tiene tiempo para entender cómo funciona una empresa. Me temo que se nota. Confunde el valor contable con el valor económico. Da por hecho que la caída en el valor de la sociedad adquirida fue fruto de un desfalco. Y convierte las irregularidades administrativas denunciadas por la presidenta Cifuentes en indicios de delito. Salvo que aparezca una transferencia a una cuenta de González o de alguno de sus presuntos testaferros, Velasco habrá destapado un caso de deplorable gestión empresarial.

El segundo gran titular de la operación Lezo relaciona a González con Javier López Madrid, consejero de OHL, yerno de su presidente, amigo de los reyes. El juez considera que López Madrid ordenó un pago de OHL a González de 1,4 millones de euros a cambio de la adjudicación de una obra. Los indicios parecen concluyentes: una fuente dio el nombre del banco, de la sociedad panameña y hasta el IBAN de la cuenta suiza donde González habría recibido el dinero. Pero de pronto el propio juez aplica dos rebajas. Dice que habrá que esperar la respuesta de las autoridades suizas para «poder comprobar la realidad de la presunta comisión». Y explica que, en conversaciones grabadas -es decir, privadas-, González negó haber recibido esta comisión y aventuró que alguien debió pedir el dinero a OHL en su nombre. Según la versión de López Madrid, el pago se hizo desde México a una cuenta del empresario Adrián de la Joya, que a su vez ha negado ante el juez cualquier vinculación con González. Es posible que mintiera y que en realidad sea su testaferro. Por lo pronto, las dos rebajas han desembocado en una tercera: el viernes Velasco redujo la fianza de López Madrid del millón de euros que pedía la Fiscalía a 100.000.

El tercer eje del auto apunta a la financiación ilegal del PP de Madrid. Según el juez, González habría desviado fondos públicos para «sanear las cuentas» del partido en 2011. La Agencia madrileña de Informática y Comunicación (ICM) habría inflado contratos con empresas como Indra o PwC, que a su vez habrían pagado a proveedores del partido a través de sociedades pantalla. Después de Gürtel, nada sería más devastador. De momento la acusación depende del testimonio de un hombre, el ex subdirector de ICM, y de un pago de Indra.

De ese hilo sórdido hay que seguir tirando. Como de los indicios de que González ha intentado blanquear fondos con la ayuda de familiares y amigos, probablemente lo más sólido del auto. Y hay que tirar hasta el final.

Pero el juez Velasco no está por la labor. Ayer dijo: «Si tengo suerte, en junio me voy a otra cosa. Nadie es imprescindible». La frase sería un canto a la independencia y al automatismo de la función pública si no viniera acompañada por esta otra: «Los jueces tenemos que interpretar la Ley conforme al pueblo». Si la Justicia depende de la percepción subjetiva de un hombre sobre los humores del pueblo, la continuidad que invoca Velasco es puramente retórica. Sólo la objetividad del derecho garantiza la continuidad en la instrucción. El periodista Segovia pregunta: «¿Y si se equivocan?» Y Velasco, que lamenta no tener medios ni conocimientos suficientes, responde: «No pasa nada».

Es curioso que una persona que presume de tener en cuenta el contexto a la hora de aplicar la ley no tenga en cuenta el contexto de las personas a las que sus decisiones afectan más directamente. La prisión provisional, pasada por el telediario, equivale hoy a una cadena perpetua. Por lo demás, ¿qué es el pueblo y quién dictamina su humor? ¿Las encuestas? ¿El share de La Sexta? ¿El número de retuits? ¿Las urnas que dieron la victoria al PP?

De momento lo único que ha quedado acreditado es que los gobiernos del PP de Madrid sólo fueron liberales por comparación. Esa es la principal responsabilidad de Esperanza Aguirre. Bajó los impuestos. Dio la batalla ideológica en defensa del liberalismo. Pero Caja Madrid siguió siendo, hasta la debacle, un banco público que financiaba proyectos sin atender a criterios elementales de riesgo u oportunidad, y un refugio de políticos y afines. El Canal de Isabel II nunca llegó a privatizarse. Telemadrid, tampoco. Y el intento de liberalizar el sector sanitario le costó la cabeza a Javier Fernández-Lasquetty.

