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Mochileras pedagogías municipales

La entrañable abuela Carmena está empeñada en completar su enciclopedia de cómicas estupideces de género, con dos aportaciones nuevas en estos últimos días.

Por una parte, copiando la ya vieja y denostada inciativa de su compañero Joan Ribó en Valencia, el Ayuntamiento de Madrid está instalando, con motivo de la celebración del próximo WorldPride Madrid 2017 pero con voluntad de permanencia, semáforos LGTB no reglamentarios con figuras de mujeres solas, parejas homosexuales y también figuras de parejas formadas por un hombre y una mujer, con el objetivo de reconocer la “diversidad sexual” de la sociedad y su naturaleza ‘igualitaria‘, ‘inclusiva‘, ‘paritaria‘ y ‘gay‘. También se pintarán algunos pasos de peatones con los colores del arcoiris.

Para su desgracia, a las mujeres homo también las ha querido diseñar con falda, simbolismo que, como es bien sabido, indigna profundamente a muchas de quienes sienten como propia -y en legítima libertad- esa forma de vivir la sexualidad o el emparejamiento. Vean:

Por si no fuera poco, ha decidido también que las clases de urbanidad que, desgraciadamente, ya hace décadas que se dejaron de dar en las escuelas, las va a asumir ella, también para los ciudadanos adultos, colocando en los autobuses grafismos donde se censure a los hombres que, sentados, lo hagan espatarrados, insinuando sus vergüenzas.

Por el momento las recomendaciones no alcanzarán, que se sepa, a las mujeres minifalderas mostrando tanga ni tampoco a las escotadas insinuando pezón. Que tambien las hay. Ni tampoco a a quellos que decidan ‘hacer un calvo‘, que es como se denomina ahora a la moda eurovisiva y futbolera de bajarse los pantalones o las bragas y mostrar el culo en público.

Parece mentira que a esta buena mujer no se le ocurra otra cosa de mayor provecho para los madrileños, cuando precisamente su partido, Podemos y las franquicias, comenzando por el líder bolivariano, está hasta el paquete de marcarlo en pleno despatarre [ver infra] y muchas de sus mujeres más significadas políticamente son expertas en asaltar en tetas el culto ajeno, en apostar por las ‘bolas chinas‘  o en mear en la calle a todo despotorre [ver infra]

Recuerden vds la que se armó cuando Águeda Bañón, ahora Directora de comunicación del Excmo. Ayuntamiento de Barcelona gracias al correspondiente decreto municipal de la Ilma. Sra. Alcaldesa, Ada Colau, divulgaba fotografías suyas meando en plena call, en un alarde reivindicativo de esa parafilia urinaria, que ahora la enmarcan algunas modernas ecofeministas o posestructuralistas, bajo el concepto general de ‘postporno‘, y que es más vieja que la tos, siendo conocida desde tiempo inmemorial como una suerte de urofilia o urolagnia, especialidad del bizarrismo que en el mundo anglosajón es denominado ‘pissing’.

Esta fue la viñeta que divulgué en julio de 2015:

Por el bien de todos, también por de estos personajes y personajas a los que no se les ocurre nada mejor para la sociedad, Dios quiera que los musulmanes partidarios de la Sharía, no se acabe haciendo fuertes en nuestra Europa.

EQM

La Vida Moderna es marcar la casilla de la iglesia con una esvástica” [se oyen risas, carcajadas, por todo el estudio…]

Como verán, lo tenemos muy difícil. La cretinez suicida ya se encuentra entre nosotros, haciendo su camino.

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¿Despatarre o despotorro?

Santiago González en su blog, 070617.

La alcaldesa de Madrid ha colocado en los transportes públicos estas airosas pegatinas para alertar de lo inadecuado de ciertas posturas, al parecer predominantemente masculinas al sentarse, que resultan, no sé como decirlo: heteropatriarcales. Parece que el muñeco está rascándose la zona inguinal y ese sería un segundo aspecto a considerar.

La postura es, evidentemente inadecuada y con el fin de colaborar con las instituciones en el loable propósito de erradicar tales conductas o actitudes, nos permitimos mostrarle unos cuantos ejemplos de ciudadanos avecindados en Madrid que inciden y reinciden cada vez que tienen ocasión y con quienes debería aplicar su celo corrector, dada su proximidad ideológica:

Sin ánimo de apabullar, señora alcaldesa, aunque sírvale de consuelo que fuera de la villa de Madrid también se producen casos en público que yo no me atrevería a llamar de despatarre, sino de despotorro, dada la evidente transposición de género. Estas dos fotos corresponden a la directora de Comunicación de la alcaldesa Colau, que responde al nombre de Águeda Bañón y es de Murcia:

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Semáforos gays

Emilia Andaluce en El Mundo, 070617.

Poco después de criticar (o mejor dicho: censurar) la campaña del autobús de Hazte Oír –Que no te engañen: las niñas tienen [horror de palabro] vulva. Los niños tienen pene-, el Consistorio que dirige Manuela Carmena ha retrocedido casi un siglo para proclamar que las mujeres llevan falda. O mejor aún: que la falda es de mujeres.

El carquismo de la alcaldesa de Madrid ha sido evidenciado por el gasto de 21.747 euros en los 72 semáforos que mostrarán, tal y como publicó este periódico, “imágenes de dos hombres o de dos mujeres ataviadas con falda caminando de la mano o parados”. Ya lo ven. Las mujeres llevan falda. Y coleta y pelo largo.

El gasto en semáforos -muy menor si se compara con otros dispendios del Ayuntamiento de Ahora Madrid- contrasta con la libertad que se vive en la capital respecto al género o la sexualidad. Basta con dar una vuelta por cualquier tugurio. “Yo ya no me declaro gay, ni siquiera hombre, pero si vamos a los toros me pongo una mantilla”, me comentaba un amigo que, hasta hace poco, solía esnifar sobre La rebelión de Atlas de Ayn Rand.

El espíritu se refleja en ese fenómeno que representa Alejandro Palomo, diseñador de Palomo Spain y uno de los finalistas para el premio LVMH para jóvenes talentos en moda. Resumido de forma algo tosca: Palomo hace trajes de mujeres para hombres [aunque los puede utilizar cualquiera]. Moda sin género. Ni queer ni questioning, dos de las nuevas etiquetas que ahora se añade a la sopa de letras del colectivo LGTBI; solamente libre.

Habría que recordar -lo cuenta muy bien Christine Bard en Historia política del pantalón– la conquista social que para la mujer supuso poder utilizar esta prenda. Piensen que en 1970 dos ordenanzas de la Asamblea Nacional Francesa prohibieron la entrada a dos diputadas porque iban en pantalones.

Los semáforos gay friendly no es sólo un gasto estúpido sino un retroceso y una incongruencia. ¿Las mujeres tienen que tener pene y falda?

Cualquier día la alcaldesa nos sorprende quemando un sujetador en Cibeles. Qué cosa más antigua…

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Notas.-

Los enlaces en textos propios son aportados por EQM. En los ajenos sólo cuando así se indique. También son de EQM, por discutibles razones de legibilidad en internet, el incremento de párrafos en textos ajenos, respetando el contenido, que puede leerse en el original pinchando el enlace correspondiente.

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