Ahora, los promotores del tramabús proponen como solución a la corrupción un rearme del modelo intervencionista que la propició. Lo hace hasta Cifuentes, en alianza con los liberales de Ciudadanos: «Me comprometo a no privatizar el Canal». Más prudente sería hacerlo cuanto antes. El nuevo PP de Madrid zigzaguea. El de Aguirre agoniza. Es posible que ella, contra lo que hoy dice, acabe dimitiendo. Pero el liberalismo sigue incorrupto. Por inédito.

Ilustración de Raúl Arias [España, 1969] en El Mundo, 230417.

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Verdad diferida

Arcadi Espada en El Mundo, 230417.

Mi liberada:

Estoy seguro de que habrás pasado una excitada semana tricotando. Pero siempre llega, inexorable, el día del señor. Corrupción en directo, este programa de share imbatible en el que participan desde hace años policías, jueces y periodistas, emitió esta semana una de sus temporadas más brillantes. Yo creo que desde la mano en el cogote de Rodrigo Rato (una mano bienintencionada, pero arquetípica, a la que esta semana, por cierto, amputaron con la habitual discreción avergonzada el dedo de Lazard) no habíamos tenido unos telediarios tan cargados. El entretenimiento nos habrá permitido escapar por unas horas de las preocupaciones: de la destrucción de Europa con que amenazan buena parte de los franceses y de la destrucción de España para la que el viernes solemnemente se conjuraron, la palabra es suya, los miembros del gobierno desleal de la Generalidad de Cataluña.

Como sabes, soy desde hace mucho tiempo el necio que mira el dedo y desprecia la luna. De las series me interesan la toallita de Carrie Mathison, el beso de Josh a Donna, las irrupciones de Underwood en mi cuarto, cuántas veces al día dicen fuck en Baltimore y la relación entre las marismas y el crimen. Como máxima aspiración de trascendencia el luto de las uñas. De Corrupción en directo, en esta y anteriores temporadas, me tiene atrapado la ceremonia de los registros. Es un topos inesquivable, como el batir de las puertas del saloon, pero en este caso El registro ha adquirido una relevancia lujosa.

Por cierto, y ábrete tú misma el paréntesis: la policía se ha apresurado a puntualizar que la Operación Lezo lleva el apellido del bravo almirante que defendió el puerto de Cartagena de Indias porque fue en Cartagena donde Ignacio González, entonces vicepresidente del Gobierno de la Comunidad de Madrid, fue filmado llevando unas bolsas, unos dicen que llenas de comisiones y otros que de toallas. Es una explicación algo amanerada, francamente, pero me tranquiliza, no fuera mi dedo a señalar que la llamaran Lezo por coja, manca y tuerta, como el glorioso mediohombre.

Debajo de las fotos de la Guardia Civil entrando o saliendo de los inmuebles registrados suele anotarse, y esta vez también, una frase: “La policía registra la sede de… en busca de pruebas sobre los pagos…”. Cada vez que la oigo me digo: ¡caramba!, como una aristócrata. La secuencia Detención a tambor mediático y luego Búsqueda de pruebas no acaba de satisfacer mis aspiraciones racionales. Comprendo que la secuencia de la lógica no sea la que exigen las series. Pero aun así me parece de serie italo-franco-española.

Esta semana me acordé de lo que me contó hace tiempo el abogado de un particular: “Mi cliente llevaba ya muchas horas detenido. La Guardia Civil trasteaba. Como los hombres acaban cogiéndose confianza, aun en las más refractarias circunstancias, de pronto me dijeron: ‘Y ahora iremos a la empresa a registrarla’. O sea que solo tuve que coger el teléfono… ¡y espero que hicieran algo!”. Me acordaba de esta historia, en efecto, al observar cómo, un día después de que detuvieran a Ignacio González, registraban con gran pompa ambulatoria empresas que presuntamente le habían pagado comisiones. ¡Me temo que tal vez hicieron algo!

Un temor algo ingenuo. Quizá no he acabado de comprender a fondo los mecanismos de la justicia posmoderna. Y que la secuencia llamada El registro poco tiene que ver con la búsqueda de la verdad, sino con la necesidad de la representación. Un pensamiento dominante, una Gran Colusión dominante más bien, entre policías, fiscales, jueces instructores y periodistas sostiene que una gran parte de la verdad no puede probarse y que es legítimo que acabe exhibiéndose aunque no sea por el conducto reglamentario.

Ante la imposibilidad de que la verdad sea una deposición pausada, la Gran Colusión practica el vómito, al que llaman con cínico metaforeo la pena de telediario. Se ha interpretado que dicha pena es un efecto colateral en la búsqueda de la verdad. No: es una de las penas previstas, y la Gran Colusión está satisfecha con ella y con la posibilidad de aplicarla. Naturalmente eso parte de una consideración catastrófica: que hay una verdad más allá de lo que puede probarse. Una verdad más allá de la palabra verdad y a la que se acogen con fruición los que la rebajan con adjetivos: verdad judicial, periodística, histórica, etcétera. Todas esas formas proto de lo que hoy se llama la posverdad.

Como con cualquier otra aplicación de las técnicas ficcionales a los hechos Corrupción en directo trae malas consecuencias. El arrasamiento de la presunción de inocencia es la más evidente. También la humillación y destrucción de los hombres. Es sorprendente, pero por debajo de la novelería hay hombres. Lluís Prenafeta, antiguo secretario de Cataluña, hoy convicto y confeso, escribió un libro El malson [La pesadilla], que tiene un capítulo interesantísimo sobre su detención y los mecanismos a los que hubo de someterse para que pudieran retransmitirse en el telediario sus manos esposadas. Se trata de un detallado making of, que te recomiendo vivamente. Pero hay consecuencias menos dramáticas, menos visibles pero igualmente destructivas. Entre ellas el descrédito de determinadas instituciones básicas.

El profesor Fernando Jiménez, a cuya experiencia y ciencia en el asunto acudo cuando el lodo de la corrupción me ahoga, agh, agh, me envía unos datos del Eurobarómetro que explican por el dorso el casting de Corrupción en directo. En comparación con el resto de países europeos, la confianza de los españoles es altísima respecto de la policía, baja respecto de los jueces y bajísima respecto del Parlamento, el Gobierno y los partidos políticos. Es probable también que Corrupción en directo tenga que ver con el lugar que ocupa España en el Índice de Transparencia Internacional, que señala, no el nivel objetivo de corrupción del sector público de un país, sino la percepción subjetiva de ese nivel: reconforta saber que España se percibe solo un poco más corrupta que la satrapía de Brunei, aunque bien es verdad que la encuesta se hizo antes de que Madrid se abriera en canal.

Le pregunto a Jiménez si hay alguna zona de los índices sobre corrupción más o menos libre de la influencia telediaria. “Sí, los de Alina Mungiu-Pippidi y Mihály Fazekas y su Índice de Integridad Pública”. El índice examina y computa seis variables: independencia judicial, carga administrativa, apertura comercial, transparencia presupuestaria, e-ciudadanía y libertad de prensa. España ocupa allí el lugar que cualquiera diría. Un tibio y privilegiado número 20 entre 105 países, liderados por Noruega y clausurados por Venezuela. Lo peor: la falta de independencia de sus jueces. Lo mejor: su transparencia presupuestaria.

La pregunta que te formulo, ¡oh, mi necia!, es cómo habéis conseguido que nuestra obvia normalidad sea hoy la cara oculta de la luna sucia que señalas.

Y sigue ciega tu camino.

A.

Aportación de Leonard Giovannini al texto de Arcadi, en el blog de éste, 2460417:

Mujeres que leen cartas, por Leonard Giovannini

Hoy plagiamos Der Reiche Prasser de Josef Danhauser, pintor Biedermeier (el movimiento artístico al que debería adscribirse toda persona de bien, dejándose de romanticismos).

Der Reiche Prasser (el rico derrochador) es un trasunto de la parábola de Lázaro y el rico (Lucas 16:19-31). Lázaro mendigaba a la puerta del palacio de Epulón, quien lo despreciaba. Pocos años después, y ya instalado en el Infierno, Epulón rogaba a Abraham que Lázaro le acercase un dedo mojado para aliviarle la sed. Y Lázaro le mostraba el dedito desde la Gloria. Porque ahora Lázaro era el rico y Epulón el pobre, para siempre. En la historia de la pintura es habitual que se represente bien el banquete de Epulón, bien el suplicio de Epulón en el averno.

En nuestra versión combinamos ambas escenas: las tornas han cambiado sin salir de este mundo. Epulón sufre la pena del telediario viviente mientras Lázaro lo contempla schadenfreudiano y rodeado de cobistas. En cuanto a K, forma parte del coro lisonjero. Se diría que está leyendo el libro que tiene delante pero ¡quiá! nótese que entre las hojas de este hay una carta abierta (apenas visible desde nuestra perspectiva, dado que reposa sobre la página par). Una carta posverdad. Pos es verdad!

Volvamos al cuadro original. En él están representados, además de Lázaro, las sanguijuelas habituales y el rico atolondrado que reparte su dinero a espuertas. Pero el demagogo sabe que el rico más rico de todos los ricos, el del caudal inagotable, no es otro que el Pueblo. Y la humillación del poderoso es carnaza para el populacho.

Casi nos perdemos, una vez más, del tema de la carta… ¡Cuando a una mente extraviada le señalan el dedo de Lázaro no puede evitar imaginarlo mojado en salsa!

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El juez Velasco y los “jueces del pueblo”

Jesús Cacho en vozpopuli.com, 250417.

Confieso que cuando a última hora del pasado sábado José Alejandro Vara me wasapeó anunciándome que el diario El Mundo se disponía a publicar al día siguiente una entrevista con Eloy Velasco, titular del Juzgado de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional (AN), me resistí a dar crédito. ¿El juez de moda, metido en faena de uno de los mayores escándalos de corrupción ocurrido en España, apareciendo a cuerpo gentil en un periódico de alcance nacional la misma semana en que acaba de meter en la cárcel a un buen número de supuestos corruptos? No puede ser, me dije. Fue. Y lo primero que pensé al ver la cosa negro blanco fue: “Este país está patas arriba”. Y que esto no tiene arreglo. La misión de los jueces es meter en la cárcel a los corruptos una vez probado su delito, y hacerlo en silencio, sin dar tres cuartos al pregonero. Y no por una simple y elemental prudencia, más que obligada en el caso de un justicia, sino por una cuestión de salud pública, de correcto funcionamiento de las instituciones democráticas. España se parece cada vez más a una república bananera.

Alguno de los colegas y amigos con quienes compartí parecer el domingo de buena mañana tendieron a rebajar la dimensión del escándalo aduciendo que el juez no había hecho alusión a la “operación Lezo”. ¡Solo hubiera faltado! La entrevista de marras no tiene el menor interés desde el punto de vista periodístico, pero sirve para mostrar y demostrar el afán de notoriedad de un juez que el mismo día en que dictaba prisión provisional para unos cuantos imputados en esa causa, asunto de enorme trascendencia para los “premiados”, tenía tiempo para presentar un libro escrito a cuatro manos con su esposa y para conceder la entrevista al diario citado. Afán de notoriedad que, como ocurriera en algún otro célebre caso en el pasado, también hunde sus raíces en la política (fue director general de Justicia de la Generalitat Valenciana entre 1995 y 2003, bajo la presidencia de Zaplana y Camps), un currículum que ha sido aprovechado por el PP, principal destinatario de sus dardos judiciales, para acusarle de perseguir venganza nueva por ofensas, reales o fingidas, viejas.

Lo interesante de la aparición pública del magistrado que tiene entre manos el asunto más complicado al que ahora mismo se enfrenta la AN es que pone en evidencia el tótum revolútum, el merder, la casa de empeños en que se ha convertido la política española y, por extensión, la Justicia y el periodismo, todos juntos y revueltos en un espectáculo de promiscuidad inimaginable en un país serio donde la separación de poderes, la independencia judicial y el secreto del sumario, por citar solo tres de sus características, son algo más que una mera fórmula retórica. Interesante porque permite intuir una especial relación entre juez y medio que, a su vez, ayuda a colegir de dónde proceden algunas de las exclusivas del diario de referencia. Aquí todo el mundo ha perdido la vergüenza y nadie sabe cuál es el lugar que le corresponde; aquí nadie sabe honrar el cargo que ocupa con la discreción exigida y el respeto debido a asunto tan importante como el que tiene que ver con la libertad del prójimo.

El espectáculo de los “sumarios secretos” que están sobre la mesa de las redacciones, o el de las grabaciones igualmente “secretas” que los medios, en papel o internet, van desvelando en cómodos plazos diarios, es de una impudicia inimaginable años atrás, y vienen a conformar una realidad aterradora donde la ausencia casi total de garantías jurídicas es la norma. Esto está muy mal, y nadie parece interesado no ya en revertir la situación sino siquiera en poner freno a su deterioro. Antes eran las cloacas policiales las que filtraban los escándalos que surtían de maravillosas exclusivas a los Villarejos del periodismo patrio. Ahora las exclusivas proceden directamente de los juzgados. El submundo de políticos corruptos pillados con las manos en la masa, jueces vengativos dispuestos a pasar a cobro facturas atrasadas, policías que se creen catedráticos de Mercantil sin saber leer una cuenta de resultados, y periodistas dispuestos a lo que sea, incluso a poner la mano, con tal de llevarse una “exclusiva” al gañote, conforma un horizonte de país ciertamente tenebroso.

Es verdad que hemos sido gobernados por una banda de delincuentes dispuestos a pillar sin el menor recato, pero si la limpieza del basurero patrio ha de quedar en manos de cierto tipo de policías capaces de arramblar con todo lo que encuentran a su paso cuando entran en un domicilio particular, cierta clase de jueces ansiosos de notoriedad y cierto número de periodistas sin escrúpulos, entonces tal vez sea mejor pillar el petate y salir por pies cuanto antes. Filtrar una lista de 60 personas –como ayer hizo el Juzgado Central de Instrucción número 6 para detectar posibles propiedades de los aludidos-, supone poner al lado de cada uno de esos nombres una cruz difícil de eliminar en el futuro. Estamos ante un fin de fiesta, un final de Régimen caracterizado por una casi total ausencia de seguridad jurídica, un asunto que sin duda tendrá consecuencias en el crecimiento y la inversión. Tengámoslo claro: leña a los corruptos, por supuesto, sin compasión, pero garantías jurídicas plenas, como corresponde a un estado dizque de Derecho, y quien quiera notoriedad, modelo Baltasar Garzón, querido Emilio, que cambie de oficio y acuda a los platós donde es posible labrarse una justa fama sin atentar contra vida y hacienda de nadie.

A un juez se le conoce por los autos que emite y las sentencias que dicta. Por lo que hace, no por lo que dice. Por sus obras les conoceréis. Pero estos son los monstruos que ha creado la politización de nuestra Justicia. Son, también, los “jueces del pueblo”. Es la única parte interesante, hasta divertida, desternillante incluso, de la entrevista de marras: aquella que permite calibrar hasta dónde está calando en la mentalidad de nuestros jueces, de algunos al menos, el chapapote populista que como una mancha de brea amenaza con anegar la tierra yerma de esta sociedad estulta. Aquella que dice que “Los jueces tenemos que interpretar la ley conforme al pueblo. Somos gente del pueblo y el pueblo no perdona apropiaciones económicas o desfalcos como los perdonábamos antes”. El fiscal Vyshinski, protagonista de los famosos juicios de Moscú que en 1938 sirvieron a Stalin para asesinar a los viejos camaradas del PC de Lenin, también se consideraba un “juez del pueblo”. Seguramente también él creía que “las empresas que van bien no reparten beneficios”, como al parecer cree el juez Velasco. Lo dicho: esto está muy mal.

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Notas.-

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Stefan Zweig: Adiós a Europa [2016], de Maria Schrader

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Cartel francés del film.

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TÍTULO Denial
AÑO
2016
DURACIÓN
106 min. Trailers/imágenes
PAÍS
Austria
DIRECCIÓN Maria Schrader
GUIÓN Maria Schrader y Jan Schomburg
MÚSICA Tobias Wagner y Cornelius Renz
FOTOGRAFÍA Wolfgang Thaler
REPARTO Tómas Lemarquis, Barbara Sukowa, Nicolau Breyner, Charly Hübner, Lenn Kudrjawizki, Ivan Shvedoff, Josef Hader, Harvey Friedman, Nahuel Pérez Biscayart, André Szymanski, Matthias Brandt, Nathalie Lucia Hahnen, Oscar Ortega Sánchez, Vincent Nemeth, João Cabral, Márcia Breia, entre otros.
PRODUCCIÓN
2015: Premios del cine Alemán: Nominada a mejor director y actriz sec. (Bárbara Sukowa)

Web de la película

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SINOPSIS

Biopic sobre el intelectual austriaco Stefan Zweig, centrado en los años de exilio del famoso escritor y activista social. Zweig fue uno de los personajes más irrepetibles del siglo XX. Como judío se vio obligado a huir de su país debido al régimen nazi. En su huida hacia adelante, se refugió en París primero y, más tarde, en Londres, pero Zweig acabó huyendo de Europa junto a su esposa a Sudamérica, instalándose finalmente en Brasil, donde acabará suicidándose en 1942 debido a su miedo a que el nazismo se extendiera por todo el mundo. (Filmaffinity).

CRITICAS:

  • “Están notables y creíbles los intérpretes (…) muy bien captados los ambientes (…) pero me resulta difícil implicarme hasta el tuétano en una historia que habla de la deprimida cotidianeidad de este hombre ejemplar”. Carlos Boyero: Diario El País
  • “La película es fragmentaria, apenas una sucesión de sketches que definen la condición de exiliado de manera casi impresionista (…) Su mejor virtud es escapar de los tópicos del biopic (…) Puntuación: ★★★ (Sobre 5)”. Antonio Weinrichter: Diario ABC
  • “En vez de recurrir a la estructura lineal típica del ‘biopic’, Maria Schrader recrea con hondura el éxodo del escritor austriaco (…) Puntuación: ★★★★ (Sobre 5)”. Nando Salvá: El Periódico
  • “Schrader hace uso de una propuesta cinematográfica muy férrea, de hábil composición escénica y de técnica impoluta a la par que galante (…) Sutil y extraordinaria (…) Puntuación: ★★★★ (Sobre 5)”. Paula Arantzazu Ruiz: Cinemanía
  • “Schrader acaba por ponerse demasiado trascendente (…) aunque antes de ello consigue que su paseo por el (des)amor y la angustia del artista sea un triste recorrido por el oscurecimiento de un alma (…) Puntuación: ★★★ (Sobre 5)”. Fausto Fernández: Fotogramas
  • “Este articulado y formalmente impecable retrato demuestra [ser] menos convincente en la práctica de lo que lo era en teoría”. Guy Lodge: Variety
  • “Gran parte de la silenciosa y emotiva potencia acumulada de la película sale del hecho de que los espectadores tienen que conectar los puntos por si mismos.”. Boyd van Hoeij: The Hollywood Reporter

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Trailer

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MI OPINION:

Del exilio y sus consecuencias

No se trata de de un ‘biopic’ al uso sino del transcurrir del gran escritor austríaco Stefan Zweig durante los últimos seis años [1936-1942] de su exilio, huyendo de los nazis cuando éstos prohibieron sus libros.

La película resume tal etapa escogiendo seis momentos de la misma, que describe de un modo minucioso, impresionista, reflexivo, intimista, tratando con éxito de retratar el alma de Zweig, zarandeada por los terribles acontecimientos que ensangrentan Europa y, particularmente, su patria.

Presentando con honda profundidad la inmensa soledad y el tremendo dolor de conciencia de un hombre compungido que no deja de recibir homenajes por su obra allí donde aparece para refugiarse, mientras naufraga en el pesimismo de quien está desesperadamente convencido de que el nazismo destruirá Europa sino que se extenderá por el mundo de forma irremediable.

La interpretación de los tres personajes es muy brillante; también la recreación de la época y una banda sonora que se hace notar cuando ello importa y que respeta tanto los significativos silencios como la fuerza del sonido de la naturaleza en su refugio brasileño.

Pero lo que resulta todo un prodigio es la calidad de la fotografía de Wolfgang Thaler, sus encuadres, su color, su naturalidad, esa pasmosa magia con la que filma el puro acontecer cotidiano mientras el reparto se mueve como si fuera un documental.

Hay que verla, si es posible, en versión original y aprovechando la tranquilidad de la sesión de tarde.

Impresionista, delicada, profunda, intimista y con una prodigiosa fotografía [7 sobre 10]

EQM

Nota: aún no me he hecho con la banda sonora original ni con la incorporada. Cuando las tenga las incluiré.

Fuentes:

Filmaffinity [críticas de espectadores], IMDb, Wikipedia y elaboración propia [EQM].

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NOTA.- Los enlaces de EQM en textos no propios, serán indicados particularmente.
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El bipartidismo francés, hundido: llega un nuevo modelo

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El Sistema también se tambalea en Francia

François Fillon [19%] por la derecha, Los Republicanos, y Benoît Hamon [6%], por la izquierda, el Partido Socialista, hunden el/al bipartidismo francés.

Los mochileros antiSistema, Francia insumisa, de Jean-Luc Mélenchon [18%], le roban parte de la merienda a la izquierda de toda la vida.

Emmanuel Macron [22%], por el renovador y transversal movimiento socioliberal ¡En Marcha!, una suerte de bisagra tipo Ciudadanos en España, pasa a la segunda vuelta gracias a votantes de centro derecha y centro izquierda que antes votaban a republicanos y socialistas.

El Frente Nacional de Marine Le Pen [23%], derecha nacionalista, gana la primera vuelta con los votos del descontento que le dió el triunfo a Trump en los EEUU.

El nuevo Presidente será Macron porque el miedo guarda la viña europea. Los votantes bipartidistas votarán, sin duda alguna, las reformas de ¡En Marcha!, les gusten o no.

Afortunadamente para los europeos, la indignación que dió lugar al Brexit y, en general, al reforzamiento del Estado-Nación, obligará a la Unión Europea -es decir, a Alemania y Francia– a cambiar de rumbo -es decir, tomar, por primera vez, un rumbo- si no quiere acabar desapareciendo.

Se acabó el buenismo, el neocapitalismo salvaje, el multiculturalismo, la inmigración incontrolada y la liquidación del Estado del Bienestar.

Porque o se proyecta un nuevo modelo entre socialdemócrata y liberal que amarre a antiSistemas y multinacionales y destruya la complicidad entre grandes empresas, burócratas políticos y medios de comunicación, o esto se va a pique.

EQM

Nota: los porcentajes señalados son provisionales pero marcan tendencia y diferencias.

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Notas.-

Los enlaces en textos propios son aportados por EQM. En los ajenos sólo cuando así se indique. También son de EQM, por discutibles razones de legibilidad en internet, el incremento de párrafos en textos ajenos, respetando el contenido, que puede leerse en el original pinchando el enlace correspondiente.

El Barça, más eficiente y con un gran Messi

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Messi, ter Stegen y Ramos

El Madrid ha tenido más ocasiones pero Messi y ter Stegen han marcado las diferencias.

Con un Messi inspirado sólo cabe hacer lo que hizo el otro día la Juventus: alternancia y complicidad múltiple en su marcaje, hasta el hartazgo. Y no se ha hecho así.

La liga, pues, al rojo vivo.

EQM

pd. Los odiadores antimadridistas se centrarán ahora en hundir la figura de Zidane y en la glorificación de Isco como gran ausente. Pero todo es mucho más complejo.

Yo creo, por ejemplo, todo lo contrario: que el francés es un buen entrenador y un magnífico armonizador de grupos, algo esencial en el Madrid. Y creo que Isco es habitualmente un petardo en un club de primera línea. Cansino, lento, chupón, haciendo como que persigue o marca, jugando hacia atrás e incapaz de aguantar los 90 minutos. Sus genialidades, tan reales como ocasionales, no justifican o compensan lo anterior.

Y que si Messi tiene un día como el que ha tenido hoy, no hay que dejarle tocar pelota.

Pero, una lástima: el gran capitan, S. Ramos, capaz de lo mejor y de lo peor, volvió a autoexpulsarse.

Y más cosas que algún día quizás cuente.

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Notas.-

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La cumparsita [1917; Gerardo Matos], cumple 100 años

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La cumparsita / Si supieras [1917] . Tango interpretado por Carlos Gardel, acompañado a la guitarra por Guillermo Barbieri y José Ricardo. Grabación de Odeon 1927. Música: Gerardo Matos [Uruguay, 1897-1948]. Letra [1924]: Pascual Contursi / Enrique Maroni. Vía Todo Tango. Ilustración: portada de la partitura.

En la versión cantada, su letra habitual es la de 1924, de Pascual Contursi y Enrique Maroni, aunque existe otras: la del propio Matos; otra anterior de Alejandro del Campo; la de Antonio Cantó; la de Augusto Mario Delfino; y la versión inglesa, de Oiga Paul.

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En versión de la película “Tango” [1998], de Carlos Saura, bailado por Juan Carlos Copes y Cecilia Narova.

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Versión Flashmob del cuarteto acústico Quadro Nuevo [Alemania, 1996], Munich Hofbräuhaus, 2014, en directo.

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Versión de Juan D’Arienzo (Argentina, 1900–1976) para la televisión, en 1961.

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Versión al piano de Alberto “Mike” Dogliotti (Uruguay, 1939-2007)

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Versión al violín de Naoko Terai [Japón, 1967].

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Versión de Gabriel Ayala [EEUU, 1972] a la guitarra, en directo, 2009.

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Versión de Carlos Lázzari [Argentina, 1925-2009] con su orquesta “Los reyes del compás”, en directo, Cafe de los Maestros.

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Versión de Julio Iglesias en su concierto en la Plaza de San Marcos de Venecia, 2001.

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La Cumparsita‘ [1947]. Película argentina en blanco y negro dirigida por Antonio Momplet [España, 1899-1974] y la composición, interpretada por la orquesta de Osmar Maderna [Argentina, 1918-1951], suena en los iniciales títulos de crédito y, más tarde, es cantada por Hugo del Carril [Argentina, 1912-1989].

También se ha incorporado a otras películas como:

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Notas.-

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